La Reserva Federal (Fed) decidió mantener sin cambios la tasa de referencia en el rango de 3,5%–3,75% durante su primera reunión de 2026, una resolución ampliamente anticipada por los mercados financieros, aunque acompañada por señales que revelan un debate interno más intenso y un contexto institucional que comienza a condicionar la lectura estrictamente monetaria de la decisión.
Si bien el resultado final confirmó la pausa, el voto no fue unánime, ya que Stephen Miran y Chris Waller se pronunciaron a favor de un recorte de 25 puntos básicos, una postura que vuelve a instalar la discusión sobre si la tasa actual ya se encuentra demasiado cerca del nivel neutral para una economía que muestra señales mixtas en inflación y empleo.
Diagnóstico macro con matices
En su comunicado oficial, la Fed sostuvo que la actividad económica se expandió a un ritmo sólido, una caracterización que refuerza la idea de que Estados Unidos ingresa a 2026 con una base macroeconómica más firme de lo que se proyectaba meses atrás, en particular luego de los recortes preventivos aplicados durante la segunda mitad de 2025.
El mercado laboral, sin embargo, exhibe una dinámica más ambigua, ya que la creación de empleo se mantiene contenida y la tasa de desempleo mostró signos de estabilización, un cuadro que explica por qué parte del directorio considera que el sesgo restrictivo ya cumplió gran parte de su función sin provocar un deterioro abrupto de la actividad.
La inflación, en cambio, continúa siendo el principal ancla para la cautela, dado que según la propia declaración del FOMC los precios se mantienen algo elevados, todavía lejos del objetivo de largo plazo del 2%, lo que limita el margen político y técnico para avanzar con una flexibilización más agresiva de la política monetaria.
Powell reconoce la zona gris
Durante la conferencia de prensa posterior a la decisión, el presidente de la Fed, Jerome Powell, buscó transmitir una señal de cohesión institucional al señalar que existió un amplio apoyo dentro del Comité para mantener las tasas estables, aun cuando reconoció implícitamente que el momento actual presenta dificultades para una lectura lineal de la política monetaria.
Powell describió el nivel actual de tasas como vagamente neutral o apenas restrictivo, y admitió que resulta complejo afirmar, a partir de los datos recientes, que la política esté ejerciendo un freno significativo sobre la economía, una definición que refuerza la idea de que la Fed se mueve hoy en una zona de equilibrio frágil más que en un terreno claramente contractivo.
La independencia de la Fed
Más allá del contenido estrictamente monetario, la reunión quedó atravesada por las dudas sobre la independencia del banco central, un tema que dominó buena parte de las preguntas dirigidas a Powell y que introduce un componente político inédito en la evaluación del rumbo de la política monetaria.
El titular de la Fed evitó ampliar sus declaraciones sobre la investigación penal iniciada por el Departamento de Justicia a raíz de su testimonio ante el Congreso en 2025, y se limitó a remitir a su comunicado de enero, en el que advirtió que la presión política podría condicionar la capacidad del organismo para fijar tasas en función de la evidencia económica.
El trasfondo institucional se profundiza con el caso que analiza la Corte Suprema de Estados Unidos sobre el intento del presidente Donald Trump de destituir a la gobernadora Lisa Cook, un expediente que Powell definió como uno de los más relevantes en los 113 años de historia de la Reserva Federal, subrayando el riesgo sistémico que implicaría una erosión de su autonomía.
Mercados estables
La reacción de los mercados financieros fue moderada, con las acciones estadounidenses operando sin cambios significativos y el rendimiento del Treasury a 10 años avanzando hasta 4,26%, en línea con un escenario de tasas altas por más tiempo que ya se encontraba mayormente incorporado en los precios.
El oro registró una suba cercana al 3%, reflejando la demanda de cobertura frente a la incertidumbre política e institucional, mientras que Bitcoin avanzó alrededor del 1,4%, sin mostrar una correlación directa con la decisión del banco central.
Señales hacia adelante
El mensaje implícito que deja la reunión es el de una pausa prolongada, reforzada por las proyecciones de diciembre que anticipan solo un recorte de tasas durante 2026, siempre condicionado a una desaceleración más convincente de la inflación o a un deterioro más marcado del mercado laboral.
Hasta que alguno de esos factores se materialice, la Fed parece dispuesta a sostener el actual nivel de tasas, aun en un contexto político cada vez más complejo, en el que la credibilidad institucional del banco central se convierte en una variable tan sensible como la inflación o el empleo, y donde cada dato y cada gesto pesan más que nunca en la lectura del mercado.
Más noticias en Urgente24:
Techint: Autocompra de chapa importada, 4 ofertas perdidas pero el tema es el gasoducto
Incendios en Chubut: Investigan a funcionarios públicos a cargo del manejo del fuego













