POLÍTICA

Cristina demudada cuando apareció De la Sota

Desde que José Manuel de la Sota inició su actual mandato como gobernador de Córdoba, pidió y no consiguió que lo recibiera Cristina Fernández de Kirchner. Ahora que tienen posiciones claramente enfrentadas, el gobernador, sin embargo, quiso dejar algo en claro: la Presidente no puede llegar a Córdoba y obviar al mandatario provincial. Por lo tanto, decidió actuar en consecuencia.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Cristina Fernández de Kirchner odia ciertas sorpresas. Por ejemplo, quedar a solas con alguien no deseado. El miércoles 19/06, cuando ella descendió en el aeropuerto de la ciudad de Córdoba, la sorprendió el gobernador José Manuel De la Sota.

Debe recordarse que Cristina es la líder del Frente para la Victoria, y José Manuel De la Sota no participa del Frente para la Victoria. Por el contrario, lo enfrenta, y critica a la Presidente de la Nación, a quien le reclama públicamente el pago de abultadas deudas que organismos nacionales mantienen con la provincia de Córdoba.

Cristina Fernández de Kirchner se ha negado, en forma reiterada, a recibir en audiencia privada a De la Sota, y él lo denunció en varias ocasiones.

Pero el miércoles 19/06, De la Sota, luciendo muletas porque tiene una lesión muscular en un pie, logró 'filtrarse' en el aeropuerto cordobés, eludir a la custodia de la Presidente y a la Policía de Seguridad Aeroportuaria y plantarse delante de la Presidente de la Nación.

“Como gobernador de todos los cordobeses, corresponde que reciba en nuestra Provincia a la Señora Presidenta”, dijo el gobernador, quien lamentó su ausencia en el acto de la Universidad debido a la fractura de su pie izquierdo.
 
“Amo a la Universidad Nacional de Córdoba, soy uno de su egresados, me hubiera gustado mucho estar presente en este histórico festejo pero no puedo estar mucho tiempo de pie; debo tratar de no asentar la pierna y respetar el reposo”, señaló el mandatario cordobés.
 
De la Sota interrumpió la prescripción médica de reposo absoluto y llegó al aeropuerto a recibir a la Presidenta con la ayuda de muletas.

Obviamente a ella no le provocó simpatía alguna el momento, que fue descripto como "embarazoso" porque no sabía qué decirle a quien ahora es un adversario, conociendo los reparos que Cristina tiene respecto de todo aquel que opina diferente de ella.

En fin, una anécdota divertida en la visita de ella a Córdoba, y la fotografía ilustra el encuentro.