Peralta, el nuevo enemigo K
El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, embistió contra Daniel Peralta, asegurando que "el gobernador de Santa Cruz debería recapacitar y no endeudar a la provincia para gastos generales". Además, replicó: "el modelo es exitoso". Esta mañana, el mandatario provincial había contraatacado, yendo tras el empresario K, Cristóbal López.
11 de septiembre de 2012 - 15:18
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, pidió este martes (11/09) al gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, que "recapacite" y no endeude a esa provincia por 200 millones de dólares para financiar el déficit público.
"El gobernador de Santa Cruz debería recapacitar y no endeudar a la provincia para gastos generales", indicó De Vido tras un encuentro con el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, y jefes comunales de esa provincia del norte argentino.
"Peralta dijo que querían hacerlo víctima del modelo y sin embargo no ve el ejemplo de otras provincias, como Formosa, que gracias a este modelo exitoso ha construido una enorme cantidad de escuelas y hospitales", señaló De Vido.
En tal sentido, instó a los legisladores de Santa Cruz a "no votar" el endeudamiento para "gastos generales", propuesto por el gobernador Peralta.
"Para endeudarse, en Santa Cruz y en cualquier otra provincia argentina, hay que tener responsabilidad, pericia y convicción", concluyó el ministro de Planificación.
La legislatura santacruceña debatirá este jueves la eventual aprobación de un endeudamiento por 200 millones de dólares, para financiar el déficit público.
En una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda de la provincia de Formosa y ante la presencia del gobernador Gildo Insfrán e intendentes de los diferentes municipios, De Vido sostuvo que el ex presidente Néstor Kirchner y luego la actual mandataria, Cristina Fernández, “dieron una fuerte pelea por la deuda para deshacernos del círculo vicioso que nos unía al Fondo Monetario Internacional”.
El ministro rememoró los tiempos de la década del 90, cuando, dijo, “nos pegaban una apretada en este salón sobre cuánto nos iban a recortar para pagar deuda”.
"Hay que poner ganas, trabajo y sacrificio. Esto es el modelo. Llevar adelante los desafíos. Esto hace la Presidenta", remarcó.
Cabe destacar que Peralta juega sus últimas fichas financieras a la aprobación de un plan de endeudamiento que La Cámpora y algunos intendentes kirchneristas –con la coordinación de Julio De Vido- intentan desactivar, este martes el gobernador lanzó una ofensiva contra el empresario K, Cristóbal López, a quien adjudica la propagación del supuesto espionaje contra Cristina Fernández en tierra santacruceña.
Desde que difundió esa información (ver notas relacionadas) la relación entre Peralta y el Gobierno nacional se agravó y empeoró con las reuniones de Intendentes santacruceños cercanos a La Cámpora y el ministro De Vido que les prometió ayuda económica, lo que los hizo cambiar de parecer y rechazar el empréstito que impulsa Peralta.
Ahora Peralta parece querer recobrar la iniciativa. Anunció que peleará por la jefatura del PJ local y este martes le envió una Carta Documento a Cristóbal López para que cumpla con las inversiones comprometidas en cuatro de las siete áreas petroleras que le fueron adjudicadas en 2007, en el plazo de 10 días.
La contraofensiva de Peralta se completa con otros intereses de López: juegos de azar. En Santa Cruz el empresario tiene seis casinos y el gobernador anticipó que en 30 días enviará a la Legislatura de Santa Cruz un proyecto para volver a subir las alícuotas que gravan el juego en la Provincia.
Según explicó, la medida se hará para financiar la Provincia ante la falta de aportes de la Nación.
Los problemas de Peralta y el Gobierno empezaron un camino sin retorno en diciembre pasado cuando los camporistas abandonaron tres de los cinco ministerios que ocupaban en el gabinete tras una protesta gremial que permitió evitar la sanción de una reforma previsional necesaria para armonizar el sistema con el nacional.
A partir de allí las cosas fueron cada vez peor para el gobernador debido a las crecientes urgencias financieras –que también padecen otras provincias-, las trabas para sancionar leyes destinadas a salir de la asfixia económica y la semana pasada surgió una denuncia de supuesto espionaje contra Cristina Fernández.








