MUNDO

CONDENADO POR VENDER DOCUMENTOS

Tras 30 años preso en USA, el espía Jonathan Pollard emigró a Israel

En 1987 fue condenado en USA a cadena perpetua por espiar para Israel. En 2015, fue dispuesto bajo régimen de libertad condicional por 5 años, con una restricción que le impedía viajar al exterior. En los últimos días de mandato de Donald Trump, le permitieron la saluda del país.

Este miércoles 30/12, el exanalista civil de inteligencia de la Marina de Estados Unidos, Jonathan Pollard, quien fue condenado hace 35 años por espiar para Israel, llegó al Estado judío con la intención de radicarse allí.

Pollard pasó 30 años tras las rejas, después de haber sido condenado por vender documentos clasificados a Israel.

Pollard renunció al derecho a juicio como parte de un trato para declararse a él y a su esposa Esther culpables, por lo que fue condenado por unanimidad a cadena perpetua en 1987, con recomendación de no otorgarle libertad condicional.

Fue encarcelado en la penitenciaria federal en Marion, Illinois, a confinamiento en solitario por 7 años, y luego fue transferido a la institución penitenciaria federal de Butner en Carolina del Norte.

Israel le concedió ciudadanía en 1995 pero negó públicamente que fuera un espía israelí hasta 1998.

En 2015, fue dispuesto bajo régimen de libertad condicional por 5 años, con una restricción que le impedía viajar al exterior.

El mes pasado, el departamento de Estado de USA anunció que parece improbable que Pollard vuelva a delinquir y puede ir a vivir donde le plazca.

Sucede esto en el marco de los últimos días de la presidencia de Donald Trump.

Este miércoles 30/12, Pollard llegó a Israel junto a su esposa, quien está luchando contra el cáncer, con la intención de inmigrar y radicarse en Jerusalén.

El matrimonio se trasladó en un avión privado del millonario estadounidense, Sheldon Adelson.

Fue recibido en el aeropuerto por el primer ministro, Benjamín Netanyahu, quien le entregó su documento de identidad israelí. 

“Bienvenido de vuelta. Es genial que finalmente hayas vuelto a casa. Ahora puedes empezar una nueva vida, con libertad y felicidad”, le dijo Netanyahu.

Pollard había manifestado en reiteradas ocasiones su voluntad de trasladarse a Israel y, en los últimos años, las autoridades israelíes habían presentado varias peticiones a Washington para que procediera a su liberación.