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Con todos conformes y bendición de CFK habrá Presupuesto este 12/11

El Senado de la Nación convertirá en ley este jueves (12/11) el primer presupuesto de la gestión de Alberto Fernández, gracias a la mayoría que ostenta el Frente de Todos en esa cámara que comanda Cristina Fernández. La aprobación lleva implícito el aval a las más de 40 modificaciones que tuvo el proyecto en la Cámara baja tanto en el debate en comisión como en el recinto. Ninguno de esos retoques al texto enviado por Martín Guzmán y Alberto Fernández al legislativo se hizo sin el conocimiento de la vicepresidenta que ya había reservado esta semana para la sanción definitiva aún cuando no había dictamen.

Sin sorpresas ni cambios y gracias a la mayoría que ostenta en la Cámara alta el Frente de Todos, este jueves (12/11) el Senado de la Nación convertirá en ley el primer proyecto de Presupuesto Nacional de la presidencia de Alberto Fernández en el mismo momento en que se encuentran en el país los enviados del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la renegociación de la deuda.

Quizás por la importancia de esa visita es que Cristina Fernández -que comanda el Senado con mano firme-, apenas le dio 2 días de debate al Presupuesto en comisión y ya había reservado esta semana para citar a sesión y tratarlo en el recinto.

El Gobierno nacional pretende contar con el Presupuesto para la negociación con el FMI, y así sellar un acuerdo por la deuda antes de fin de año, de manera de incluirlo en el temario de las sesiones extraordinarias del Congreso de la Nación, puesto que las ordinarias culminan el 30/11 y el 20 de noviembre las comisiones ya no pueden dictaminar.

El primer Presupuesto de la gestión de Alberto Fernández dista mucho de aquel que envió el ministro Martín Guzmán al legislativo porque en el debate en Diputados sufrió más de 40 modificaciones.

Pero ninguno de esos cambios se habría hecho sin la venia de Cristina y del propio Gobierno. La vicepresidenta sabe que si hay retoques en la cámara alta debería devolver la iniciativa a Diputados y demoraría su sanción, dando una mala señal política y económica.

Por eso, la comisión de Presupuesto del Senado no hizo ningún retoque y dictaminó a favor del texto enviado por la Cámara baja.

Pero no hay acuerdo total sobre el Presupuesto en el Frente de Todos. Existe una dura discusión interna especialmente alrededor de la presión tributaria, que aumentará en 2021.

El Presupuesto prevé que la presión tributaria subirá en 2021 del 24% del PBI que terminará este año al 24,8%, el próximo.

Pero en definitiva lo sancionado por Diputados fue un acuerdo interno del oficialismo, incluso aquellos artículos que parecen beneficiar a personas cercanas a Sergio Massa, Máximo Kirchner e incluso a figuras de la oposición vinculadas a Macri u otros para conformar demandas del lavagnismo acerca del proyecto alternativo para la deuda en dólares.

Y hay más: 

-Se autorizó a las provincias a instalar aduanas en cualquiera de los 19 puntos limítrofes de la Argentina cuya ubicación se definirá entre las administraciones y la Jefatura de Gabinete de la Nación.

-Se destinarán $12.540 millones a la provincia de La Rioja en concepto de compensación de coparticipación, de los cuales $460 millones se destinarán a los municipios.

-El Estado Nacional acordará el pago a las provincias de Santa Fe y de La Pampa de los fallos de la Corte Suprema por deuda de coparticipación.

-Se establece una contribución obligatoria del tres por mil de las primas de seguros excepto las del ramo vida, a cargo de las aseguradoras, que será destinado al Fondo Nacional del Manejo del Fuego.

- El Fondo del Tabaco será transferido a las provincias productoras de tabaco en forma mensual, mientras que el Banco de la Nación Argentina no percibirá retribución de ninguna especie por los servicios que preste conforme al presente.

- Se destinarán $700 millones a la Subsecretaría de Fortalecimiento Productivo y Sustentable para Pequeños y Medianos Productores Agroalimentarios.

Por eso el voto dividido de Juntos por el Cambio en Diputados y que se repetiría en el Senado, donde el interbloque que comanda Naidenoff tuvo una larga charla para unificar posturas sin consolidar un posicionamiento.