POLÍTICA

Las aventuras del equilibrista en su carretilla

Daniel Scioli hace equilibrio permanente. Hoy día él se encuentra muy presionado. De un lado, sufre cierto desgaste en las encuestas, consecuencia de la erosión de Cristina Fernández de Kirchner y todo el Frente para la Victoria. Lo que pierde Scioli lo gana Mauricio Macri, afirman los encuestadores. Así se entiende la disputa que ocurre en estos días entre 2 personas de muy buena relación habitual entre ellos. Del otro lado, Scioli no quiere distanciarse totalmente de Cristina: por el dinero de la Nación, porque cree que ella conserva una 'masa crítica' que él precisa y porque considera que todavía el FpV tiene poder como para obligarlo a una batalla que él no quiere dar. Entonces, Scioli hace equilibrio... como siempre.

 

"Cuando todavía existían las Torres Gemelas en New York, un equilibrista tendió una cuerda entre esos impresionantes ex rascacielos para pasar caminando sobre ella. Antes de hacerlo dijo a la multitud expectante:
 
“Me subiré y cruzaré sobre la cuerda, pero necesito que ustedes crean en mí y tengan confianza en que lo voy a lograr…”.
 
“Claro que sí”, respondieron todos al mismo tiempo.
 
Él subió por el elevador y, ayudándose de una vara de equilibrio, consiguió la hazaña. Luego él descendió y le anunció a la multitud emocionada:
 
“Ahora voy a pasar por segunda ocasión, pero sin la ayuda de la vara. Por tanto, más que antes, necesito su confianza y su fe en mí”.
 
El equilibrista pudo cruzar lentamente de un edificio hasta el otro. La gente estaba conmocionada. Entonces el equilibrista bajó y dijo:
 
“Ahora pasaré por última vez, pero empujaré una carretilla sobre la cuerda… necesito, más que nunca, que crean en mí y confíen en mí”.
 
La multitud guardó un tenso silencio. Nadie se atrevía a creer que eso fuera posible…
 
“Basta que una sola persona confíe en mí y lo haré”, afirmó el equilibrista.
 
Entonces, uno de los que estaba atrás gritó:
 
“Sí, sí, vos vas a poder hacerlo. ¡Yo confío en vos!”.
 
El equilibrista lo desafió:
 
“Si de veras confiás en mí, subite a la carretilla…”.
 
 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). ¿Quién es el equilibrista en la política argentina? Sin duda, Daniel Scioli.
 
Acerca del gobernador bonaerense, Marisa Álvarez en el diario El Día, de La Plata:
 
"(...) El porteño respondió con evidente enojo, recordándole a Scioli que los distritos del Conurbano también están obligados a reducir la cantidad de basura que se entierra y tampoco han dado un solo paso en ese sentido.
 
Lo que no detalló Macri en su respuesta pública pero sí en privado, es que de las 21 mil toneladas diarias de basura que produce el área, “sólo” 6 mil son porteñas, de modo que el inminente agotamiento del relleno de San Martín no se evitaría prohibiéndole a la capital federal seguir con los vuelcos. Y dice también que si esa prohibición se concretara, su gobierno también instrumentaría “prohibiciones” y los distritos del sur del Conurbano la pasarían mal: utilizan como centros de transferencia los de la capital federal y tienen que cruzar ese distrito para llegar a San Martín.
 
Pero Scioli también dice cosas en privado y coincide en parte con Macri. Advierte que los municipios bonaerenses no pueden dilatar más el reciclado y la reducción de residuos y cree que, nucleados por regiones, tendrán que abrir sus propios rellenos.
 
Y Macri masculla algunas cosas más. Por ejemplo, que hasta que cada distrito se ponga las pilas para hacer lo que tiene que hacer -que es carísimo, razón de la inmovilidad de muchos municipios-, se podría ampliar el relleno de San Martín con un predio contiguo de Campo de Mayo. Y que la negativa de la Presidenta a cederlo es una “decisión política” y “no técnico-ambiental”. Como considera también “política” esta “crisis” de reproches con Scioli, a quien adjudica una búsqueda de “quedar bien con Cristina” saliendo a intimarlo a él.
 
El Gobernador, por su lado, cree que cuando colapse el relleno de San Martín, estallará un problema que estará inevitablemente condimentado por factores políticos, pero que será, por sobre todo, una crisis de gestión de una gravedad inusitada: la imaginable si no hay dónde poner la basura que producen 14 millones de personas. Y es probable que eso pase en el medio de un año electoral. (...)".
 
 
Marcelo Veneranda en el diario La Nación (y la pregunta obvia: ¿Scioli reclama a Macri o a Cristina o a ambos que no lo subestimen?):
 
"El enésimo golpe en el respaldar del sillón de cuero derrumba la paz en el salón VIP del hotel Emperador, de Retiro. "¡Que no me subestimen!", despotrica Daniel Scioli, en un tono y con gestos excesivos para un dirigente acostumbrado a calcular cada movimiento. Pero el gobernador bonaerense insiste en los manotazos sobre el cuero. "Lo vengo diciendo hace tres años. Se lo dije a Macri personalmente varias veces. Pero esto llegó a un límite. Porque si sigue así, esto va a explotar."
 
Lo que va a explotar es el problema de la disposición final de residuos del área metropolitana. O, más simple, el problema de la basura porteña que desborda los rellenos sanitarios del conurbano. Pero el que parece cerca de estallar cuando habla del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, es Scioli. Sobre todo cuando él mismo trae a la mesa la acusación de que estaría aprovechando políticamente la crisis de los desechos para diferenciarse del líder de Pro, rival puesto para las presidenciales de 2015.
 
"Sólo trato de ser responsabley dicen que es un planteo político. Que es por una orden de la Casa Rosada, por una jugada del gobernador... ¡Que no me subestimen!", protesta, con un nuevo golpe al sillón. "Yo nací en esta ciudad. La quiero. Esta ciudad va a tener un problema serio". (...)".
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"(...) Algunas sutiles diferenciaciones políticas que ensayó Daniel Scioli causaron fastidio en la Casa Rosada. Pero tampoco pasó inadvertido que el ministro instalara de nuevo la re-reelección ladeado por el mandatario de Mendoza. Francisco Pérez –de él se trata– busca en su provincia una reforma constitucional que habilite otro turno. Cristina jamás lo ha desautorizado.
 
(...) Los vacíos que acostumbra dejar Scioli los ocupa siempre José Manuel de la Sota. El cordobés no evita ninguna colisión con los K. Ni siquiera por el impuesto a las naftas que se dirimirá, como la deuda de la Nación con su provincia, en la Corte Suprema. La intransigencia de De la Sota inquieta al kirchnerismo menos que la rebeldía económica de Scioli. “Nunca va a arrear al peronismo. Su turno ya fue”, comentan. El gobernador de Córdoba no piensa igual: “Si Daniel no se anima, voy a jugar. Es la última oportunidad de mi carrera”, confiesa a dirigentes peronistas que visita en los distritos del litoral. (...").
 
 
 
"(...) Pero también hubo otros enojos en estos días. Como el que mostró públicamente la Casa Rosada frente a la idea del gobierno de Scioli -y de varios municipios gobernados por el peronismo- de cobrar un nuevo impuesto, sobre las compras de combustibles, para afrontar obras de reparación de las rutas.
 
Llamó la atención la extrema dureza -y el enojo, se diría- con que varios voceros de la Rosada salieron a defenestrar la iniciativa. Tanta que Scioli tardó minutos en ordenar que se informara que se “congelaba” la idea.
 
Pero en su gabinete también abundó el malestar. “Si no quieren que tomemos una medida propia de financiamiento, que nos proporcionen ellos los fondos para arreglar las rutas, que no pueden seguir así. Que nos aumenten, por ejemplo, el porcentaje de participación en el Fondo Sojero, ya que son los camiones `de la producción` los mayores responsables del deterioro de los caminos”, rumiaron puertas adentro.
 
Mientras tanto, y tras dos semanas en las que el sciolismo se ocupó de mantener una eventual candidatura presidencial de su jefe en el centro del escenario político, la Casa Rosada mostró cuánto le molestaba la movida. Primero, el vicegobernador Mariotto tildó de “capricho” de hombres cercanos a Scioli eso de andar meneando esa postulación. Y fue claro al transmitir la consigna K en la materia. Al próximo candidato presidencial lo elegirá Cristina, dijo. Luego, el ministro Randazzo fue más lejos. Definió como “una falta de respeto a la gente” hablar de candidaturas del 2015.
 
Scioli, que protagonizó algunas de esas movidas por su postulación, coincidió con sus críticos en otras. Se molestó, por ejemplo, con uno de sus ministros que salió a decir que el Gobernador iba a ser el próximo presidente. Pero no por eso se piensa quedar quieto. Con argumento de acto institucional, piensa cerrar el año con una movida de varios miles de asistentes y al estilo Scioli: al ritmo de Cacho Castaña y Karina, la princesita de la bailanta.
 
Pero las mayores tensiones en el oficialismo anidan por estos días en torno del PJ bonaerense. Que un grupo K haya empezado a organizar la renovación de autoridades partidarias prescindiendo de los consejeros, ya motivó una reunión de los “excluidos” encabezada por referentes del sciolismo y allegados al intendente de Tigre, Sergio Massa, para “trabajar juntos en las cuestiones del partido”."
 
 
 
"(...) Con fondos para pagar el medio aguinaldo de diciembre a los empleados públicos, las preocupaciones económicas de Scioli pasan hoy por la falta de recursos para obras viales. Con durísimas críticas, la Casa Rosada le hizo saber esta semana que no avalará la creación de una tasa vial como existe en Córdoba.
 
"Lo solucionaremos con un impuesto, con los peajes, no lo sé, por la vía que sea", se ataja Scioli, poco interesado en abrir una discusión con el kirchnerismo, que esta semana, por medio del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y del piquetero Luis D'Elía volvió a dejarlo afuera del lote de "herederos" de la Presidenta. "No voy a polemizar con un ministro. No tengo que andar diciendo todos los días lo que ya dije. La gente es inteligente y ya entendió. Para lo demás falta mucho tiempo, hay una elección legislativa de por medio".
 
-¿Exigirá candidatos propios para la Legislatura?
 
-Vamos a articular una propuesta que defienda la gestión. Es todo lo que dirá sobre 2013. Cualquier intento de hablar de política pone incómodo a Scioli, nuevamente inquieto en el sillón, que se desentiende de la foto que ayer compartió con el intendente de Tigre, Sergio Massa. La cuarta en el mes. "Atiendo a 50 intendentes por semana", dijo, para negar que esa imagen sirva para enviar un mensaje al Consejo Provincial del PJ, que se reunirá el 7 de este mes. Durante la semana, funcionarios y referentes del sciolismo, el massismo y el moyanismo se reunieron para unir fuerzas en el Consejo y evitar que el ultrakirchnerismo cope el PJ.
 
"Hay distintos grupos, pero siempre se unen. Hay voluntad de llegar al consenso", dice el gobernador, que sólo vuelve a sentirse cómodo al hablar de los eventos que prepara para la temporada veraniega en la costa. Entre ellos, el campeonato de fútbol que, con el equipo de Villa La Ñata, disputará en Miramar. Sin Macri.
 
"Nuestro proyecto es salir campeones del mundo en 2015", dice, ya relajado, acariciando el sillón."
 
 
 
"No se lo ve decidido a minar su relación con la Casa Rosada. Por el contrario. Insiste con lo que insiste su círculo rojo en charlas privadas: no va a romper, no va a dar más que señales, si es que las da, cada tanto. Es su manera de hacer y entender la política.
 
Hoy parece gozar de cierta tranquilidad. La caída en la imagen de Cristina –que también lo afecta a él– han hecho que desde Balcarce 50 lo miren con más cariño que en julio, cuando lo tenían con la soga al cuello y los empleados bonaerenses no sabían cuándo ni cómo se les pagaría el aguinaldo. Eso no pasará en diciembre. Scioli ya tiene la plata. Claro, no será gratis. “No es momento de hablar de candidaturas, cuando llegue el día lo dirimiremos. Pero hay que sostener y apoyar las políticas de este Gobierno”, avisa. Que nadie espere un Scioli distinto este verano: “Me reuní con mi Gabinete y les dije: ‘nada de 2015”.
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(...) Macri, con el que habla de celular a celular más seguido de lo que sus propios asesores saben (“como mínimo cada quince días”, contó esta semana un ministro del PRO), es su principal blanco de críticas, sino el único. “El jefe de Gobierno debe tomar decisiones. Le quiere echar la culpa a la política, al kirchnerismo. Una respuesta superficial. Hace años que le pedimos que haga algo con la basura. Se lo dije una vez, dos, tres... No puede seguir tirando 6000 toneladas en la Provincia. Que invierta: la Ciudad tiene el mayor ingreso per capita”.
 
Macri dijo que Scioli es el gobernador más kirchnerista. ¿Es así? Scioli se escapa: “Que diga lo que quiera. Se vuelve a equivocar. Así no se arreglan los problemas. Al contrario, se agravan”. Sin embargo, en el propio entorno del mandatario admiten que la frase del conductor del PRO le molestó.
 
El gobernador no habla del proyecto reeleccionista. “La propia Presidenta ya contestó”, dice. Alude a la frase en Harvard en la que afirmó que no era “responsabilidad ni deseo de esta presidenta una reforma constitucional”. Se aferra a su estilo, a evasivas o silencios y a las charlas privadas que dice tener con Cristina para seguir creyendo que él puede ser el sucesor. (...)".
 
Por último, el diputado nacional Francisco De Narváez, hoy día un aliado de Francisco de Narváez: "Antes del 2015 tenemos que terminar el 2012 y está el 2013 y el 2014. Y el único sector político interesado en plantear el 2015 es el cristinismo con esta historia de la re-reelección", explicó de visita a la ciudad de Mendoza, donde participó de la presentación de Confederación Popular, el nuevo espacio político del PJ no kirchnerista.
 
En ese marco, aseguró que "el próximo presidente en la Argentina va a ser el que elija la gente y nosotros vamos a trabajar para que sea un presidente peronista".
 
"Acá hay que darle tiempo al tiempo, hay una enorme cantidad de dirigentes políticos, entre ellos muchos del justicialismo, que están en responsabilidades de gestión y que tenemos que ser pacientes y respetuosos, porque no podemos pedir que dejen de cumplir con sus responsabilidades de mandatos constitucionales en el Ejecutivo", dijo en conferencia de prensa.
 
Sin embargo, se mostró optimista al señalar que con el tiempo "se irán sumando una cantidad de compañeros que hoy están con una responsabilidad ejecutiva y que nosotros entendemos".
 
"Los pueblos no progresan divididos y peleados. Progresan cuando se unen. Se unen sobre causas que tienen que ver con los problemas de la gente", señaló.
 
Y, apuntó: "El kirchnerismo, el cristinismo, está obsesionado con muchas cosas", pero "debería obsesionarse con la inseguridad que es el principal problema que tenemos los argentinos; con el aumento de los precios, que la inflación le roba todos los días una parte del salario a los trabajadores; con cumplir la Constitución en términos de federalismo" porque "somos un país federal, lo dice la Constitución, cada una de las provincias necesitan convivir en un ámbito y una Nación federal".