Política

INTERNA

Lousteau y Negri protagonizan una PASO en Córdoba, mientras JxC observa

Los dos son referentes opositores a nivel nacional y encarnan una pelea de posturas respecto al futuro proyecto de la coalición. Esas diferencias se trasladaron a su único punto en común: el radicalismo. Mientras Mario Negri apoya al oficialismo partidario, Martín Lousteau va con la oposición y dijo que su par “no se anima a competir”. Una interna radical feroz, que mide fuerzas en la oposición nacional.

CÓRDOBA. La resolución que el juez federal, Ricardo Bustos Fierro, le dio a la interna radical el pasado viernes (5/3), no solo abrió un nuevo capítulo dentro de la Casa Radical, sino también un frente de tormenta impensado en Juntos por el Cambio. Es que dos de sus principales referentes de los últimos tiempos se ven enfrentados por las elecciones que la Unión Cívica Radical cordobesa finalmente llevará a cabo el próximo domingo 14 de marzo, luego de que las mismas corrieran peligro por las impugnaciones aplicadas por la Junta Electoral del partido. 

Lo interesante es que Lousteau no es cordobés ni se encuentra afiliado a esa sección, y sin embargo decidió tomar partido y alinearse detrás de la Liga Sumar, la propuesta opositora de mayor peso encabezada por el ex presidente de ARSAT y actual concejal de la ciudad de Córdoba, Rodrigo De Loredo. La propuesta de Sumar es la de generar una renovación. 

Según este espacio, el partido radical ha generado en los últimos años, una cultura de la derrota, tras la cual se ha limitado a formar parte del juego democrático, sin ser el protagonista que la historia demandaría para semejante partido. Esto tanto en el escenario local y nacional.

Justamente, Sumar le critica a el oficialismo partidario en Córdoba haber sido uno de los impulsores de esa “decadencia”, que tuvo su cima en 2019, cuando Negri y Ramón Mestre dividieron lista para ser gobernadores, y dejaron una de las palizas electorales más grandes en el haber del partido rojo y blanco en su historia, contra Juan Schiaretti. Cabe recordar que Mestre y Negri hoy representan el mismo espacio (habiendo aprendido la lección) que puja por un sostenimiento del oficialismo partidario en el poder, con Marcos Carasso como candidato a presidente.

La concordancia entre los ideales de Sumar y Lousteau le permitieron al senador porteño encajar de manera  perfecta en la discusión para poder confrontar con su par cordobés. El mismo es uno de los impulsores de la idea de “renovación” partidaria para el radicalismo y puja por mayor participación dentro de Juntos por el Cambio (el radicalismo ya expresó que quiere instalar un candidato propio). 

Ahora bien, sólo la coincidencia ideológica no es motivo suficiente para la incursión de Lousteau en Córdoba. El verdadero motivo parece residir, justamente, en que Negri está en el frente opuesto.

 

“No lo puedo creer que no quieran competir. No se animan a competir. Uno es el presidente del interbloque y ya va por seis años dirigiéndolo y, el otro, un ex intendente y presidente del partido y no se animan a competir. No lo puedo creer, si competimos va a ser mejor para el partido, mejor para la sociedad”, dijo Lousteau mientras se esperaba la resolución judicial a las impugnaciones que habían dejado a Sumar fuera de juego, y que habían renovado la gestión de Convergencia (oficialismo). Estas declaraciones, además del acompañamiento físico a la gira de De Loredo por la provincia, suscitaron críticas desde el espacio de Convergencia. 

Algunos dirigentes le recordaron a Lousteau su sociedad con Mestre hace algunos años, y su paso por el gobierno kirchnerista. Mientras tanto, Negri parece distanciado aunque no lo está. 

Su brazo armado dentro de la interna es su hijo y concejal, Juan Negri. El dirigente sabe que no debe arriesgar demasiado, aunque el control del partido en Córdoba le aseguraría una candidatura en 2021, que le permita arrancar su proyecto con vistas a 2023 con una mejor posición dentro de Juntos por el Cambio. 

De este modo, Negri y Losteau se enfrentaran al escrutinio indirecto (ya que se escudan detrás de los candidatos) de un padrón más que considerable de 230 mil electores afiliados. El senador porteño, por su parte, busca ganar terreno dentro del partido, por lo que se espera que intervenciones como esta se repitan en otras jurisdicciones que le permitan ir ganando músculo para poder pararse al frente de JxC. 

Solo basta con mirar lo que pasa en Buenos Aires, donde Lousteau apoya a Gustavo Posse, representante de esa “ola” de cambio dirigencial en la cúpula radical que quiere volver a poner al partido en lo más alto de las fuerzas nacionales. El temor principal de dicho movimiento es que el espacio se termine “licuando” con el resto de la oposición con la que hoy trabaja en común lucha contra el kirchnerismo. 

"Para ganarle al kirchnerismo, se necesita un mejor radicalismo", dice el senador porteño. 

La incertidumbre sobre las verdaderas PASO conducen a los partidos a realizar este tipo de internas, donde sus referentes buscan asegurarse candidatura en caso de que no se realicen. Al parecer, los acuerdos dentro de la UCR no son una opción viable hoy por hoy, a diferencia de otros partidos como el PRO, donde sí se consiguieron llegar a acuerdos pese a las grandes diferencias entre algunos integrantes (al menos en el PRO Córdoba). 

Por ello, desde Juntos por el Cambio se observa atentamente una mega interna nacional que dejará dirigentes potenciados y a otros tantos malheridos. Y los primeros serán los que querrán avanzar sobre las candidaturas de peso pensando en el 2023.
 

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