Suenan los teléfonos en ambas CGTs y a Cristina le da pavor
Tanto desde el sector opositor como desde el oficialista de la CGT se manifestaron en sintonía con lograr la unidad sindical. Moyano le devolvió la gentileza a Oscar Lescano al asegurar que la "instancia de diálogo es permanente". Barrionuevo les pide la renuncia al camionero y a Caló para crear una CGT unificada. Nada de le suena bien al Gobierno.
04 de febrero de 2013 - 13:12
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Los telefonos suenan de un lado y del otro. "La instancia de diálogo es permanente", dice el camionero Hugo Moyano un día después de que Oscar Lescano, de Luz y Fuerza, le enviara un guiño sobre la reunificación del sindicalismo. Esto no significa otra cosa que la unidad de la CGT más afín al Gobierno, la 'Balcarce' o 'Alsina', de Lescano, Antonio Caló y otros, y la de la CGT opositora, con Moyano como líder indiscutido.
Lescano había destacado el domingo que "el Gobierno nos está obligando a que nos juntemos".
Las gentilezas generan pavor en la Casa Rosada, que busca contener los reclamos salariales para ponerle paños fríos a una afiebrada inflación que Moyano consideró que está "medio descontrolada". El Gobierno quiere subas que bailen alrededor del 20%. Pero ningún sindicalista, oficialista u opositor, quiere sacar a la presidente Cristina Fernández en la 1ra pieza.
Moyano también opinó este lunes, según recoge la agencia DyN, que su pares de la CGT 'Alsina' "se están dando cuenta" sobre la falta de respuesta a los reclamos de los trabajadores y ratificó que "siempre está la posibilidad de dialogar, el tema es dialogar para ponernos de acuerdo".
El camionero dijo que mantuvo contactos con el mismo metalúrgico Caló, secretario general de CGT que inspiró el Gobierno, y con Héctor Daer, su vocero.
Los topes a las negociaciones salariales pretendidos por el Gobierno y el magro y transitorio beneficio de la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, que se licuaría en los próximos meses, pusieron en alerta al cegetismo más cercano a la Casa Rosada.
Y esto podría desembocar en un acercamiento con la facción disidente, lo que pondría al Gobierno en un aprieto, sólo con el acompañamiento de una fracción de la CTA, la que lidera Hugo Yasky, puesto que la que dirige Pablo Micheli tiene acuerdos con el moyanismo.
Otro que se manifestó en favor de la reunificación fue el gastronómico Luis Barrionuevo, quien pidió las renuncias de Moyano y Caló a sus respectivas centrales obreras para "buscar la unidad del sindicalismo no más allá del mes que viene".
"Creo que ya deben renunciar y tenemos que buscar la unidad, ni (Antonio) Caló ni (Hugo) Moyano. Tenemos que buscar la unidad de una nueva generación e ir en busca en serio de la defensa de los intereses de los trabajadores", remarcó en declaraciones a Radio Mitre.
Seguramente el escenario menos buscado por el Gobierno en el año electoral: un sindicalismo unido...y en su contra.








