POLÍTICA

Yasky tampoco danza con Cristina el 'baile del 20%'

El líder de la CTA cristinista dijo que la demanda de recomposición salarial se ubicará en el 25%, una cifra que "más se acerca a la evolución de los precios".

La inflación real es la que miran los sindicalista a la hora de pararse frente a las empresas y al Gobierno. 
 
Ahora, la CTA que conduce el ultracristinista Hugo Yasky también confirma que no demandará ajustes en sintonía con los solicitados por el Gobierno. 
 
Yasky ratificó que este martes (14/1) se reunirán con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y que además de plantear su propuesta de suba salarial, también presentarán un proyecto para la modificación del impuesto a las Ganancias. 
 
Yasky adelantó a la agencia DyN que la CTA le reclamará a Tomada por la implementación de un "régimen federal de empleos protegido para discapacitados" y por la puesta en marcha de "una política activa que permita la reducción del trabajo en negro" que a su entender "continúa muy alto". 
 
Consultado por el porcentaje de aumento salarial que el sector reclamará en paritarias, el dirigente contestó: "Será de un promedio del 25%".
 
Esa intención había sido anticipada por Yasky en una entrevista que le hizo el sitio 0223.com.ar de Mar del Plata en la que dijo que "trataremos de ir por la que más se acerque a la evolución de los precios"
 
-¿Qué expectativas tienen para la reunión con el Ministro de Trabajo?
 
-Llevaremos todas las demandas absolutamente legítimas y tenemos la confianza para seguir avanzando, mejor que en el 2012. Y no sólo llevaremos demandas en cuanto a discusión salarial, también sobre trabajo en negro, mínimo no imponible.
 
- ¿Qué situación podés adelantarnos para esa reunión?
 
-No puedo decir mucho pero tenemos la intención de transformar el impuesto a las ganancias en otro, no eliminarlo, sino que tenga con más presión sobre los que más ganan. En cuanto al trabajo en negro la mayoría de los compañeros que trabaja en negro tiene un salario que lo ubica lejos de la aspiradora del mínimo no imponible, están por debajo  de la línea de pobreza y sin derechos laborales. Muchas veces se encuentran precarizados, tercerizados. Y son el 34% casi, es una masa muy grande, y este es un de los puntos centrales a resolver este 2013.
 
-¿Considerás que tiene que haber topes salariales para la negociación?
 
-Todos los años  se empieza discutir topes, franjas o pisos. Creo que es claro que todos los empresarios plantearán la cifra más baja, el gobierno se pondrá en el medio y nosotros trataremos de ir por la que más se acerque a la evolución de los precios. No creo que tengamos problemas de discusión por los topes. Si habrá que ver la forma de demostrar cuál ha sido la evolución de los índices de los precios. Para nosotros siempre importa más lo que tiene que ver con el alimento, el alquiler. Un trabajador gasta su sueldo en eso.