El presidente Alberto Fernández y el Papa Francisco tenían varias obsesiones:
TENSIÓN DIPLOMÁTICA
Aborto: Se enfría la posibilidad de una visita del Papa a la Argentina y su apoyo en el FMI
La sanción de la ley de interrupción voluntaria del embarazo en el Congreso Nacional el pasado (29/12) impulsada por el presidente Alberto Fernández abrió un frente diplomático con el Vaticano muy delicado. Rápidamente, el Papa Francisco puso sobre la mesa la cuestión geopolítica.
1. Fernández quiere que el Sumo Pontífice visite la Argentina durante su Presidencia.
2. Fernández juega la carta del Papa Francisco en cada reunión bilateral y discurso frente a los organismos multilaterales de créditos luego del recordado evento que organizó en la Santa Sede el Sumo Pontífice en enero de este año.
3. Francisco estaba obsesionado para que el aborto no se legalizara en la Argentina sino simplemente se despenalizara, tal como votó el diputado Eduardo Valdés, exembajador en el Vaticano durante el Gobierno de CFK y muy amigo de Su Santidad. Interpretar ese voto, es interpretar la postura de Francisco, sin lugar a dudas.
Esta última no se cumplió y, entonces, comenzó el análisis sobre cómo seguirá la relación entre ambos jefes de Estado y si los deseos de Fernández se podrán cumplir.
El pasado sábado 26 de diciembre fue muy interesante leer la columna de opinión que publicó el influyente medio Vatican Insider con la firma de Alver Metalli, desde la Ciudad Estado.
Allí, el periodista puso sobre la mesa -se cree por declaraciones del propio Francisco- las 2 obsesiones de Fernández.
Dijo Metalli al comienzo mientras la Argentina se dirigía al SúperMartes 29/12: "Creo que la cuestión del aborto permanecerá como una herida irremediablemente abierta en la valoración del Papa sobre la política del gobierno y su Presidente. Condicionará también una eventual visita, no al punto de que resulte improbable –tengo mi propia suposición al respecto– pero la ley sobre el aborto legal incorporada al ordenamiento nacional ofrecerá al Papa un motivo ulterior para mantenerla en suspenso".
Luego, agregó sobre la segunda obsesión: "Es difícil pensar que la bofetada al Papa que es la ley sobre el aborto que entra en el Senado en las próximas horas pueda ser olvidada en el tiempo que dura la misma Presidencia que la ha propinado. Que por otra parte reconoce que considera decisivo el apoyo explícito del Papa en las negociaciones con los organismos de crédito a los que Argentina estuvo y está expuesta de una manera asfixiante".
La prensa local, los funcionarios argentinos y los presidentes del mundo saben muy bien el empeño que estuvo poniendo hasta el momento Francisco para que avanzaran las negociaciones entre la Argentina, los fondos de inversión más importantes del planeta y el FMI. ¿Fernández debería olvidarse de este apoyo?
Sergio Rubin, periodista de Clarín especializado en la Santa Sede, en permanente diálogo con obispos, la arquidiócesis de Buenos Aires y la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), respondió: "Obviamente, el Gobierno ya no tendrá a su lado al Pontífice en el plano internacional. Eso no quiere decir que vaya a operar en contra. Pero la distancia de Francisco en el actual contexto de necesidad que tiene la Casa Rosada de reordenar sus cuentas externas para empezar a poner en marcha su economía y contar con el apoyo de los Estados Unidos, carecerá de un recurso ciertamente valioso: Francisco".
A su vez, no es un tema menor la judicialización del aborto que se viene: "Otra derivación será la judicialización del aborto legal por ser considerada inconstitucional.
Aunque la Iglesia seguramente no se presentará ante la Justicia, alentará que ONGs próvida y particulares lo hagan en todo el país. Estos apelarán a la Constitución, la Convención de los Derechos del Niño y el Código Civil. Lo que implica –advierten- que la cuestión seguirá siendo un frente abierto".
Por su parte, la CEA disparó por la "pandemia del hambre y la desocupación":
Comunicado de prensa ante la legalización de la interrupción del embarazo en la República #Argentina.#Comunicación #CEA pic.twitter.com/jdT3cZWSCM
— Conferencia Episcopal Argentina (@EpiscopadoArg) December 30, 2020











