Unos 14,9 millones de ciudadanos fueron convocados para elegir a los 155 redactores de la nueva Constitución, un órgano paritario entre hombres y mujeres y con 17 escaños reservados para los pueblos indígenas.
CONSTITUYENTE EN CHILE
Baja particiación, derrota de los partidos tradicionales y nuevos liderazgos
Tras el histórico fin de semana de elecciones los partidos y conglomerados del oficialismo y la oposición ya comenzaron a realizar los primeros balances de las votaciones. La principal derrota de la jornada fue para el oficialismo, que pese al optimismo en la previa no lograría concretar un tercio de los escaños de la Convención Constitucional, lo que les habría dado la representación suficiente para poder vetar algunas materias. Sebastián Piñera, presidente de Chile, dio un mensaje tras los resultados de las elecciones intermedias en el país. Piñera dice que la ciudadanía le ha dado un claro mensaje al Gobierno y a otras fuerzas políticas. «Estamos siendo interpelados por nuevas expresiones y por nuevos liderazgos», dijo el mandatario.
Los electores han debido escoger, además, a los gobernadores regionales y a las autoridades municipales (alcaldes y concejales).
Fue la primera vez que un país de Latinoamérica programó 2 jornadas de sufragios, a causa de la pandemia de covid-19, lo que ha cambiado los hábitos de los electores, acostumbrados a votar sólo en domingo.
El sábado las urnas quedaron al resguardo de las Fuerzas Armadas y del Servicio Electoral (Servel), sin que se registraran incidentes.
El cambio de la Constitución fue la respuesta de la clase política a la ciudadanía en medio de las revueltas de 2019, por lo que una baja concurrencia a las urnas implica poca adhesión de la gente en esa salida institucional.
La participación inquieta a las autoridades y expertos, sobre todo con miras a la legitimidad del proceso constituyente.
Entre el sábado 15 y el domingo 16 de mayo asistieron a las urnas un total de 6.108.676 millones de personas; es decir un 41% de participación respecto al universo de votantes (datos actualizados con el 96,9% de las mesas escrutadas).
Fue la elección de mayor importancia en la historia reciente de Chile.
Hubo una oferta de candidatos como nunca antes.
En un contexto de baja legitimidad de los partidos políticos, 68% de los candidatos a la convención no militan en ninguna colectividad.
El porcentaje de vacunados, en tanto, no tiene comparación en Latinoamérica: 49,1% de la población objetivo.
La crisis de los tradicionales
El presidente de la UDI (Unión Democratica Independiente), Javier Macaya, explicó la crisis: “Ningún bloque político tradicional tiene una votación que le permita celebrar”.
Según los datos de la plataforma “Decide Chile”, hasta cerca de las 23:50 horas del domingo 16/05, Chile Vamos obtenía 38 cupos en la Convención, 14 escaños por debajo de los 52 necesrios (un tercio) que buscaban lograr como conglomerado.
Con cerca de un 90% de las mesas escrutadas a nivel nacional, los independientes habrían conseguido 30 de los 155 puestos en el órgano constituyente.
La derecha oficialista del presidente Sebastián Piñera, junto al Partido Republicano, de extrema derecha, no alcanzó el tercio de la futura Convención, necesaria para negociar las normas de la nueva Constitución pero la centroizquierda unida en la lista Apruebo —buena parte de la Concertación, que gobernó Chile entre 1990 y 2010—, tampoco obtuvo un buen resultado: 25 puestos, por debajo de la lista también de izquierda Apruebo Dignidad, que conforman los comunistas y el Frente Amplio, que se queda con 28 puestos en la convención.
Entonces, Chile Vamos sufrió una fuerte derrota en las elecciones de convencionales constituyentes, y en las de gobernadores y Municipales el Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC) lograron importantes victorias.
El FA consiguió un importante triunfo en la Región de Valparaíso, quedándose con el sillón municipal de Viña del Mar gracias a Macarena Ripamonti (RD) con 37,92% de los votos y a la reelección de Jorge Sharp (Independiente) en Valparaíso con un 56,15%.
Asimismo, obtuvo una contundente victoria en la Gobernación Regional, la cual quedó en manos de Rodrigo Mundaca (Independiente). Y Karina Oliva (Comunes) logró meterse en la segunda vuelta de la Gobernación de la RM ante Claudio Orrego (DC).
El PC (Chile Verde y Soberano) se quedó con la alcaldía Recoleta, en Santiago. Su candidato, Daniel Jadue, obtiene el 64% de los votos.
Emilia Ríos (Frente Amplio) fue electa alcaldesa de Ñuñoa, uno de los grandes golpes de la centro izquierda en ciertas comunas emblemáticas de la región Metropolitana.
Según los datos entregados por el Servicio Electoral (Servel), Ríos se impuso con el 31,84% de los votos, dejando atrás a Guido Benavides, de Chile Vamos, que controlaba la comuna desde hacía 24 años.
Muy complejo
La mega elección de este fin de semana no es absolutamente comparable con ninguna de nuestra historia democrática reciente, puesto que contiene dos votaciones por cargos que se escogen por primera vez: Gobernadores Regionales y Convencionales Constituyentes.
El futuro se ve complejo: la Convención Constituyente será diversa, por lo que se prevé que será complejo sellar acuerdos.
Las estimaciones de las semanas previas indicaban que los independientes lograrían entre 8 y 16 escaños, pero tienen 30.
Muchos candidatos sin militancia optaron por presentarse con el respaldo de diferentes colectivos, por lo que la cantidad de convencionales (miembros de la Convención Constituyente) que no le rindan cuentas a los partidos y a las coaliciones grandes sería dominante.








