Una nueva polémica político-mediática sucedió en las últimas horas con respecto a las vacunas COVID-19 en niños. Clarín y La Nación publicaron que Argentina comenzó la vacunación con Sinopharm en menores de 3 a 11 años antes que la propia China. La ministra de Salud Carla Vizzotti dijo hace un mes que más de 500 millones de niños ya estaban inmunizados en el país asiático.
Sinopharm “es una vacuna inactivada, es una vacuna con una historia larguísima y es una vacuna que ya se está usando en China con la vacunación de más de 500 millones de niños y adolescentes. Se está utilizando en Emiratos Árabes, en Baréin y es una vacuna muy similar a la que se está utilizando en Chile, es la misma plataforma. Es de las vacunas más seguras”, anunció Vizzotti el 1º de octubre.
El martes 12 del mismo mes comenzó oficialmente la campaña de vacunación pediátrica con el fármaco desarrollado por la Corporación Grupo Farmacéutico Nacional Chino, conocida como Sinopharm.
Según los resultados del ensayo de fase 1 y 2 publicados en la prestigiosa revista científica The Lancet, la vacuna ha demostrado ser “segura y bien tolerada” en los menores de entre 3 a 17 años.
Hasta el momento, los resultados de fase 3 sobre la eficacia, seguridad e inmunogenicidad no se han hecho públicos.
Dicha etapa final de la investigación se lleva a cabo en Emiratos Árabes Unidos (EAU) e incluye a 1.800 voluntarios de 3 a 17 años. De momento, sólo trascendió públicamente que los resultados fueron muy positivos y similares a los adultos.
Polémica en La Nación +
Según explicó el bioquímico, inmunólogo e investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), el doctor Guillermo Docena, a La Nación + esta mañana, que la información de fase 3 no sea pública no quiere decir que el ente que autoriza (en este caso la ANMAT) no tenga los datos necesarios.
Al respecto, recordó que una situación similar se dio con las primeras aplicaciones de Spuntik V. “Recuerden cuando se autorizó Sputnik para mayores, al comienzo no había información y después hubo”.
Ante la pregunta de los conductores del programa de La Nación + sobre el supuesto desfase de tiempos entre las autorizaciones de China y Argentina, el experto dijo que:
En síntesis, el investigador dijo en vivo en La Nación + que “si hubiera habido algún problema en China o en dónde sea, se hubieran suspendido y se hubieran enterado mucho más rápido que una autorización. Yo creo que, de todas, es las más segura, en el sentido de que la plataforma se usa hace mucho. Los chicos reciben muchas otras vacunas [no COVID] con una plataforma similar. Acá ya se ha vacunado al 30% de la población de niños y no han ocurrido efectos adversos. Por lo cual, hay que estar tranquilos”.
Además de la Argentina y China, la fórmula también está aprobada para niños en los Emiratos Árabes Unidos y en El Salvador. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) ha demostrado su apoyo a la campaña.
Finalmente, cabe destacar que llevar a cabo un estudio de fase 3 con miles de niños no se considera ético dentro de la comunidad científica, dado que en las primeras fases se ha demostrado su seguridad e inmunogenicidad y que eso requeriría aplicar placebo a una porción.












