Un hecho vergonzoso en el fútbol dejaría mal parado a Boca Juniors en plena disputa por la Copa Libertadores de 2015. Y es que terminaría pagando los platos rotos de uno de sus hinchas cuando atacó con gas pimienta al plantel de River Plate. Una agresión cobarde que manchó al superclásico.
Recuerdo de un superclásico vergonzoso
A 8 años del cobarde ataque con gas pimienta a River
River y Boca se enfrentaban en La Bombonera, con el equipo nuñenze atacado por hinchas rivales. Un partido suspendido y Boca pagando el pato.
Sin piedad para River
Los conflictos empezaron mucho antes de que el árbitro pitara el comienzo del partido. El equipo de La Boca ya había dado el presente en la cancha y fue bien recibido por el público. Ahora le tocaba hacer lo mismo a River.
Cuando el equipo de Núñez comenzó a salir por la manga, fue rociado con gas pimienta por un hincha de Boca, deseoso por sabotear el partido a favor de su equipo. Y es que antes del ingreso de los rivales a la cancha, se sentía la tensión en el aire: un trapo con el mensaje “Si nos cagan otra vez, de La Boca no se ba nadie (sic)” anunciaba el descontento por la anterior derrota del Xeneize a manos de River.
Leonardo Ponzio, Leonel Vangioni, Ramiro Funes Mori, Sebastián Driussi y Matías Kranevitter terminaron con los ojos llorosos y enrojecidos a causa del gas pimienta. Y esa imagen se volvió famosa rápidamente en todo el mundo. Aún más vergonzoso fue la demora en la toma de una decisión que debió ser instantánea: el equipo de River pedía suspender, el de Boca quería seguir jugando. Pero el partido seguía su curso normal.
Crimen y castigo
Recién cuando pasaron dos horas del partido, el árbitro finalmente decidió tomar la sensata decisión de suspenderlo. Ambos equipos se retiraron a sus respectivos vestuarios, con el plantel de River siendo abucheado y agredido con botellas, escoltados por la policía que los protegía con escudos.
La Conmebol fue implacable. River pasó a cuartos del final del torneo y a Boca lo eliminaron y multaron por 200.000 dólares, además de cumplir dos partidos de suspensión sin público a nivel internacional.
En cuanto al agresor, se determinó que el delito lo cometió Adrián Napolitano, un panadero de Valentín Alsina. Como castigo a nivel futbolístico, se le prohibió la entrada a todas las canchas por tres años y se le revocó el carnet de socio. En cuanto a lo civil, tuvo que pagar una multa de 25.000 pesos y realizar trabajos comunitarios para no ir a juicio oral.
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