La pandemia del coronavirus llegó para cambiar los hábitos a los que estábamos acostumbrados. Desde el primer día que cruzó el Atlántico y llegó a la Argentina, las sociedad fue adoctrinada, como corresponde, por autoridades gubernamentales y médicas con recomendaciones sanitarias para evitar una mayor propagación de la enfermedad en el país.
CORONAVIRUS EN ARGENTINA
La hipocresía del barbijo ¿Sólo para la foto?
Mientras la sociedad se preocupa por aquellos que no cumplen con las recomendaciones sanitarias y atentan así contra un eventual control del coronavirus, es inadmisible que sean mismos funcionarios del gobierno o de instituciones del Estado quienes no acaten lo establecido por el sistema de salud. Igual de molesto resulta que se muestren cumpliendo con todos lo protocolos ante el publico y puertas adentro exhiban una imagen completamente diferente.
El uso de barbijo es uno de los exponentes principales de las medidas que cada persona debe implementar para que el riesgo de contagio sea infinitamente menor y por eso su uso ya es obligatorio en distintos puntos del país a la hora de estar en la vía pública. En las últimas horas, fue la Ciudad de Buenos Aires el distrito que decretó su obligatoriedad a partir de mañana lunes 4/5.
Y está bien que sí sea, para salir lo antes posible de la situación actual, en medio de una cuarentena que mantiene paralizados grandes sectores de la economía, no hay otro camino que cumplir al 100% con lo que los profesionales de la salud indican. En un momento donde la economía apremia por el parate, no puede haber relajaciones en materia de prevenciones. Hay que ser más responsables que nunca.
"Confío en la sociedad" repite Alberto Fernández cada vez que hace alusión a los cuidados sanitarios que se deben tomar.
Bajo este contexto, uno espera de las autoridades oficiales siempre den el ejemplo, que motiven a la población a respetar con estas exigencias sanitarias para poder superar al coronavirus lo antes posible, Es por eso que resulta indignante ver a ciertos funcionarios del gobierno o trabajadores de instituciones del Estado no cumplir con lo establecido o, lo que algunos podrían considerar peor, actuar con hipocresía.
Es que no sólo se debe mostrar responsabilidad y cumplir para la foto oficial, como lo hicieran el Ministro de Defensa Agustín Rossi y otros hombres de alto rango de las FFAA, que se muestran todos con barbijo en la imagen que capturó la prensa para el público en uno de sus últimos encuentros en medio de la pandemia pero que luego en otra foto y ya sin la presión de exhibir apariencias se los ve a todos ellos reunidos sin el tapabocas puesto pese a los riesgos sanitarios que conlleva.

La responsabilidad no debe quedar sólo para la foto. Seamos serios.










