El primer comunista del mundo no fue otro que Jesús Cristo, dijo el líder del Partido Comunista de Rusia, desatando la polémica. "Pon el Sermón del monte de Jesús al lado del Código Moral del Constructor del Comunismo y te quedarás sin aliento", señaló Gennady Zyuganov en una entrevista radial con el tabloide Komsomolskaya Pravda, en declaraciones recogidas por The Moscow Times.
¿CUESTIÓN DE FE?
Estalló la polémica: "Jesús fue el primer comunista"
Para el lídeer del Partido Comunista de Rusia, Jesús fue el primer comunista. Algo que difícilmente podría haberse afirmado durante la URSS, estrictamente atea.
El Sermón del monte o de la montaña fue, de acuerdo con el Evangelio de Mateo, una prédica ofrecida por Jesús de Nazaret a sus discípulos y a una gran multitud. La tradición dice que la alocución se desarrolló en la ladera de una montaña (de ahí su nombre).
El Código Moral del Constructor del Comunismo, por otra parte, fue un conjunto de 12 reglas morales codificadas en la Unión Soviética, que todos los miembros del Partido Comunista de la Unión Soviética y del Komsomol debían seguir.
El primer principio moral era "Devoción a la causa del comunismo".
Sus 12 reglas, explica Wikipedia, pueden compararse superficialmente con los Diez Mandamientos, pero solo se superponen marginalmente. A diferencia de los Diez Mandamientos, las reglas del Código no eran de conducta concreta; fueron declaradas como reglas de actitud. Por ejemplo, "No cometerás adulterio" de Moisés corresponde vagamente a "El respeto mutuo en una familia, la preocupación por la crianza de los niños" del Código. El "No robarás" puede ser ligeramente igualado a "Preocupación de todos sobre la preservación y multiplicación de la riqueza común".
"El principal eslógan del comunismo - 'aquel que no trabaje no podrá comer' está escrito en la Segunda Epístola del Apóstol Pablo a los Tesalonicenses", que se halla en el Nuevo Testamento, dijo Zyuganov. "Necesitamos estudiar la Biblia".
Los comentarios fueron hechos previamente a las últimas elecciones parlamentarias en Rusia (17-19/9), donde el Partido Comunista obtuvo 57 escaños. Sin embargo, lo interesante, señala The Moscow Times, es que un dicho así jamás se hubiera escuchado durante la era soviética, cuando el partido comunista gobernante seguía una política de estricto ateísmo estatal.
Tras la caída de la URSS y particularmente durante la última década, con Vladimir Putin, el gobierno ruso ha forjado nuevos lazos con la Iglesia Ortodoxa Rusa.











