Eclipsado por Randazzo, a Ramos sólo le quedan las rencillas santafecinas
El secretario de Transporte difícilmente sea reconocido por su gestión en un área tan sensible, como puede serlo por sus críticas a la administración de Antonio Bonfatti. Después de todo no faltaron quienes señalaron que aceptó el cargo para usarlo de vidriera ante una eventual postulación a gobernador. Pero, bajo la sombra del ministro del Interior, las cosas no resultaron tan bien para Ramos.
05 de febrero de 2013 - 13:22
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Alejandro Ramos es secretario de Transporte de la Nación, cargo al que accedió por su buena relación con Julio De Vido. El ministro de Planificación llamó al intendente en uso de licencia de la santafecina Granadero Baigorria para reemplazar a Juan Pablo Schiavi, quien había renunciado poco antes a causa del impacto que había producido la tragedia de Once, próxima a cumplir su 1er aniversario.
Pero pronto De Vido iba a perder el control sobre el área de transporte, cuya gestión fue muy cuestionada durante toda la etapa kirchnercristinista, sobre todo por el poco transparente reparto de los subsidios, una tarea de la que fue protagonista el archidenunciado (y procesado) Ricardo Jaime.
La tragedia en la que fallecieron 51 personas y más de 700 resultaron heridas generó un cimbronazo en el Gobierno que se tradujo en la extirpación de la secretaría de Transporte de Planificación y su transplante al ministerio del Interior, que conduce hasta el día de hoy Florencio Randazzo.
Esto no fue bueno para Ramos, ya que el hiperactivo nuevo ministro de Interior y Transporte lo eclipsó totalmente. Cualquier anuncio en esa materia, sobre todo en el sector ferroviario, es capitalizado por el hombre de Chivilcoy.
De esa forma, a Ramos, quien tiene pretensiones de gobernar alguna vez Santa Fe, de poco le sirve como trampolín ocupar el cargo de jerarquía nacional. Además, Randazzo se encargó de aislar al baigorriense colocando a hombres de su confianza a su alrededor. Y todo el tiempo se especula con la renuncia de Ramos que, al fin y al cabo, es un hombre de Julio De Vido.
Así las cosas, al secretario de Transporte, invisibilizado en su cargo, sólo le queda realizar declaraciones que tienen que ver con la política santafecina. Sus últimas declaraciones tienden a aprovechar el momento de debilidad del socialismo gobernante.
Según recoge la agencia Télam, Ramos insiste con la teoría cristinista de que los abucheo sufridos por el vicepresidente Amado Boudou en la localidad de San Lorenzo fue un hecho de "violencia organizada".
"Repudiamos todo hecho de violencia, sobre todo cuando es organizada, de algunos sectores que eligen la descalificación a los funcionarios, en lugar de dedicar tiempo para solucionar los problemas que hoy sufren los santafesinos", resaltó el secretario de Transporte en un comunicado de prensa divulgado por la agencia oficial de noticias.
Y Télam es la principal testigo de que la gestión del área de Transporte no es el fuerte de Ramos, y que las rencillas santafecinas son las que ocupan la mayor parte de su tiempo. Si se consulta la página web de la agencia oficial se puede observar que de las 9 noticias en exhibición referidas al secretario, apenas 1 está relacionada con el área que tiene a su cargo. Y 7 de las 8 restantes se destinan a críticas y cuestiones relacionadas con la administración de Antonio Bonfatti.








