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RELACIONES BILATERALES

Alberto Fernández tiembla ante posible triunfo de Kast

La posible victoria de José Antonio Kast en el ballotage chileno supone un gran problema para Argentina y la administración de Alberto Fernández.

Lo que le preocupa a Fernández y a su gabinete es el estilo "anti-argentino" del abogado ultraderechista de 55 años. Y es que si llegase a ganar en diciembre, Kast asumirá en marzo de 2022 y coincidirá su mandato con los últimos 20 meses del gobierno kirchnerista, cuyo período termina en diciembre de 2023.

Kast supone un peligro para las relaciones bilaterales con Argentina, tanto político como comercial. El gobierno de Fernández teme que si el ultraderechista gana el ballotage y ocupe el sillón en La Moneda, se desate una fuerte tensión entre ambos países y aparezca una hipótesis de conflicto que, a decir verdad, nunca se debería haber descartado del todo.

En una rueda de prensa con medios internacionales una semana antes de las elecciones, Kast ya había arremetido contra nuestro país: "El gran desarrollo que ha tenido Chile ha sido poder armonizar bien que no es el Estado, generalmente, el que produce o genera la mejor calidad en algunas cosas. Si vemos el ejemplo de Argentina, que podría ser una potencia agroalimentaria, energética, y no lo es, es porque es un mal Estado".

Y agregó:

Tenemos Estados gigantes, que se dicen benefactores, pero tienen a su gente en la miseria y pobreza. Si comparamos con Argentina, claramente están en una situación de pobreza que uno se podría imaginar. Eso es porque tienen mal gobierno Tenemos Estados gigantes, que se dicen benefactores, pero tienen a su gente en la miseria y pobreza. Si comparamos con Argentina, claramente están en una situación de pobreza que uno se podría imaginar. Eso es porque tienen mal gobierno

Las tensiones se agravaron cuando el embajador argentino en Chile, Rafael Bielsa, disparó ayer (22/11) contra el candidato de ultraderecha. Al parecer Bielsa no conoce muy bien la regla no escrita de la diplomacia: no hacer definiciones categóricas sobre el país en donde se está trabajando, o sus dirigentes. Y mucho menos en pleno contexto electoral.

"Kast ha exhibido su antiargentinismo como una etiqueta. Desde decirnos que hemos robado históricamente territorio y que tenemos que dejar de robarle territorio a Chile. Todo tipo de expresión xenófoba teniendo a la Argentina como objetivo yo las tengo perfectamente registradas, archivadas, leídas y estudiadas", afirmó Bielsa, en diálogo con Radio con Vos.

"Tiene asesores que permanentemente agitan en páginas web este tipo de reivindicaciones de naturaleza territorial y con mucha hostilidad respecto al peronismo", agregó el embajador. "Si uno se atiene a lo que él ha dicho sería una situación muy difícil de imaginar" en caso de llegar a la presidencia, agregó Bielsa.

El embajador argentino también sugirió que el favorito de la Casa Rosada es Gabriel Boric, quien quedó segundo el domingo. "Sería una relación mas fluída", dijo, sobre un eventual triunfo de Boric.

A juicio de Bielsa, Kast "es un personaje asimilable a estos estereotipos como Bolsonaro, como Tump".

"Muchas frases fáciles de entender, muchas imprecisiones, muchas faltas de definiciones y un discurso sumamente agresivo que pega en algunos lugares que son lugares doloroso para la sociedad, como por ejemplo el caso de la inmigración", dijo.

Bielsa también sostuvo en otra entrevista, con Radio El Destape, que "la de Kast es una derecha rupturista, pinochetista, que no habla de derechos humanos, ni de desaparición de personas, ni de tortura, ni de responsabilidades estatales, y que no teme decir su nombre".

Argentina esboza esa falsa bandera de "no intromisión en los asuntos internos de los países y autodeterminación de los pueblos" cuando le conviene nomás, como en los casos de Venezuela, Nicaragua o Cuba. Después, con los Estados con los que tiene diferencias ideológicas parece no importarle mucho eso.

Como era de esperar, las declaraciones de Bielsa no cayeron bien en la Cancillería de Chile.

"Estas expresiones representan una intromisión inaceptable en los asuntos internos de Chile", dijeron desde la Cancillería.

"El Gobierno de Chile reitera su permanente disposición a mantener con la República Argentina las mejores relaciones políticas y diplomáticas, en el marco de la amistad histórica que nos une y del respeto recíproco que se merecen nuestros pueblos", concluye el comunicado.

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Ayer mismo (22/11) el canciller argentino Santiago Cafiero se comunicó con su par de Chile, Andrés Allamand, para intentar dar vuelta a la página al conflicto iniciado por las críticas del embajador Bielsa a Kast.

Cafiero le reiteró al ministro de Relaciones Exteriores chileno la decisión de la Argentina de "trabajar con el gobierno que resulte ganador una vez que finalice el proceso electoral" en ese país, informó la Cancillería argentina en un escueto comunicado dado a conocer casi diez horas después del exabrupto de Bielsa.

Más temprano, desde la Casa Rosada habían calificado las palabras del excanciller de Néstor Kirchner como expresiones a título personal, sin rechazarlas o aprobarlas.

Tras las declaraciones de Bielsa, la Cancillería pretendió tomar distancia. "Es una opinión personal", dijeron en el ministerio de Relaciones Exteriores, informó anoche el diario La Nación.

Lo mismo intentaron desde la Casa Rosada. "Es una opinión personal. La Argentina no opina en medio de un proceso electoral que todavía está en desarrollo. Y somos vecinos principales y socios comerciales de Chile en una cantidad de temas los que vamos a seguir trabajando con el gobierno que resulte electo", dijeron.

Los temas sensibles entre ambos países

La violencia mapuche, la Plataforma Continental y los Campos de Hielo Sur (extensión de hielos continentales situada en los Andes patagónicos, en la frontera entre Argentina y Chile) serán temas sensibles si gobierna la ultraderecha.

Kast pasó a ser el favorito en la Araucanía, zona de la violencia mapuche, por catalogar a estos últimos de "terroristas" y proponer reprimirlos. Una visión totalmente distinta a la del kirchnerismo y a la de Fernández, para quien "no es función del Gobierno nacional reforzar el control en las rutas nacionales o brindar mayor seguridad a la Patagonia".

Recientemente, el gobierno chileno había determinado un nuevo límite exterior de su plataforma continental de 200 millas marítimas en la zona del mar austral, al este del Cabo de Hornos, desde Punta Puga a islas Diego Ramírez. La decisión produjo tensión entre ambos países.

La cancillería argentina envió la víspera un comunicado en el que señala que la medida de Chile "pretende apropiarse de una parte de la plataforma continental argentina" que forma parte del Patrimonio Común de la Humanidad en conformidad - indicó - a lo aprobado por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).

El conflicto se refiere a una plataforma continental de más de de 5.000 kilómetros en la que hay una superposición de intereses entre lo que declaran ambos países que les pertenece, según declaró a medios locales el presidente chileno Sebastián Piñera.

Aunque ambos países decidieron resolver la cuestión a través del diálogo, la visión de Kast sobre la cuestión es un tanto más radical.

En un cruce con el canciller Cafiero, Kast arremetió en Twitter:

https://twitter.com/joseantoniokast/status/1287169083650330625

El ultraderechista está asesorado en temas internacionales por Jorge Guzmán, un abogado y académico de la Universidad Autónoma que profundiza el estilo radical y soberanista del candidato.

Guzmán ha hecho su carrera profesional sobre la base del conflicto entre Argentina y Chile en la zona Antártica. En un texto publicado en la web El Líbero, en el marco del conflicto por la decisión chilena de actualizar los límites de 200 millas de nuestra plataforma continental proyectada desde las Islas Diego Ramírez y Barnevelt, anticipa algunos tópicos que podrían ser parte de la política de estado chilena ante un eventual gobierno de Kast: "El voto de rechazo del Senado argentino confirma (por si era necesario) que, como lo hemos sostenido durante años, estamos en presencia de un nuevo diferendo limítrofe, quizás, por sus evidentes implicancias geoestratégicas igual o más complejo que aquel causado por Argentina a propósito de su exótica pretensión sobre las islas al sur del Canal Beagle".

Y continúa:

Tal como ocurrió a partir de 1977, en esta materia los planteamientos de Argentina (siempre son varios) estarán marcados por su escenario interno. Es evidente que, para el peronismo en particular, y para el kirchnerismo en especial, la unidad frente al expansionismo chileno resulta instrumental para juntar fuerzas con vistas a las próximas elecciones de noviembre. Esto es incluso más obvio luego del magro resultado electoral de septiembre último, que incluyó una derrota en la Provincia de Santa Cruz, cuna del kirchnerismo y su irredentismo frívolamente anti-chileno Tal como ocurrió a partir de 1977, en esta materia los planteamientos de Argentina (siempre son varios) estarán marcados por su escenario interno. Es evidente que, para el peronismo en particular, y para el kirchnerismo en especial, la unidad frente al expansionismo chileno resulta instrumental para juntar fuerzas con vistas a las próximas elecciones de noviembre. Esto es incluso más obvio luego del magro resultado electoral de septiembre último, que incluyó una derrota en la Provincia de Santa Cruz, cuna del kirchnerismo y su irredentismo frívolamente anti-chileno

En diciembre de 1978 Argentina estuvo al borde de ir a la guerra con Chile. Cada país estaba gobernado por una dictadura: por un lado, Jorge Rafael Videla y, por el otro, Augusto Pinochet, a quien Kast reivindica. Si el candidato favorito de los chilenos apoya aquellas decisiones, ¿Qué podemos esperar si asume el poder?

Algo que no hay que dejar de lado es la cuestión de la Defensa argentina en este posible contexto. Nuestro país ha decidido mantener una tendencia que muestra la disociación entre sus fines estratégicos y sus medios. La hipótesis de conflicto con Chile debería haber estado en la agenda de todas las administraciones que gobernaron nuestro país.

Si gana Kast, el no haber invertido en defensa va a suponer un costo. No porque se convierta en una amenaza militar directa, sino por la imposibilidad que supone sustentar nuestra política exterior con nuestro instrumento militar.

El otro problema reside en la cuestión comercial. Argentina conserva su mayor superávit comercial de intercambio con Chile.

Los últimos datos de la balanza comercial que informa el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) señalan que en septiembre la Argentina tuvo un superávit de 344 millones de dólares con Chile, acumulando así un saldo favorable de 2.383 millones de dólares en los primeros nueve meses del año. En 2020, el superávit había sido de 2.350 millones de dólares.

El enfriamiento de relaciones supone, además de una problemática política, una a nivel económico en la ya tan golpeada economía argentina.

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