HUMOR SOBRE LAS TRAGEDIAS NACIONALES

España tendrá su porno sobre la Guerra Civil (la Argentina, ni soñar)

Viernes 06/05, estreno comercial en los cines españoles de "No lo Llames Amor, Llámalo X", que intenta provocar sonrisas en el marco del rodaje de una película porno sobre la Guerra Civil española. ¿Podría filmarse algo semejante en la Argentina?

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Sería muy inteligente concederle alguna sonrisa a la gran tragedia argentina del siglo 20, siempre monopolizada por una visión tan injusta (ahora secuestraron a 1 demonio porque antes eran 2) como embrollada y sobreactuada.

 
En definitiva, los personajes fueron bastante más ramplones de lo que intenta demostrar el relato. Pero a unos cuantos la tragicomedia les resultaría una transgresión casi delictiva.
 
Si José de San Martín no acepta que lo bajen del pedestal, ¿que ocurriría si los '70 se transformaran en comedia?
 
Sin embargo los españoles se han animado. Por supuesto que el resultado cinematográfico es motivo de controversias, como cualquier largometraje. Pero la intención es lo que hay que rescatar.
 
De todos modos, un par de fragmentos, para no ser injustos, acerca del resultado cinematográfico.

Afiche de la película No lo Llames Amor, Llámalo X.

 

Afiche de la película No lo Llames Amor, Llámalo X.

El crítico Raúl Masa:

 
"Si juntamos a varios de los mejores actores nacionales, se les da un guión divertido, y de paso se enseña algo de carne, el resultado debe ser un éxito en taquilla.

En plena época de la era Mourinho, donde los resultados son lo que importa, la calidad de esta película puede parecer lo de menos, lo que realmente la justifica deben ser lo miles de espectadores que acudirán a las salas de toda España para verla. Aunque esto, no es eximente para que realmente sí sea una buena película. (...)".
 
 
Otro, llamado José Daniel Díaz
 
"El director de cine porno Pepe Fons (Mariano Peña) decide llevar a cabo su última gran obra maestra, "El Alzamiento Nacional", con el reparto habitual que le acompañó en todas sus películas. Las dificultades económicas y personales complican un rodaje que pretende ser el último gran legado de un cineasta venido a menos.

Es absurdo valorar cinematográficamente un producto destinado al entretenimiento puro y duro sin más pretensiones que lanzar en las salas de cine lo que cada fin de semana se encuentra en algún canal privado. Y no es ninguna locura hacerlo porque el número de seguidores que enciende el televisor para ver el capítulo correspondiente no es en absoluto desdeñable.

La cartelera española vuelve a presentar un producto que últimamente está funcionando y atrayendo espectadores. Es lógico pensar que no será un fracaso aunque su techo es difícil de calcular, dependerá de cuántos fieles de las series españolas se levanten de su cómodo sofá para salir a la calle, entrar en un cine y pagar la entrada correspondiente. (...)".
 
 
Y otro más, mucho más crítico: Juan M. Fdez:
 
"En su última película, Balada triste de trompeta, Álex de la Iglesia ofrecía una tragedia grotesca sobre el circo de las dos Españas, las dos Españas enfrentadas, las dos Españas que dejaron unas profundas cicatrices que aún están por curar. Una cinta, que lejos de conseguir cerrar esas heridas, calentó a parte del personal más conservador.

Pues bien, el director Oriol Capel da un paso más allá en este conflicto y aporta el nexo de unión entre estas dos Españas que todavía algunos se empeñan en enfrentar: ‘la jodienda’. “La España del Barcelona y el Madrid, la España de la izquierda y la derecha. Pero, ¿qué es lo único que une a todos los españoles?”, se pregunta Mariano Peña al principio de la cinta.
 
Esa es la premisa de No lo llames amor, llámalo X, una regular comedia donde utilizando como excusa el rodaje de una película porno, Capel quiere que el espectador se olvide de estos tiempos de crisis y de paso hacer ver que con la historia, incluso con la Guerra Civil, también se puede hacer humor. “¡Pero cómo quieres que cambie el fusilamiento de Primo de Rivera por una doble penetración¡”, se escandaliza Julián López.
 
Y parece que al principio, el director catalán lo va a conseguir. Sin embargo, (...) finalmente la cinta pierde su esencia al incluir en su trama ciertos dramas que, aunque aciertan en demostrarnos que incluso en el porno hay amor, terminan por provocar cierto aburrimiento. (...)".