Tal como lo anticipó su protagonista y ganadora del Emmy 2020, Zendaya(Zendaya Maree Stoermer Coleman), la 2da. temporada de una de las series de más éxito de HBO Max desde 2019, 'Euphoria', iba a llegar mucho más cruda, cruel hacia sus personajes y hacia su audiencia, y más desafiante. Si bien por momentos esa decisión parece ser la estrella de la temporada, cuando nos detenemos un momento a reflexionar sobre lo que acabamos de ver, no sólo nos incomoda sino que también nos atemoriza y no logra identificarse.
En ocasiones, productores, guionistas y director creen que la 2da. temporada requiere historias más truculentas porque hay que sorprender al espectador. Es cierto que toda 2da. temporada es complicada porque el público ya conoce el producto de la 1ra. temporada pero es un facilismo que la apelación pase exclusivamente por o lo brutal o lo escabroso cuando en estos temas hay mucho más para contar indagando en la psicología de los personajes y la trama de sus vivencias.
En la 1ra. temporada, el mundo que nos presentó Sam Levinson, el creador de 'Euphoria', nos intrigó y hasta nos preocupó porque nos preguntamos: ¿es realmente así como los adolescentes estadounidenses perciben su realidad?
Levinson, que acaba de cumplir 37 años, confiesa que él fue un adicto durante su adolescencia y juventud. Sin embargo, ¿su caso es generalizable? Nacido en una familia judía rusa de alto poder adquisitivo integrante del show business, es hijo de la diseñadora de producción de comerciales de televisión Diana Rhodes, y del cineasta Barry Levinson: ¿Es la mezcla de droga, soledad y baja autoestima la pócima que le da forma a la vida de los adolescentes estadounidenses?
La filmación de la 2da. temporada se lucía complicada a partir de las diferencias con Levinson de al menos 2 personajes de la 1ra. temporada, representados por Barbie Ferreira (Kat Hernandez) y Algee Smith (McKay) pero ya con el producto en la pantalla de Warner (HBO Max), surge que Levinson decidió llevar hasta un extremo o exceso las temáticas de la 1ra. temporada y ahí existe un problema hasta de mercado:
Y esos excesos son el gran problema de esta 2da. temporada, en la que la majestuosidad de las imágenes visuales de 'Euphoria' termina acaparando toda la atención, mientras el guión y el desarrollo de personajes queda en un 2do. plano: otra vez, ¿por qué renunciar a profundizar las psicologías de los personajes, ya que Levinson afirma conocer tanto de la temática?
Incomprensible
La sensación de vivir al límite y sin importar las consecuencias es un componente que acompaña a 'Euphoria' desde su 1er. episodio, 2 años y medio atrás. Leivinson y un elenco envidiable construyeron la historia de grupo de adolescentes que atraviesan la enseñanza secundaria enfrentándose a situaciones peligrosas.
Pero quienes tienen el timón de la serie son Rue (Zendaya personificando a una joven que intenta salir de su adicción a las drogas asistiendo a rehabilitación), y Jules (Hunter Schaffer que se pone en la piel de una adolescente trans con problemas de salud mental). Ambas se encuentran, se enamoran y se acompañan mutuamente. La historia termina de construirse con personajes que encarnan sentimientos, dicotomías y problemáticas de estos tiempos.
Pero esta 2da. temporada de 8 capítulos parte de una premisa mucho más oscura. Lo que antes era presentación de personajes, empoderamiento femenino y drama con gusto a inocencia y rebeldía, ahora es algo denso, con mucha más violencia, sexo, introspección y planteos hasta casi nihilistas.
Mientras las imágenes se aceleran, el guión y la historia de los personajes avanza más lento que nunca.
No obstante, hay que reconocer que el efectismo es un recurso válido que muchos incorporan como estilo a la hora de construir el relato. El director echa mano a esa alternativa.
Representación de la adolescencia
A diferencia de la 1ra. temporada, esta entrega pone el foco en personajes como Cassie (la increíble Sydney Sweeney) quien en su búsqueda de atención y amor, tiene una relación secreta con el ex novio de su mejor amiga, mientras intenta mantener una situación normal.
Y Lexi (Maude Apatow), quien ue una espectadora más en la vida de su familia y amigos, ahora toma protagonismo, sobre todo con una relación con el intrigante y complejo Fez.
De todos modos, el protagonismo y el hilo de la historia lo sigue llevando Rue, y Zendaya va por otro Emmy.
Entonces, ¿es Euphoria una representación objetiva de la adolescencia en 2021? Definitivamente no.
Si bien toca algunas de las fibras, angustias y frustraciones clave de los jóvenes, algo que nunca antes se había encarado directamente en la televisión, muchas otras decisiones que toman nuestro protagonistas están despojadas de las cosas positivas que tiene la juventud.
“No conozco a muchos adolescentes completamente drogodependientes en mi vida, y personalmente nunca he experimentado el porno de venganza, pero la idea de ocultar experiencias y pensamientos importantes de tus padres, y toda la atmósfera retorcida que crea el programa es demasiado familiar”, dijo una adolescente de 16 años a la revista estadounidense 'Vice', en 2016.
La 2da. temporada de Euphoria es, tal vez, uno de los contenidos más esperados de los últimos tiempos, sobre todo en tiempos de coronavirus, cuando el regreso de la serie se atrasó más de lo esperado. No solo por el final abrupto de la 1ra. entrega sino también por lo interesante de los capítulos especiales de Navidad: Rue charlando con su patrocinador cuando estaba recayendo y Jules en una sesión con su terapeuta mientras luchaba con su salud mental. Imposible no querer más después de eso, la vara había quedado muy alta.
Aclaremos: si bien hay algunos conflictos con el guión, es rescatable la suma de los planos y la calidad visual. En ese aspecto, hay que aplaudir de pie a Levinson y a su elenco. Pero esto daba para más.














