La vicepresidenta no termina de digerir el duro revés que recibió el Ejecutivo Nacional al aceptar el per saltum solicitado por los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi y de German Castelli. La Casa Rosada tenía la información de que esa solicitud iba a ser adormecida por un largo tiempo en la Corte Suprema pero no. Pese a sus fuertes diferencias, los 5 integrantes del Máximo Tribunal se unieron para enviar un claro mensaje al Judicial, como corresponde, pero también al Ejecutivo. De eso se trata la democracia -de la división de poderes-.
MIENTRAS, ALBERTO F. SIGUE COMPETITIVO
CFK ladra pero no está logrando morder: "Procede sin considerar la realidad y las relaciones de fuerza"
Más allá de los rumores sobre la idea de que gobierna la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a juzgar por los hechos, los planes no están saliendo como ella esperaba: reforma judicial, cambio de procurador nacional y bonaerense, ampliación y reforma de la Corte Suprema, evitar una devaluación, y la lista continúa.
Ahora bien, ¿qué le pasa a CFK? ¿Vive una realidad paralela?
"El cristinismo está procediendo sin considerar los datos de la realidad y sin hacer un análisis muy importante en política que es el análisis de las relaciones de fuerza. Este es un rasgo de la decadencia política como lo es de la decadencia de los individuos.
Me parece que Cristina Kirchner actúa como si estuviera ella en la Presidencia y como si hubiera ganado 54 a 17 como en 2011 y no como si fuese la vicepresidenta y su coalición hubiera ganado 48 a 41", comenzó analizando el consultor Eduardo Fidanza.
Siguió: "En segundo lugar, creo que no está considerando la adversidad económica y la necesidad que esto genera de establecer algunos acuerdos y mediaciones.
En tercer lugar, no se ha anoticiado de la pandemia. Están cambiando las costumbres en la Argentina y en el mundo por una perspectiva de enorme incertidumbre.
Toda esta subestimación de los datos de la realidad más el hecho de que la expresidenta tiene más del 50% de rechazo en la sociedad y apenas un núcleo que la apoya del 30%, es un contexto donde muestra un signo de envejecimiento político".
Al aire de Radio Rivadavia, el director de Poliarquía dio su parecer sobre lo que suele ocurrir con este tipo de gobiernos de coalición: "En los gobiernos de coalición, los partidos avanzan para imponer su agenda pero ahí aparece muy importante la capacidad de liderazgo que tiene quien encabeza la coalición. Ahí me parece que está el problema: al avanzar y presionar, no veo la capacidad de liderazgo del presidente.
Y veo otro tema que es típico: una interna no resuelta en una coalición de gobierno lo que hace es dificultar que esta coalición establezca una estrategia. No hay estrategia porque no hay resolución de la cuestión interna. Esto hace que el gobierno ande a los tumbos.
Ya sabemos la estrategia de Cristina pero acá hay un problema de coordinación porque es una coalición demasiado compleja como para que se dé el lujo de no tener un liderazgo claro. Ese es el punto que se le planteó al presidente".
Entonces, ejemplificó: "Veamos esto: ayer el presidente se despegó del juicio político y hoy Leopoldo Moreau dijo que no hay que hacer juicio político a Rosenkrantz sino a todos los miembros de la Corte Suprema. Y la Corte Suprema ya demostró que, a pesar de sus diferencias internas, no se va a dejar llevar por delante. Esto ha favorecido también la unidad de la oposición porque hay un instinto defensivo ante la prepotencia.
Creo que la señora Cristina de Kirchner tiene que pensar en 2021 en lugar de pensar en 2023 para ver a quién coloca.
En nuestra última encuesta, el presidente tiene una imagen positiva del 52% y la vicepresidenta tiene eso de imagen negativa".










