Considerado el último wing, René Houseman era dueño de una habilidad y un talento únicos. Fue campeón del mundo en 1978, aunque resaltó aún más en Huracán. En el primer lustro de su muerte, ‘ El Globo‘ lo homenajea con el anuncio de su nueva biografía.
¡De locos! Houseman tendrá su propia biografía
Hoy se cumplen 5 años de la muerte de René "El Loco" Houseman. Huracán aprovechó la fecha para anunciar la salida de un nuevo libro que contará su vida.
La presentación del libro: dónde será y a qué hora
El libro se llamará “Un wing en la Selección del cielo“ y contará la carrera deportiva de René “El Loco” Houseman en su paso por Huracán, con el trabajo del periodista y exdirigente Néstor Vicente y Fabián Crego.
La presentación será a las 18.30 en el estadio Tomás Adolfo Ducó, en Parque Patricios, y será llevada a cabo por dirigentes del club y los hijos de Houseman, Diego y Jésica. También participará Miguel Ángel Brindisi, que lo acompañó en la formación del Globo en 1973.
La obra saldrá a la venta este año, pero el club obsequiará ejemplares en la exhibición de mañana a los primeros cien concurrentes que lleguen. ¡Una oportunidad imperdible!
Este es el segundo libro centrado en la vida y obra de Houseman. El primero fue “Corazón villero“, escrito por los periodistas Federico Topet y Pablo Wildau y fue publicado en 2008. Por lo tanto, el nuevo libro será el primero sobre Houseman post mortem.
Quemero y campeón del mundo
René Houseman, ‘El Loco‘, ha vestido las camisetas de Defensores de Belgrano, River Plate, Independiente, Colo Colo de Chile, AmaZulu de Sudáfrica y Excursionistas. Pero sus logros más destacados han sido portando la casaca quemera.
Allí debutó hace 50 años, ganó dos subcampeonatos y alcanzó una semifinal de la Copa Libertadores. Jugó en 278 partidos y logró anotar 111 goles. Fue homenajeado en el partido contra Banfield posterior a su muerte en 2018, donde se detuvo al reloj a los siete minutos de juego (el número de su camiseta).
Fue convocado para el Mundial de 1978, en el que fue titular por tres partidos, siempre mostrando destreza y rapidez. De aquí pudo irse con la satisfacción de haber marcado un gol, el quinto de los seis que recibió Perú en la clasificación a la final de esa Copa del Mundo. Metió 13 goles con la Selección Argentina en 51 partidos.
Murió como todo un prócer. Humilde, sencillo, cerca de su gente. Y vivió con la misma simpleza con la que manejaba en la cancha a sus adversarios.












