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CONGRESO

Monzó se despidió con dardos a Peña y guiño a Alberto F, que apetece sus diputados

Vie, 15/11/2019 - 1:53pm
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Por Urgente24

El titular de la Cámara baja realizó un acto de despedida en el Congreso de la Nación con un repaso de su gestión. Hubo dardos contra Marcos Peña y Mauricio Macri, a quienes aludió elípticamente en una crítica a los fanatismos y los obsecuentes que asesoran mal al líder. También Monzó dejó en claro que ayudará al nuevo gobierno que asumirá el 10 de diciembre. Sobre eso ya había hablado con Sergio Massa. El saliente presidente del cuerpo legislativo maneja una media docena de diputados que podrían romper con el interbloque de Juntos por Cambio. Ya hicieron gestos de autonomía cuando hablaron de “golpe” en Bolivia contrariamente a la posición del gobierno nacional y se quejaron de la imposición de Cristian Ritondo como nuevo titular de la bancada.

Emilio Monzó
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Emilio Monzó hizo este jueves (15/11) su acto de despedida en el Congreso de la Nación con un balance de su gestión que incluyó video y un living montado en un escenario preparado en el Salón de los Pasos Perdidos, donde no faltaron opositores –que serán futuro oficialismo en menos de 1 mes- y los gremios legislativos.

Sorprendió el todavía titular de la Cámara baja con sus dardos venenosos contra el Jefe de Gabinete Marcos Peña y el presidente Mauricio Macri. Además, avisó que ayudará al nuevo gobierno que asume el 10 de diciembre.

Estuvieron presentes en el acto el vicepresidente primero de la Cámara de Diputados, José Luis Gioja (FPV-PJ); el vicepresidente segundo, Luis Petri (UCR) y el vicepresidente tercero, Martín Llaryora (Córdoba Federal), además del secretario general de la Presidencia, Marcio Barbosa; el secretario parlamentario, Eugenio Inchausti y la secretaria administrativa, Florencia Romano, la prosecretaria parlamentaria, Marta Luchetta y el director de Diplomacia Parlamentaria, Juan de Dios Cincunegui.

Además, participaron diputados nacionales; funcionarios; trabajadores de la Cámara de Diputados y los secretarios gremiales de los tres sindicatos con representación: Norberto Di Próspero, de APL; Martín Roig, de UPCN; y Claudio Britos, de ATE.

En su discurso, Monzó habló de “la corte de obsecuentes” que lleva al líder al “fanatismo” y a “aislarlo de la realidad”. Todos los asistentes entendieron que las alusiones eran para Marcos Peña y Mauricio Macri, respectivamente.

Con Peña, Monzó mantuvo una disputa que derivó en que el segundo se llamara a silencio por mucho tiempo. Todo se desencadenó cuando Monzó había ironizado en 2017 con los timbreos que idearon los expertos en comunicación de la Casa Rosada y que el diputado dijo que era mejor hacer un “ring raje” por la crisis económica. Ese comentario dejó expuestas las diferencias entre ambos hombres y terminó con el reto a Monzó, siempre referenciado en el sector ‘político’ del gobierno y defensor de los acuerdos con el peronismo que tanto rechazaba el sector de Peña hasta que se convocó a Miguel Pichetto.

Monzó también pidió “terminar con ese tipo de gobiernos y comenzar a colocar a funcionarios que tengan responsabilidad y prestigio propios”, al advertir que “a los funcionarios con prestigio propio hay que convencerlos y no ordenarles porque el funcionario con prestigio propio siempre va a mirar a la gente”.

Llevamos muchos gobiernos que son tomados, porque es una tentación permanente, por la corte o los obsecuentes, que tienen un elemento narcótico que es la adulación al líder y que lo atrapan porque el líder está observado por todos ellos, y pocas veces puede observar: es la del carcelero que los rota porque los presos lo pueden manejar, eso es lo que pasa en la administración pública”, afirmó.

En esa línea, el titular de la cámara baja sostuvo que “el obsecuente lo que consigue es perdurar en el cargo y lleva al fanatismo y a aislarse al líder de la realidad: tenemos que terminar con ese tipo de gobiernos y comenzar a colocar funcionarios que tengan responsabilidad y prestigio propio porque así hay que convencerlo y no ordenarle porque el funcionario con prestigio propio siempre va a mirar a la gente”.

Antes de este discurso, Monzó se vio con Florencio Randazzo en la Recova de Retiro, donde también estuvo Sebastián García De Luca (viceministro de Rogelio Frigerio). Allí hablaron, hasta lo que se sabe, del futuro gabinete de Alberto Fernández.

A ese encuentro, Monzó llegó después de que sus diputados marcaran posición contraria al Gobierno nacional en el caso boliviano. Toda una muestra de autonomía que pone en duda la permanencia de esos legisladores en el interbloque de Juntos por el Cambio.

Los legisladores que responden a Emilio salieron a tomar distancia de la postura del gobierno de Mauricio Macri y el canciller Jorge Faurie, en un comunicado en el que hablaron de “golpe de Estado” que “debe condenarse más allá de ideologías”.

El comunicado sobre el golpe en Bolivia llevó la firma de los senadores bonaerenses Gabriel Monzó, Marcelo Pacífico, Eduardo Schiavo y Ana Laura Geloso, que de esa forma adoptaron una postura distinta a la del resto del bloque oficialista, que se mantuvo en silencio. En tanto, el diputado Marcelo Daletto, otra de las espadas del monzoísimo en la Legislatura bonaerense, ya había tomado una postura similar y hablado de “golpe de Estado en Bolivia” a través de un posteo de Twitter.

Otra muestra de independencia del monzoísmo la dio Omar de Marchi, intendente de Luján de Cuyo y diputado electo, que se quejó públicamente de la elección que hizo Macri de Ritondo como jefe de la bancada en Diputados: "No es bueno enterarse por los diarios sobre quien podría presidir el Bloque de Diputados de Juntos por el Cambio que pronto integraré", escribió desde su cuenta de Twitter. Y agregó: "Menos me gusta aún que me amenacen que si no soy obediente deberé estar fuera del Bloque".

Estos gestos ocurren con el contexto previo de la reunión entre Monzó y Massa de semanas atrás para iniciar el traspaso de la presidencia de la Cámara. Allí, el tigrense sondeó al actual titular del cuerpo para apoyar la sanción del Presupuesto y la ley que crea el Pacto Económico y Social.

Es que Monzó tiene unos seis diputados que Alberto necesitará, al menos hasta armar su mayoría parlamentaria.