Domínguez, que piensa en 2015, les pide a los demás que no lo hagan
El presidente de la Cámara de Diputados consideró que pensar en candidaturas para dentro de 2 años es "un desvarío intelectual". Lo dijo en alusión a Mauricio Macri, pero también lo deslizó en referencia a Daniel Scioli. Aunque no es un secreto que Domínguez ya se proyecta como una opción potable para disputar la gobernación bonarense en esa misma elección.
23 de enero de 2013 - 13:34
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). "Haz lo que yo digo, más no lo que yo hago" sería uno de los tantos lemas que parece tener el cristinismo que se empeña en decirle a los demás cómo deben actuar y pensar pero no somete a escrutinio sus decisiones y acciones.
Julián Domínguez es el hombre que el cristinismo, a través del Frente para la Victoria, escogio para la presidencia de la Cámara de Diputados. Hijo político del exgobernador bonaerense Carlos Ruckauf, Domínguez supo acomodarse según para dónde sople el viento del peronismo. Estuvo con todos: Menem, Duhalde, Kirchner, y ahora, Cristina Fernández.
Y fue el mismo exministro de Agricultura quien mostró lealtad a uno de los mandamientos cristinistas cuando condenó este miércoles (23/1) a los que, según su visión, se apresuran en pensar en candidaturas con marca 2015, mientras que el mismo diputado ya piensa en disputar ese año la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
No obstante, para Domínguez quien hoy exhiba interés en una postulación para ese año solo muestra"una elevada vanidad individual y marca una ausencia de construcción de una mirada que permita proyectar a la Argentina para la próxima década".
Sin mencionarlo, el dardo iba dirigido a Mauricio Macri, quien en las últimas horas ratificó su anhelo de conducción desde la Casa Rosada.
Y aunque Domínguez consideró en declaraciones a radio La Red que una opinión al respecto "la deben emitir los dirigentes del PRO", no se privó de calificar las expresiones del jefe de gobierno porteño como "un desvarío intelectual" ya que "pensar en 3 años es una eternidad".
Pero sería ingenuo por parte de Domínguez no admitir, al menos en privado, que La Plata está en su mente por la sucesión de Daniel Scioli, quien ya no puede renovar su mandato que vence en 2015. Scioli ha sido blanco de las críticas de Domínguez, en la búsqueda de posicionamiento ante la opinión pública como una opción potable.
No faltó oportunidad en la que el dirigente oriundo de Chacabuco le achacara al gobernador su presunta condición de foráneo, por no ser un histórico de la provincia. Y en sintonía con lo expresado en referencia a Macri, Domínguez también cuestionó las públicas aspiraciones de Scioli a la presidencia.
Y del armado de Domínguez se habló en la cumbre recientemente realizada en la costera Villa Gessel, donde se reunieron referentes que responden al diputado nacional y al ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo.
"Nadie lo dijo pero el asado sirvió para comenzar a tejer el entramado político que definirá listas y espacios de cara a las próximas elecciones: más allá de los nombres que aparecerán en las listas de las legislativas del 2013, la idea es que se comience un trabajo "fino" pueblo por pueblo para que el candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires sea Julián Domínguez. Así, se le cerraría el esquema al actual gobernador Daniel Scioli quien, sin estar enfrentado a muerte con el gobierno nacional, encarna un proyecto presidencial que va en contra del proyecto popular de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y que tiene su propio hombre para la provincia.
Bajo este panorama, Florencio Randazzo -ausente en el asado pero con aspiraciones en la provincia más importante a nivel votos del país- tendría grandes posibilidades de integrar la fórmula presidencial.
El intendente geselino sería uno de los encargados de llevar adelante el plan electoral en esta y en otras secciones electorales. Sucede que, Rodríguez Erneta es uno de los principales hombres del kirchnerismo en toda la costa y se ha ganado la confianza suficiente para representarlo en el armado político. Por supuesto que, si el proyecto se concreta y gana, el jefe comunal geselino tendría su premio: algunos hablan -en caso de no ser nuevamente candidato a intendente por un tercer mandato- que sería diputado nacional o también ministro."
También ingenuo sería pensar que los apoyos que Domínguez cosechó ante una eventual candidatura no cuenten con la anuencia del presidente de la Cámara Baja.
Julio De Vido se apresuró y nombró a Domínguez no sólo como una potencial candidato en la provincia, sino también a suceder a Cristina Fernández.
Y sobre el apoyo del ministro de Planificación se montaron, entre otros, el intendente de General Pinto, Alexis Guerrera, quien consideró que "le vendría muy bien a la provincia de Buenos Aires alguien del interior, que a su vez conoce sobre la problemática agrícola ganadera, habiendo conducido el ministerio nacional de Agricultura Ganadería y Pesca”.
Domíguez también contaría con la aprobación del Fernando Espinoza, el intendente de la populosa La Matanza, donde, dicen, el diputado nacional tiene alta aceptación.
Igualmente fogoneó una postulación el diputado provincial Darío Golía, quien estimó que éste es "alguien que conoce la provincia, que la interpreta y tiene todos los vínculos con la dirigencia de este territorio, por lo que sería una persona ideal para encabezar un proyecto político bonaerense".
Golía podría ser considerado como una persona del círculo íntimo de Domínguez, ya que es nada menos que su primo y le responde políticamente.
Domínguez está en carrera para 2015. "Desvarío intelectual", le dicen.








