Este lunes (6/12) la Casa Blanca confirmó que organizará un boicot diplomático a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 que tendrán lugar en Beijing, China. Esta medida aumentará aún más las tensiones entre ambas potencias y ya recibió varias críticas del gigante asiático.
JUEGOS OLÍMPICOS BEIJING 2022
China: "Si USA insiste, que se prepare para el contraataque"
Hoy (6/12), la USA confirmó el boicot diplomático a los Juegos Olímpicos de Invierno 2022 en Beijing, China. El gigante asiático salió a responder.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, anunció que la Administración de Joe Biden no enviará funcionarios estadounidenses para asistir a dicho evento y citó como justificación la represión por parte de China a los uigures, un grupo minoritario musulmán, en la región de Xinjiang; además de otros abusos a los derechos humanos entre los que se encuentran las represiones a la oposición política en Hong Kong.
De acuerdo con el periódico The Washington Post, la decisión se tomó hace semanas, aunque los funcionarios estadounidenses esperaron a la llamada telefónica del mes pasado entre Biden y su homólogo chino, Xi Jinping, para hacer el anuncio.
Si bien el boicot evitará que los funcionarios estadounidenses asistan a los Juegos, la medida está destinada a ser de alcance limitado y permitir que la participación de los atletas estadounidenses siga adelante sin que se vea afectada.
"Los atletas del equipo de Estados Unidos cuentan con todo nuestro apoyo", dijo Psaki y agregó:
La secretaria de prensa también sostuvo que la administración informó a Beijing de la medida antes del anuncio de hoy (6/12). "Creemos que esto envía un mensaje claro", dijo Psaki.
Informes anteriores de que un anuncio de boicot de USA era inminente provocaron la condena de Beijing, que acusó a Washington de grandilocuencia.
"Esto empaña gravemente el espíritu de la Carta Olímpica", dijo el lunes (6/12) el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian.
Y advirtió:
Zhao no dio más detalles sobre lo que China podría hacer y pidió a USA que se abstuviera de politizar los Juegos, al tiempo que detalló que Beijing no ha extendido una invitación a los funcionarios estadounidenses.
La última vez que USA realizó un boicot total de los Juegos Olímpicos fue durante la guerra fría en 1980, cuando el expresidente Jimmy Carter rechazó los Juegos de verano de Moscú junto con otros 64 países y territorios.
La gota que derramó el vaso
Las llamadas al boicot se intensificaron en las últimas semanas luego de las preocupaciones sobre el trato que recibió la estrella del tenis chino, Peng Shuai. La ex número uno del mundo de dobles de 35 años acusó el mes pasado a un ex político chino de haberla obligado a tener relaciones sexuales.
Desde entonces, países desde USA hasta Australia han pedido a las autoridades de China que garanticen el bienestar de Peng, y la Asociación de Tenis de Mujeres anunció la semana pasada la suspensión de futuros juegos en China.
Los grupos de derechos humanos también han aprovechado la oportunidad para instar a la comunidad internacional a boicotear los Juegos Olímpicos de Beijing.
Las consecuencias
Es probable que la decisión de USA influya en otros gobiernos, en particular aliados, para que sigan su ejemplo. Australia, los Países Bajos y otros han considerado también el boicot.
Tal desaire por parte de prominentes gobiernos occidentales y otros, si se materializa, obstaculizaría a Beijing en el uso de los Juegos de Invierno para mostrar a los chinos en casa que el evento — y por extensión China — tiene un amplio apoyo internacional.
El Comité Olímpico de USA hizo un llamado a los gobiernos de todo el mundo para que se involucren directamente con China en los derechos humanos y otras cuestiones y agradeció a la administración Biden por su apoyo.
"Extrañaremos la presencia de la delegación presidencial este invierno, pero sabemos que nos animarán desde casa", dijo el comité en un comunicado.
La imagen internacional de China ha recibido una paliza en las encuestas de opinión globales en los últimos años por su trato a los uigures, su amplio uso de la tecnología de vigilancia y una política exterior más asertiva que algunos ven como acoso.
"Un boicot diplomático envía un mensaje muy fuerte a un dictador como Xi Jinping de que sus acciones tienen consecuencias", dijo Pema Doma, directora de campañas de Estudiantes por un Tíbet Libre, un grupo de acción con sede en Nueva York.
En Australia, Canberra se unió la semana pasada a otros 19 países para no firmar la tregua olímpica, una tradición que se remonta a la antigua Grecia y garantiza que los conflictos no interrumpan la competencia deportiva, con China para enviar un mensaje a Beijing.
El viernes 3/12, el primer ministro australiano, Scott Morrison, dijo que su gobierno "estaba considerando esos asuntos y trabajando en ellos".
Con respecto a los comentarios de Morrison, Zhao respondió que "a nadie le importaría si esta gente viene o no, y que no tiene ningún impacto en los Juegos Olímpicos que se celebren con éxito en Beijing".
Beijing ha confirmado hasta ahora que el presidente ruso Vladimir Putin asistirá a los Juegos.









