CAPITAL SOCIAL

Escracharon a gobernador K por Famatina

María Fernanda Faría, 25 años, una hija, estudiante de Artes Visuales en el Profesorado de Arte y Comunicación en San Juan, iba a clase anoche, cuando advirtió el acto del gobernador Luis Beder Herrera en la el Centro de la Tercera Edad, frente a plaza 9 de julio de la capital sanjuanina. Iingresó al acto e increpó al gobernador riojano "el agua no se vende, el pueblo no se vende y el Famatina no se toca"."Beder Herrera entró en pánico, y asentía, sin pronunciar palabras", comentó la joven.

 

En diálogo con FM América, de San Juan,la joven María Fernanda Faría contó qué fue lo que sucedió:
 
"Fue espontáneo, me dirigía a clase en el profesorado, pasé y escuché la voz del gobernador, me sorprendió que esté libremente hablando me paré, me puse escuchar su discurso y no aguanté. Entré porque sentí mucha bronca, mucha impotencia", dijo la joven.
 
"Me acerqué adelante, logre estar a tres o cuatro metros del gobernador, esperé a que termine de hablar y comencé a decirle cosas; le expliqué mi postura respecto al Famatina; solamente me miraba con pánico, le dije el pueblo no se vende, el agua no se vende el Famatina no se toca". 
 
Además, Faría aseguró que: "él hablaba de viviendas, el amor a los niños y a la juventud, yo buscaba un papel, una lapicera para hacer un cartel, pero luego fui y le hablé. Beder estaba acompañado por Madera, Bosetti, otra mujer, y en primera fila Pocho Brizuela. 
 
Luego contó que fue sacada por dos personas y que fue seguida por un grupo de policías hasta el profesorado, donde se refugió. La joven aseguró que lo que dijo a Beder Herrera "es lo que pienso y pensamos muchos, la mayoría". 
 
"Mi mamá me dice que me cuide, tengo una hija, pero yo tenía la necesidad de hacerlo; cuando llegué al profesorado me decían, escondete en el baño, pero no entró la policía". 
 
Sobre la reacción del gobernador K ante su irrupción, contó que "Beder Herrera me decía sí, sí, en silencio con la cabeza, creo que estaba en pánico; todo se hizo silencio, pararon la música, después cuando me sacaban uno grito dale Beder, pero otros en el acto por lo bajo decía, hay que hablar de la minería. Yo hablé porque tenía la necesidad de hacerlo".