La empresa energética RefiPampa anunció que irá a concurso de acreedores para intentar reordenar sus finanzas y evitar la quiebra. La firma, de la provincia de La Pampa, convocó a una asamblea extraordinaria de socios para el 30 de septiembre en la que se formalizará la medida.
400 EMPLEOS, EN RIESGO
Crisis en otra petrolera, que pidió el concurso de acreedores para evitar la quiebra
Se trata de la única refinería que funciona en La Pampa, que ya informó a la CNV que solicitó la apertura de concurso de acreedores para evitar la quiebra. Además, enfrenta un embargo de ARCA.
El presidente de RefiPampa, César Castillo, explicó que con la medida se busca "posibilitar la continuación del negocio y el mantenimiento de las fuentes de trabajo".
Como consecuencia del pedido de apertura del concurso de acreedores, anticipó que no abonará el vencimiento de intereses y amortización de sus Obligaciones Negociables (ON) por alrededor de US$3,75 millones, lo que supone la entrada en default.
Algo similar había ocurrido con firmas del sector energético como es el caso del Grupo Albanesi, de Petrolera Aconcagua Energía que la semana pasada logró reestructurar su deuda, y de President Petroleum, una firma de capitales británicos que tras un fallido concurso ya cuenta con dictamen de quiebra.
En su descargo, la refinería pampeana sostuvo que la medida responde a un "contexto de crisis de liquidez transitoria, producto de factores externos como la volatilidad del mercado internacional del petróleo, las restricciones del sistema financiero y el desafiante entorno macroeconómico del país".
Los problemas en RefiPampa
La compañía, que opera mayormente en la refinación y comercialización de combustibles, pertenece en un 80% al Grupo Kalpa y en un 20% a la provincia de La Pampa, a través de Pampetrol.
Kalpa también participa en otros rubros vinculados a la energía y el transporte, como la red de estaciones Voy, la logística de All Road, la fabricación de equipos de Bull Trailer, la distribución de lubricantes Petrobras Lubrax y la destilería Fox Petrol.
"Durante los últimos siete años hemos multiplicado por diez nuestra capacidad de producción —de 300 m³ a 3.000 m³— a través de un ambicioso plan de inversión en infraestructura. Sin embargo, el financiamiento de corto plazo tomado para impulsar este crecimiento se volvió difícil de sostener en las actuales condiciones", indicó RefiPampa.
La situación de estrés financiero no es nueva. En agosto, la firma había adelantado que buscaba cómo afrontar 24 cheques con proveedores por $6.272 millones (unos US$ 4,7 millones). A la vez, enfrentaba una medida de embargo general sobre sus cuentas bancarias solicitada por ARCA en tres juicios, uno de ellos con sentencia firme por más de $5.493 millones (US$ 4,1 millones).
La palabra de RefiPampa
"RefiPampa asume plena responsabilidad por la situación actual y redoblará sus esfuerzos para superarla en el menor plazo posible. Queremos agradecer especialmente el apoyo de Pampetrol, nuestro socio estratégico bajo la ley provincial de hidrocarburos, y del Gobierno de La Pampa, destacando que la situación planteada es ajena a ellos", manifestó en un comunicado oficial.
Y agregó: "Estamos convencidos de que esta coyuntura es transitoria. Nuestra prioridad es preservar el empleo, honrar todos los compromisos asumidos y recuperar la confianza de clientes, proveedores y socios estratégicos".
A la par, la calificadora Moody’s había rebajado la nota de la compañía:
RefiPampa procesó en el primer trimestre de 2025 un promedio diario de 1.150 m³ de crudo. En la medición interanual, las ventas ascendieron a $295.112 millones (US$ 277 millones), con una mejora en la rentabilidad. Para financiar ese crecimiento, había colocado bonos por US$15 millones, que venía pagando en tiempo y forma hasta ahora.
Otras complicadas
Al menos media docena de compañías no pudieron cumplir con sus compromisos de pago de deuda este último año. El caso más reciente es el de Celulosa Argentina, pero otras empresas del sector agropecuario y energético tradicional también tuvieron una suerte similar.
Así este lunes se conoció que la papelera Celulosa Argentina hizo un pedido de concurso preventivo ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), para así intentar renegociar con sus acreedores bajo supervisión judicial, evitar la quiebra y poder sostener sus operaciones. Días atrás publicó su balance semestral, con un desplome del 44% en los ingresos, impactado por una caída de los volúmenes de venta, caída de los precios en términos reales y la pérdida de competitividad exportadora.
En el sector energético, también la ya mencionada Aconcagua Energía cerró su proceso de reestructuración. La petrolera llegó a reconocer públicamente una deuda cercana a los $447.604 millones, lo que representaba el 99% del activo total y equivalente a casi 17 veces su patrimonio neto. Para salir adelante,Tango Energy adquirió el 93% del capital socialy de la subsidiaria Aconcagua Energía Servicios, convirtiéndose en accionista controlante.
Otra compañía energética que sufrió una situación de estrés financiero fue Albanesi. En lo que va del año, postergó varios vencimientos de deuda y comenzó un proceso de diálogo con sus acreedores para intentar encauzar una reestructuración integral. El grupo liderado por la familia Losón tiene una deuda por más de US$1100 millones, dentro de la cual hay obligaciones negociables en dólares y en pesos y créditos bancarios. De ese total, US$220 millones son de corto plazo.
Otras noticias de Urgente24
Denuncia de Bullrich: El fiscal abre causa pero no requiere fuentes ni allanamientos a periodistas
La lupa llega a Karina Milei: Ni Patricio Maraniello ni Javier Milei lo pueden evitar
Vaca Muerta: Santa Fe se afianza como socia estratégica















