CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El duro cruce que tuvo lugar ayer entre Héctor Timerman y los isleños, en medio de la visita del canciller a Londres para reunirse con grupos europeos que respaldan un diálogo bilateral sobre la cuestión Malvinas, y luego de que se negara a participar de una reunión trilateral con su par británico, William Hague, y los isleños, planteó un fuerte desafío.
Bajar la inflación o llegar a la Luna: Debate por la meta más fácil para Cristina
"La bandera en la Luna" es la meta más fácil que tiene el gobierno argentino de Cristina Fernández, según las ironías kelpers que se desataron ayer vía 'Twitter' después de las declaraciones de Héctor Timerman. Pues, no sólo las Malvinas se presentan como imposibles para los argentinos, según los isleños, sino también los burdos pronósticos de quienes no pueden controlar ni su economía: baste como hashtag sobre inflación.
Ocurre que el funcionario argentino auguró que dentro de 20 años se reconocerá la soberanía argentina sobre las Malvinas, a lo que los isleños le respondieron vía 'Twitter' que el país "tiene mejores chances de tener su bandera en la luna en 20 años" que en las islas para ese entonces.
Pero el desafío no terminó ahí: "Y teniendo en cuenta sus desastres económicos actuales algunos podrían argumentar que planificar 20 años por adelantado es demasiado optimista", agregaron en un segundo tuit, acompañado por el subtítulo (o hashtag) "#CómoEstáTuInflación".
Acaso, ¿será otro desafío para Cristina Fernández? Pues, bajar la inflación y acomodar la economía se presentan como una meta aún más lejana para el Gobierno argentino.
Las declaraciones del canciller fueron realizadas durante una entrevista conjunta con los diarios británicos 'The Guardian' y 'The Economist', donde consultado sobre la discusión en torno a la soberanía del archipiélago, el funcionario afirmó: "No creo que tarde otros 20 años. Creo que el mundo está entendiendo cada vez más que éste es un tema de colonialismo".
"No hay ni un sólo país en el mundo que apoye el derecho del Reino Unido a gobernar las Malvinas. Ni uno", reiteró el canciller, antes de ser duramente replicado por los isleños, que el mes próximo llevarán a cabo un referendum para ratificar su voluntad de seguir perteneciendo al Reino Unido.
Timerman sostuvo que ese referendum "no tiene ningún valor legal, más allá del tema publicitario" porque "se le pregunta a los ciudadanos ingleses si quieren seguir siendo ingleses" y remarcó que "ya en el pasado las Naciones Unidas no ha reconocido referéndum similares".
El funcionario viajó a Gran Bretaña y se reunió ayer en el Parlamento con representantes del Grupo Multipartidario Reino Unido-Argentina, creado para desarrollar las relaciones entre los dos países, donde estuvo acompañado por los presidentes de la comisiones de Relaciones Exteriores del Congreso, Daniel Filmus y Guillermo Carmona.
Allí afirmó que "el referéndum de autodeterminación no se aplica a las Malvinas" porque "no es una población colonizada, es un territorio colonizado", según consignó la agencia de noticias 'AFP'.
A la salida del encuentro, el canciller sostuvo que "la reunión fue en un clima excelente y muestra que es posible un dialogo, muestra lo que la Argentina quiso traer como mensaje, que a través del diálogo se comprenden la situaciones y atraviesan las diferencias".
"No importa si hay diferencias sobre el resultado final, lo importante es que estamos de acuerdo en que haya un diálogo. Los parlamentarios ingleses además aceptaron la invitación a visitar la República Argentina", agregó.
Por su parte, el presidente del Grupo Parlamentario, Robin Walker, sostuvo que "fue una discusión buena en general, una franca discusión respecto a la situación de la islas" pero remarcó que ellos ratificaron "la importancia del punto de vista de los isleños".
En tanto, Timerman tiene previsto reunirse hoy con representantes de 18 grupos europeos que respaldan un diálogo entre Reino Unido y Argentina sobre la cuestión de las Malvinas, en la residencia de la embajadora, Alicia Castro.
Se prevé que el encuentro con estos grupos integrados por políticos, académicos, escritores y periodistas de países como España, Italia, Francia e incluso Reino Unido, culmine con la firma de una declaración y una rueda de prensa.








