En un contexto donde en pocos días se cumplirá 1 año desde el primer caso de Coronavirus en la Argentina, las empresas de medicina prepaga recordaron a través de un comunicado que el sector atendió al 70% de los infectados y tuvo 200 muertos entre su personal de salud. Además, acusaron al Gobierno nacional de “hostigamiento” y “discriminación” por no haber permitido aumentos previstos en las cuotas a pesar de la suba de costos y de la mayor exigencia que tuvo el sistema para hacer frente a la pandemia.
COMUNICADO DE LA UAS
Prepagas: El aumento de abril, reclamo por vacunas y los 200 contagiados muertos
Las empresas de medicina privada a través de la Unión Argentina de Salud (UAS) emitieron un duro comunicado donde acusan al Gobierno nacional de “hostigamiento” y “discriminación” al sector por los aumentos que no les fueron permitidos aplicar en las cuotas. En marzo aplicarán un incremento del 3,5% pero queda pendiente otro en abril que Alberto Fernández no confirmó.
Desde marzo, rige un aumento del 3,5% en la medicina privada.
Para abril debería aplicarse otro incremento del mismo porcentaje, pero Alberto Fernández habría decidido frenar la resolución de la Superintendencia de Servicios de Salud que lo autoriza.
Desde la Unión Argentina de Salud (UAS) conformada por obras sociales, prepagas con y sin fines de lucro, sanatorios, hospitales de comunidad, centros de diagnóstico y tratamiento y profesionales independientes, emitieron un comunicado de prensa donde señalaron que la falta de aumentos “constituyen una clara y arriesgada discriminación frente a otros sectores de la economía a los que se les autorizaron aumentos de forma frecuente y significativa”.
A su vez, plantearon que la ausencia de recursos para hacerle frente a la pandemia y advirtieron que, de no contar con ellos, su tarea “se verá imposibilitada”.
“Como consecuencia del desfinanciamiento al que hemos sido y somos sometidos por una intervención inexplicable del Gobierno, que admite una inflación acumulada del orden del 40% y no permite una actualización acorde de los ingresos, en un futuro cercano, muchas organizaciones que integran el sistema privado de salud de la Argentina podrían perder su solvencia”, sostienen.
Y adelantaron un quiebre en la cadena de pagos, “que ya ha comenzado a resentirse y que producirá una gradual pero sostenida suspensión de prestaciones en clínicas, sanatorios, hospitales y otros centros de salud”.
“El sistema de salud privado no puede abocarse con su máximo potencial a enfrentar una enfermedad de origen y desarrollo impredecibles si está sumido en una crisis estructural y sin ninguna posibilidad de hacer frente a la exigencia del día a día, lo que afectará la salud de millones de argentinos”, dice en otro párrafo la UAS.
También subrayaron que las medidas del Gobierno parecen ser un “hostigamiento” y que “contradicen los cálculos propios de los organismos responsables de controlarnos”.
“Pretender que el sistema de salud privado se gestione sin recursos y poniendo en riesgo la vida de los pacientes es algo inaceptable”, sostuvieron.
“Por nuestra vocación, estuvimos, estamos y estaremos para terminar de atravesar una de las mayores crisis sanitarias de la historia de la humanidad, pero nuestra tarea se verá imposibilitada de no contar con los recursos imprescindibles para poder hacerlo exitosamente”, concluyeron.
La tensión entre las prepagas y el Gobierno llegó a un punto máximo a inicios del año con la intención del kirchnerismo de reformular el sistema con la amenaza de una estatización.
Por eso, Fernández se terminó reuniendo en enero en la Casa Rosada con Claudio Belocopitt, titular de Swiss Medical y al frente de la UAS.
De esa reunión, el empresario salió diciendo que no se iba a intervenir o estatizar a las prepagas, lo que llevó tranquilidad al sector pero no terminó con los reclamos de actualización en las cuotas.










