POLÍTICA

'De onda': Si la inseguridad es un problema, escondan a Zaffaroni

“La corrupción y la inseguridad”, resumió el intendente ultra K de Avellaneda, Jorge Ferraresi, quien así concentró las culpas por el resultado en la Casa Rosada y la Gobernación bonaerense: 7 de cada 10 electores de Buenos Aires votaron por las opciones opositoras. Con matices, la mayoría de los intendentes adjudicó a las denuncias de los últimos meses sobre presuntos negociados con fondos públicos, y al violento accionar de la delincuencia en la Provincia, el vuelco de los bonaerenses, y reclaman una nueva estrategia de campaña para octubre. Pero, mientras el Frente para la Victoria sigue exhibiendo a Eugenio Zaffaroni, quien insiste en que los medios de comunicación tienen mucho que ver con la 'sensación de inseguridad', Massa ya le encargó a Adrián Pérez 10 proyectos de ley de castigo a los corruptos.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, alias 'Klaukol', está convencido de que el 27/10, el oficialismo logrará "dar vuelta la elección" pero, en una entrevista con el diario K, Tiempo Argentino, él deslizó 3 ideas, de las cuales 2 provocan polémica en el kirchnerismo cristinista. 
 
> "Las urnas nos dieron un mensaje el domingo pasado y habrá que cambiar lo que haya que cambiar en el sentido de lo que la gente nos está pidiendo. Para mí, en la provincia de Buenos Aires, y sobre todo en el GBA, lo que sucedió tiene que ver, en un 70%, con los problemas de inseguridad".
 
> "El 20% del mensaje de la gente tiene que ver con algún problema relacionado con el impuesto al ingreso, el Impuesto a las Ganancias".
 
> "No alcanzaron 40 días de campaña, o desde el cierre de listas, para lograr que Martín (Insaurralde) llegue al conocimiento del 100% de los ciudadanos".
 
Si 2 alcaldes como Jorge Ferraresi y Fernando Espinoza dicen que la inseguridad es, definitivamente, un tema de gran relevancia en el proselitismo, ¿cómo es que aparece en escena Eugenio Raúl Zaffaroni, para muchos un sinónimo de tolerancia con los criminales, cuyas excarcelaciones y reincidencias tienen sobre ascuas a la opinión pública?
 
Por supuesto que él no se encuentra de acuerdo con esa visión sobre su persona: "Creo en la proporcionalidad que debe tener la pena respecto de la lesión del bien jurídico concreto y del grado de reprochabilidad de la persona. Eso varía. Hay delincuencia baja, media, grave y gravísima”.
 
Zaffaroni, el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación más cercano al Frente para la Victoria, agregó: “Nunca hay una estrategia de seguridad del todo adecuada” para combatir el delito pero acerca de este tema hay una “paranoia construida”, un discurso “generado por las redes de medios masivos de difusión. En el mundo esto es así y no importa la frecuencia delictiva que haya en el país. El mismo discurso lo tiene México con 70.000 muertos en 3 años, con decapitados, castrados, dramático; el mismo discurso lo tiene Centroamérica con las maras, Brasil y el Cono Sur donde tenemos los índices de homicidios más bajos en la región; el mismo discurso de inseguridad lo tiene Europa donde el índice es bajo también. No importa el número de muertos. No hay relación entre la cantidad de muertos y la sensación de inseguridad. En la Ciudad de Buenos Aires, si se excluyen los homicidios que se producen en las villas, habría 3,5 muertos cada 100.000 habitantes, que es el mismo indicador que en Europa. Entonces paremos porque está pasando algo raro. No es la frecuencia delictiva lo que condiciona el discurso, es una paranoia construida. Los medios construyen la realidad, lo que no significa que la inventen”.
 
Corrupción
 
Marisa Álvarez explicó, en el diario El Día, de La Plata, algunos interesantes sobre la campaña que prepara Sergio Massa:
 
"(...) En rigor, el massismo buscará aumentar en octubre la brecha con el oficialismo para terminar de pararse como el principal espacio de oposición.
 
El intendente de Tigre sabe que cosechó la mayoría de sus votos en la clase media y en los sectores que se definen como políticamente independientes, pero sus evaluaciones le dicen que logró perforar también el núcleo duro de adhesión al kirchnerismo. Dedicará, entonces, la nueva campaña a profundizar su inserción en ambos sectores y en particular en el sur del Conurbano, donde se concentra el voto peronista, a partir de los triunfos que ya obtuvo en dos distritos (Avellaneda y Lanús) de esa región.
 
El objetivo de fondo del massismo es ubicar una cantidad de representantes en la Cámara de Diputados de la Nación y en la Legislatura que le permita ejercer el papel de oposición con capacidad para influir en las decisiones que se tomen en esos ámbitos y que conviertan, por lo tanto, en permanente (por dos años, al menos) la victoria de un día.
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Desde ya, lo confiese Massa o no en estos tiempos, el 2015 está anotado en su esquema de metas, aunque también sea cierto que ahora su prioridad se concentra en revalidar y ampliar el triunfo en octubre. No fue casualidad que de arranque -ya para las primarias-, los ejes de su campaña pasaran por asuntos que sólo se pueden resolver desde el gobierno nacional, como la inflación y el menoscabo que Ganancias les provoca a los salarios.
 
Concretamente, el massismo, por ahora un espacio acotado a la política bonaerense, aspira a convertirse después de octubre en una fuerza nacional que tenga base en el peronismo pero no se limite a esa fuerza política. (...)".
 
Para apuntalar ese objetivo, Massa ofrecerá una serie de proyectos contra la corrupción, preparados por el ex diputado nacional Adrián Pérez, es compañero de fórmula presidencial de Elisa Carrió.
 
Serán 10 proyectos de ley que contemplan, entre otras iniciativas, el incremento de penas mínimas y máximas para delitos de corrupción y que se agravan para los miembros del Poder Ejecutivo y gobernadores: cuanto más alto sea el cargo en un Gobierno y cuanto mayor sea el impacto económico para el Estado, más duro sería el castigo.
 
Se prevé la creación de una Comisión de Asistencia a la Justicia –integrada por ciudadanos elegidos por concurso y con perfil independiente– para el recupero de activos provenientes de corrupción, propone un cuerpo de policía de investigación judicial que funcione como auxiliar del Ministerio Público Fiscal en delitos derivados de la corrupción y a la vez crea un sistema de protección para quienes denuncien o sean testigos de casos de cohecho que comprometan a funcionarios públicos, en el borrador llamados whistleblowers. Ese proyecto tiene un ítem qu e incorpora la figura del arrepentido y que morigera las penas para quienes aporten datos concretos en una investigación. Aseguran que está sujeto a estándares establecidos en convenciones y tratados internacionales.
 
Adrián Pérez, candidato a diputado nacional en la lista del Frente Renovador, trabajó en una reforma del Código Penal que endurece las penas para los acusados por cohecho y tráfico de influencias, que hoy fijan una condena de 1 a 6 años de cárcel y que pasaría de 2 a 8. L o mismo para el delito de enriquecimiento ilícito para funcionarios y empleados: sube de 1 a 2 la mínima y la máxima pasa de 6 a 8. La parte más dura del proyecto abarca al Poder ejecutivo, gobernadores, jueces y legisladores: las condenas pasarían a ser de 3 a 12 años (o sea, no sería excarcelable). 
 
La propuesta se da en un momento en el que las encuestas revelan que crece la preocupación de los ciudadanos por los delitos de corrupción cometidos desde oficinas gubernamentales y cuando a la actual administración aparece complicada por distintos casos de alto impacto.

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