POLÍTICA

GUSTAVO CÓRDOBA

La grieta ya fue pero "hoy nadie se hace cargo de los moderados y el antiperonismo no entiende la cabeza de CFK"

El consultor y analista político, Gustavo Córdoba, director de Zuban Córdoba & Asociados, analizó la realidad política y mediática en la Argentina y lanzó críticas a la estrategia comunicacional de la Casa Rosada: "Creo que este gobierno no tiene la idea de trabajar los consensos de manera individual. No podés confundir los niveles de consenso que te dieron por la cuestión sanitaria, que fueron altísimos e inéditos, y aplicarlo al tema Vicentin o Reforma Jurídica. Confunde los climas de opinión de la sociedad argentina".

Poco a poco, la Argentina está dejando atrás la grieta que se utilizó hasta el hartazgo a lo largo de 10 años como organizador de la política y los medios de comunicación.

Hoy sobrevuela una idea muy clara que desprestigia a quien la utiliza: "La política, cuando no sabe qué hacer, se refugia en la grieta".

Así lo resumió el consultor y analista político Gustavo Córdoba. En una charla con el politólogo Gustavo Marangoni a través de Instagram, el director de Córdoba, Zuban & Asociados, insistió: "La centralidad que ocupan los grupos extremos hacen creer que la moderación no sirve en la Argentina pero hoy el moderado es el nuevo activo de la política argentina. Es el que te define la elección del 2015 a favor de Macri y en 2019 a favor de Alberto Fernández. Sin embargo, lo que vemos en la construcción de los discursos antogónicos es que nadie se hace cargo hoy de los moderados en la Argentina".

"Los puntos extremos se sienten muy cómodos en su posición. No reconocen a los moderados ni les reconocen a los moderados el espacio de poder de representatividad que tienen. Fijate que Lavagna y sus diputados tienen un rol clave, y hacen uso y manifiestan su derecho político de primer orden. El Gobierno tiene que hacer el esfuerzo de entender esa posición que es la tiene la llave".

Consultado sobre la comunicación del gobierno en tiempos de pandemia, fue muy crítico de la Casa Rosada: "El gobierno planteó mal algunas cuestiones porque no creo que en la reforma judicial Cristina tenga un grado superlativo de poder como están planteando algunos medios o sectores de la Argentina".

A su vez, habló de la forma de hacer política de la vicepresidenta Cristina Fernández: "Creo que algunos medios y sectores de la Argentina la necesitan a Cristina corporizada en el centro para tener una definición propia. Quiero decir: sin Cristina, y ya lo demostró ella bajándose de la candidatura presidencial, les provocó un daño tan fuerte que hasta el día de hoy no aceptan que perdieron las elecciones.

Entonces, fijate que al principio se dijo que Alberto era un títere de Cristina. Después, cuando Alberto empezó a levantar temperatura en el volumen de la aprobación de gestión por la cuarentena, todo el mundo salió a criticar su 'hiperpresidencialismo'.

Un mismo periodista de un medio muy importante tituló de las dos maneras su columna de opinión con semanas de diferencia. Creo que no entienden la naturaleza de cómo hace política Cristina Fernández de Kirchner. Es un gran problema para el anti-peronismo del país el hecho de no entender la cabeza de Cristina Fernández, y mirá que han tratado de combatirla de todas las maneras posibles".

En cuanto a la reforma judicial, Córdoba entiende que hay una gran influencia del jefe de Estado en el proyecto que se tratará en el Congreso Nacional: "En general, dicen que esta reforma judicial está hecha a medida de Cristina pero creo que tiene mucho más el sello de Alberto Fernández que de ella. Fue una propuesta que hizo en campaña y él forma parte del sistema judicial de la Argentina. Su firma tiene mucho más peso que la de Cristina.

Pero el gobierno lo ha presentado muy mal frente a la sociedad y cuesta mucho encontrar voces en el gobierno que lo puedan explicar de tal manera que lo entienda todo el mundo. Obviamente, si preguntás a sectores de la Justicia sobre este tema, más vale que van a estar en contra porque pierden privilegios".

Para cerrar, agregó que "nunca es momento para hacer una reforma judicial pero lo que sí está claro, y esto lo hemos medido muchas veces, la institución con menor credibilidad y con peor imagen es la Justicia. Preguntá en cualquier época y siempre supera el 80% de negatividad".