POLÍTICA

A UN AÑO DEL CIERRE TOTAL

Segunda ola: Así nos prepara el Gobierno para un "deja vú"

Hace un año, Alberto Fernández convocaba a todos los gobernadores para anunciar a la población que con el "objetivo de frenar el coronavirus" iniciaba una cuarentena que resultó una de las más estrictas y largas del mundo. "Nadie se podía mover de sus casas" hasta que se aplanara la curva. El año fue largo y extenuante para la población y para la economía. Se crearon las vacunas pero no llegó ni un 10% de lo anunciado. Y ahora acercan la amenaza de la "segunda ola", con la cual parecen prepararnos para repetir la historia. Pero la experiencia, no lo hará tan fácil.

El 19 de marzo del año pasado, el presidente Albero Fernández anunciaba el aislamiento social obligatorio en todo el país a partir de las cero horas del viernes 20 de ese mes (y hasta el martes 31 de marzo inclusive...) "con el objetivo de frenar el avance del coronavirus". Entonces, la medida estuvo apoyada por todos los gobernadores de la Argentina que, en su mayoría, estuvieron presentes en la Quinta de Olivos para escuchar los motivos de la decisión del Gobierno.

Fernández advertía que "todos los argentinos deberán someterse al aislamiento social, preventivo y obligatorio" y que eso implicaba que a partir de ese momento "nadie se puede mover de sus casas".

Anticipó que podía extenderse de considerarlo necesario y así ocurrió una y otra vez. Hubo "DISPO", "ASPO", pasó un año entero, la curva creció, se aplanó, volvió a crecer, aunque no en todo el territorio ocurrió lo mismo. Muchos distritos volvieron una y otra vez a fase 1 y otros, que debían hacerlo según "las reglas" no pudieron porque sus economías ya no lo permitían.

El verano y la flexibilización de las medidas, el regreso de los vuelos y el movimiento interno, trajo respiro sobre todo a las economías que dependen del turismo, uno de los sectores más castigados.  

Pero a punto de cumplirse un año de aquel fatídico punto de partida, parecen prepararnos para un "deja vú"... 

Los especialistas que asesoran al gobierno, funcionarios de distintos ministerios de salud, y otros dirigentes, comenzaron desde hace unos días a hacer circular los temores por una "segunda ola" de contagios. 

Ahora Alberto Fernández convocó a los gobernadores a una reunión por videoconferencia para evaluar el avance del virus. Y en ese encuentro por Zoom se debatirá la necesidad de tomar medidas "con el objetivo de frenar el avance de la segunda ola de coronavirus".

La convocatoria para este jueves es a las 11.30. Analizarán el estado situación del país ante el rebrote de casos de COVID-19, escucharán las necesidades de todas las provincias y evaluarán nuevas medidas para contener los efectos de una "inminente segunda ola de la pandemia en Argentina".

La decisión de realizar la videollamada con los gobernadores, se habría tomado por 3 motivos: los tiempos de duplicación de los índices de contagio, el aumento de casos y consultas en los centros de salud, y la situación internacional de los países vecinos.

A raíz de esta súbita convocatoria a las provincias, en algunos distritos volvieron a convocarse a los comités de expertos, que reúnen a especialistas médicos y ex funcionarios. En Santa Fe, esa reunión fue requerida para este miércoles por la tarde por el gobernador Omar Perotti, quien intercambió durante más de una hora ideas sobre cómo enfrentar la nueva ola, teniendo en cuenta que en la provincia recién se vacunó al 20% de la población considerada de riesgo.

En la reunión virtual con el Presidente, los gobernadores van a exponer la situación de cada una de las jurisdicciones y se evaluará la necesidad de tomar algunas medidas para atenuar el impacto de los nuevos casos y, sobre todo, de las nuevas cepas que vienen de Brasil.

Una decisión que podría madurar en esa reunión podría ser la restricción de los pasos fronterizos y de los vuelos que existen con los países vecinos. También se debatiría la posibilidad de tomar medidas con respecto a los viajes de egresados, después de que un vuelo con estudiantes regresara de Cancún con 44 infectados. Algunos colegios privados programan en estas fechas los viajes a países de Europa, que podrían suspenderse, como ya pasó con el brote de la gripe A o durante el año pasado, en el pico de la pandemia.

Si bien no se tomarían medidas tan restrictivas para la ciudadanía en general, como las que hubo el año pasado, dado que según sostienen fuentes cercanas al gobierno, "no están dadas las condiciones sociales" para ello, la cierto es que esta vez se parte no solo de la desconfianza de lo ocurrido el año pasado, en el cual una extensión llevó a la otra, sino también de una situación económica, que lejos de lo que afirma el gobierno, apenas si pareció comenzar a levantar cabeza.

Otro punto que se prevé se pondrá sobre la mesa está relacionado a la maximización del uso de las vacunas de cara al invierno. Es una posibilidad que aquellas personas que ya tuvieron COVID-19 se apliquen solo una dosis de la vacuna Sputnik V, o que se redireccione entre los sectores críticos las prioridades de vacunación. Privilegiar a los adultos mayores por sobre las fuerzas de seguridad, por ejemplo.

Algunos gobernadores, por su parte, propondrán una severa campaña de concientización para volver a los niveles de cuidado y alerta que tuvo la pandemia en su comienzo, y que actualmente fueron relajándose. Los especialistas aconsejaron al gobernador de Santa Fe volver a recomendar de manera pública y enfática la necesidad del uso correcto del barbijo, el distanciamiento social y el control de las reuniones sociales.

El encuentro se propone valorar que todavía el país se encuentra a tiempo de tomar algunas medidas de responsabilidad social colectiva, en momentos en que existe una ocupación baja de los nosocomios públicos, actualmente más saturados por víctimas de accidentes y violencia que por la enfermedad pandémica.

En la madrugada partió el séptimo vuelo de Aerolíneas Argentinas rumbo a la ciudad de Moscú, Rusia, para traer dosis de vacunas Sputnik V. El regreso al aeropuerto internacional de Ezeiza bajo el número AR1061 será el próximo viernes 19 de marzo a las 15.

Si bien la cantidad de vacunas del cargamento no fue oficializada, en la Casa Rosada estiman que rondará las 300.000 dosis. Desde que asumió al frente del Ministerio de Salud, Carla Vizzotti evitó divulgar el tamaño de los cargamentos para no generar "falsas expectativas" que podrían luego no cumplirse debido a las dificultades de producción del laboratorio Gamaleya.

El plan de vacunación empezó a fines de diciembre. El primer grupo priorizado fue el personal de la salud, que no se terminó de inmunizar. El segundo grupo son las personas mayores de 60 años, que son 7,4 millones, y sólo se vacunó al 12%, esto es, falta vacunar al 88%. 

En este contexto, no hay siquiera "piso de inmunidad", es decir, no se lograron las cifras mínimas de vacunación en los cuatro grupos más esenciales y vulnerables que deben recibir la vacuna, que son el personal de la salud, las personas de 18 a 59 años con factores de riesgo o enfermedades asociadas, las personas de 60 o más años y el llamado personal estratégico. No avanzar con la vacunación sostenida de estos grupos en las 24 jurisdicciones del país genera que no se pueda detener la mortalidad, ni tampoco la transmisibilidad exponencial del virus (los contagios que provocan la enfermedad COVID-19 y eventualmente pueden llevar a la muerte).

El Gobierno había prometido que se iban a recibir y aplicar más de 50 millones de dosis de vacunas contra COVID-19. Sin embargo, el proceso se demoró y hasta el día de hoy solo llegaron y se distribuyeron 4.050.540 dosis.

Según el SAGE (Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización, según la sigla en inglés), que es el principal grupo asesor para la OMS en materia de vacunas e inmunización, los planes nacionales debían empezar por los trabajadores de salud, y seguir con los mayores de 60, y menores de 60 con co-morbilidades, después los docentes. Pero en Argentina, no se siguió esa recomendación por la falta de vacunas. En algunas jurisdicciones empezaron a vacunar a docentes menores de 60 porque se recibió la vacuna de Sinopharm de China que aún no está autorizada para personas mayores. De la vacuna de Sinopharm se aguardan la semana próxima 3 millones de dosis nuevas.

También los testeos para diagnosticar al COVID se han reducido levemente durante la última semana, y se advierte la necesidad de que se hagan más y se rastree a los contactos estrechos para evitar más contagios. 

Mientras desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en América Latina y el Caribe, anticipan que por el lento ritmo de vacunación contra el covid-19 que lleva la región, la inmunidad de rebaño se alcanzará recién en 2023.

La inmunidad de rebaño ocurre cuando una población se hace inmune a una enfermedad, debido a la existencia de una vacuna o por exposición a esa enfermedad. En la medida en que el porcentaje de personas inmunes va en aumento, la probabilidad de que una persona que es contagiosa infecte a una persona que no sea inmune disminuye.

Lo explicó la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, quien en concreto dijo: "Al ritmo actual, la región no va a alcanzar la inmunidad de rebaño en 2021, en algunos países, cuatro cuando mucho, en 2021 e inicios de 2022, otros más, alrededor de siete, en 2022, quizá, y la mayoría no la va alcanzar, hasta 2023"...