POLÍTICA

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Victoria para Negri y derrota para Lousteau, que promete más

Finalmente, las elecciones internas de la UCR en Córdoba tuvieron una resolución coherente en comparación a lo que fue el proceso y la campaña partidaria, y arrojó como ganador al candidato Marcos Carasso, quien presidirá el Comité provincial. De este modo, Mario Negri y Ramón Mestre se aseguraron una candidatura, en caso de que no se lleven a cabo las paso previstas para el 8 de agosto. A pesar de la derrota, Rodrigo De Loredo prometió más confrontaciones en futuras elecciones con el oficialismo del partido. En Juntos por el Cambio, respiraron aliviados.

CÓRDOBA. Las elecciones internas de la Unión Cívica Radical en Córdoba llegaron a una definición lógica y la lista oficialista de Convergencia, con Marcos Carasso como candidato y con el apoyo de Mario Negri y Ramón Mestre, se consagró ganadora, extendiendo así su gestión por un nuevo periodo. Luego de cientos de idas y venidas, cruces políticos entre actores de un mismo espacio, impugnaciones, y fallos judiciales, el espacio de Sumar reconoció públicamente la derrota, aunque no sin denunciar irregularidades en el proceso electoral. 

Las suspicacias que se habían generado en el día de ayer, luego de dos días de cerradas las urnas, era de que se estaba cocinando un nuevo conflicto entre Convergencia y Sumar. Ambos espacios manejaban números diferentes y no esperaron a los resultados oficiales para sentar posturas. 

Mientras Convergencia celebró a Carasso como nuevo presidente del Comité provincial la misma noche del domingo (14/3), Sumar tomó una postura defensiva desde un primer momento, lanzando un estado de alerta por una posible manipulación. Aunque, finalmente el conflicto no se concretó. 

Si bien los resultados puntuales no se conocen, se presume que Carasso superó a De Loredo por unos 2 mil votos de diferencia. De este modo, y con esos números en la mano, De Loredo decidió poner “paños fríos a la interna” y reconoció la derrota al cierre del martes (16/3), aunque no cesó en sus críticas al espacio ganador.

“De haberse tratado de un proceso transparente y normal, no tenemos dudas de que nos hubiese encontrado ganadores”, rezaba un comunicado de Sumar. 

Sin dudas, los grandes ganadores de la jornada del domingo fueron Carasso, Negri y Mestre. El primero, porque se quedó con un puesto de peso en el partido y pasó una prueba ante la atenta mirada de los dirigentes nacionales. Y los dos siguientes porque lograron su objetivo primordial: retener el poder, y garantizarse una candidatura en caso de que no haya PASO el 8 de agosto. 

Pero Negri fue quien realmente salió airoso de una situación que se había vuelto más incómoda de lo que había esperado. El espacio de Sumar, en pocos meses, logró poner fuertemente en duda su rol en el partido y expuso una visión completamente nueva de un dirigente que ya es tradición dentro del radicalismo cordobés.

Con esta victoria, el presidente del interbloque de Juntos por el Cambio en la Cámara baja del Congreso de la Nación, logró reafirmarse políticamente dentro del partido, luego de lo que había sido la vergonzosa actuación electoral por la gobernación de la provincia en 2019. Además, consiguió calmar los movimientos de un opositor en su mismo espacio: Martín Lousteau. 

Lousteau y Negri se encuentran enfrentados ya hace un tiempo, y lo que logró la interna radical en Córdoba fue reavivar las diferencias, ya que el senador porteño decidió apoyar expresamente a De Loredo, incluso acompañándolo por su gira de campaña por el interior de la provincia. El proyecto de renovación del partido centenario que Lousteau tiene, implica borrar de la lista a dirigentes como Negri, que, según el propio senador, representan una época “derrotista” del partido, donde la UCR perdió protagonismo, tanto frente al peronismo, como frente a las fuerzas opositoras. 

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