Los pasivos remunerados del Banco Central (BCRA), conocidos comúnmente como la "Bola de Leliqs", a pesar de haber experimentado una desaceleración en su crecimiento debido al retiro de plazos fijos el mes pasado, alcanzó un nuevo hito este martes (7/11) al superar los $23 billones, aproximadamente el 12% del Producto Bruto Interno (PBI).
De acuerdo con el artículo de La Nación, redactado por Javier Blanco, este pasivo ha aumentado 20,9 veces durante la gestión del presidente Alberto Fernández, partiendo de $1,1 billones al inicio de su mandato.
Sin embargo, esta promesa no se materializó, y la factura mensual, que inicialmente ascendía a $57.000 millones (con una tasa del 63% nominal anual), ha llegado a los $2,2 billones en octubre. Este aumento se debe a la creciente tasa que el BCRA ha tenido que pagar para mantenerla en un entorno de elevada inflación.
Este incremento, en línea con la tendencia de cortoplacismo que prevalece en el mercado ante la marcada incertidumbre electoral, se atribuye principalmente al aumento en las colocaciones en pases pasivos en las últimas semanas. Estas operaciones, mayormente acordadas a un día con una tasa nominal anual del 126%, han desplazado las inversiones, especialmente aquellas a 28 días en Leliq, que anteriormente se realizaban al 133%.
En virtud de la marcada preferencia por la liquidez, es relevante señalar que los Fondos Comunes de Inversión (FCI) enfocados en renta fija experimentaron un crecimiento del 11% en términos reales en comparación con el año anterior, mientras que los fondos de money market aumentaron significativamente en un 35%. En este marco, los FCI de renta fija cedieron un 5% de participación en el lapso mencionado. Este fenómeno no resulta sorprendente, sobre todo considerando la volatilidad inflacionaria que alcanzó un máximo del 12,7% en tan solo un mes. En consecuencia, la opción de mantener fondos líquidos en un money market resulta más atractiva que la alternativa de un fondo común e incluso más que una pérdida garantizada en un depósito a la vista.
Es importante destacar que las Leliq y los pases pasivos constituyen los instrumentos empleados por el BCRA para retirar de circulación parte o la totalidad de los pesos emitidos con el propósito de asistir al Tesoro Nacional en la cobertura de su déficit sostenido o para mantener las cotizaciones de sus títulos de deuda.
Sin reservas
De acuerdo con Portfolio Personal Inversiones (PPI) el Banco Central informó el martes 7/11 a través de su cuenta oficial de Twitter que las reservas brutas experimentaron una disminución de US$ 954 millones, descendiendo de US$ 21.881 millones el viernes a US$20.927 millones, marcando así un mínimo histórico desde el inicio de la serie en 2003. Como adelantamos en nuestros informes diarios previos, Argentina habría realizado un pago cercano a los US$850 millones en concepto de intereses al FMI, en cumplimiento de un compromiso irrevocable.
Después del pago de capital al Fondo por US$2.574 millones la semana pasada, se estima que ya no quedan Derechos Especiales de Giro (DEGs) en cartera y que también se habría agotado el primer tramo del swap chino. Por lo tanto, los intereses se habrían sufragado con el remanente del segundo tramo del swap, dejando un saldo disponible en yuanes equivalente a US$5.058 millones. En consecuencia, las reservas netas experimentaron un desplome hasta alcanzar un mínimo histórico de -US$10.804 millones, superando el mínimo anterior de -US$10.336 millones registrado el 22/10 en vísperas del desembolso del FMI.
Hoy (9/11) la autoridad monetaria compró en el mercado de cambios US$ 34 millones. Con este resultado acumula en los primeros días de noviembre compras por US$ 134 millones, de modo tal que las principales variables del BCRA resultan:
La deuda (récord) con los importadores
Tal como informó Urgente24 en: BCRA ausente: Deuda con importadores en niveles récord, lo explicaba uno de los artículos más recientes de Infobae, la rigurosa gestión de cada dólar que se guarda en las reservas del BCRA presenta uno de sus desafíos más complejos en la administración del comercio internacional, específicamente en el pago de importaciones. Las restricciones en el acceso al mercado de divisas han generado una acumulación de deudas por parte de empresas privadas con proveedores extranjeros que aguardan su oportunidad para ingresar al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), donde podrán adquirir dólares al tipo de cambio oficial de $350 y, de este modo, liquidar compras que ya han ingresado al país.
La práctica de que las empresas argentinas importen insumos, bienes de capital y productos terminados antes de su pago no es novedosa. Es común que los vendedores en el extranjero financien las compras argentinas con plazos de pago relativamente extensos. Lo que ha cambiado, a partir de diciembre de 2021, es la magnitud de las deudas pendientes. Anteriormente, rara vez superaban los US$ 30.000 millones, pero en la actualidad superan los US$ 54.000 millones.
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