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MUCHA DOCTRINA, POCA GESTIÓN

El 'líder de la libertad' que se aburre de ser Presidente y quiere ser faro ideológico

Se extienden los análisis sobre que a Milei no le interesa defender los intereses argentinos en el mundo, sino liderar la corriente de pensamiento a la que adhiere.

Las últimas paradas de Javier Milei fuera del país generaron gran controversia por carecer de una agenda de Estado. Y si se toma el caso español, fue todo lo contrario: sirvió para generar una crisis diplomática con el país ibérico.

Milei estuvo en Madrid el fin de semana para participar de un acto partidario, el del ultraderechista Vox, donde brindó un discurso y fue ovacionado por la audiencia. Antes estuvo en Los Angeles donde habló en un evento del liberal Instituto Milken, e hizo lo propio en una visita previa a Washington, donde disertó en la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), donde saludó y se sacó una foto con Donald Trump.

A excepción de su encuentro con el papa Francisco en el Vaticano, con Georgia Meloni en Roma y de su visita a Israel, país con el que el gobierno libertario se encuentra fuertemente alineado, para verse con Benjamín Netanyahu, la agenda internacional del Presidente poco tuvo que ver con cuestiones del estado argentino, por más esfuerzo que haga el vocero Manuel Adorni en sostener lo contrario.

Por el contrario, las actividades de Milei por el mundo abundaron en citas funcionales a sus conveniencias personales, alentadas por motivaciones ideológicas, en las que quedan relegados los asuntos del estado que gobierna.

De Madrid el Presidente volvió convencido de su estatus de "mayor exponente mundial de la libertad". Y en esa línea se extienden los análisis que apuntan a que a Milei no le interesa representar o defender los intereses de la Argentina en el mundo, sino apenas "las ideas de la libertad" que profesa y liderar esa corriente, bien a la derecha del espectro.

"Hay que retirar al Estado parasitario de la vida de las personas dejando que los ciudadanos sean libres", dijo ante la audiencia de Vox.

"No dejen avanzar al socialismo, no avalen la regulación, no avalen la idea de los fallos del mercado, no permitan el avance de la agenda asesina y no se dejen llevar por los cantos de sirena de la justicia social", agitó en la CPAC.

"Los empresarios son benefactores sociales, lejos de las críticas que suelen hacerle los políticos gastadores y despilfarradores”, reiteró en el Instituto Milken.

"A Milei no le interesa ser presidente, le interesa ser un ideólogo global", le dijo el politólogo Marcos Nóvaro al portal La Política Online. "La gestión es compleja, trabajosa, lo aburre, lo irrita", agregó.

En su último editorial en su programa de LN+, el analista político Carlos Pagni señaló que el Presidente tiene la tendencia a ser más un "profeta" que un "rey", es decir, más un difusor de ideas que un jefe de Estado.

"Milei no se ve tanto como jefe de un Estado, sino como una especie de profeta de un credo. Lo dijo en el acto de Vox, durante su discurso: “Soy el divulgador de las ideas de la libertad, además ejerzo casi provisoriamente la función de jefe de Estado”. Pero le gusta más ser reconocido en las redes sociales, en el mundo de la opinión pública de la derecha internacional por las ideas que predica, por la agresividad con que lo hace y no tanto por dedicarse rutinariamente a las tareas de un jefe de Estado", remarcó Pagni.

"Milei debería entender, y las personas más cercanas a él deberían explicarle, que un Presidente es sólo un estadista. Los próceres que produjeron grandes cambios y levantaron la Argentina hacia la cumbre entre los países de otros tiempos, nunca representaron el papel de profetas. Fueron sólo excepcionales hombres de Estado", sostuvo, por su parte, en un reciente artículo en el diario Clarín Hugo Martini, director de la fundación Carta Política.

Martini coincide en que Milei "en algunos momentos es un estadista pero en otros, intenta jugar un rol de profeta".

Milei continuará con su gira de "líder mundial de la libertad" en un encuentro tecnológico en San Francisco a fin de mes, donde se encontrará con el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, y -otra vez- con su amigo el billonario Elon Musk.

En junio, el Presidente tiene otras 2 citas disociadas de la agenda gubernamental para recibir reconocimientos de instituciones liberales: en España el premio Juan de Mariana, "por la noble causa de la libertad", y en Alemania la medalla Hayek, del instituto Thomas Hayek, uno de los economistas liberales que admira Milei.

Esos eventos formarán parte de una gira que tendrá como eje la reunión del G7 en Italia, una cita de Estado que tal vez no seduzca tanto al héroe de la libertad argentino.