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TEMEN GUERRA CIVIL

A poco de que expire el ultimátum a los Tigray, Etiopía rechaza la mediación

El gobierno central ha amenazado con atacar sin piedad la ciudad de Mekelle si los insurgentes regionales del Tigrar no deponen sus armas.

Este miércoles 25/11, a horas de cumplirse el ultimátum que el gobierno etíope ha otorgado al partido que gobierna la región del Tigray, el Frente de Liberación del Pueblo Tigray, para que se rinda, el primer ministro Abiy Ahmed rechazó la intervención de actores internacionales en el conflicto. 

Aún así, explica el portal Descifrando la Guerra, la Unión Africana envió representantes al país, a pocas horas de que expire el ultimátum anunciado el domingo 22/11, que otorgó a los líderes del movimiento insurgente 72 horas para deponer las armas. 

El líder de la región Tigray en Etiopía, dijo que su puebo está "preparado para morir" defendiendo su tierra mientras los civiles están en las rutas intentando huir. Al expirar el ultimátum, las tropas federales tienen la orden de atacar la capital de la región Tigray, Mekelle, donde viven alrededor de medio millón de personas. 

Cientos o quizás miles de personas ya han muerto por el conflicto, y muchas más dejaron sus casas. No se conocen números más precisos porque la región está incomunicada. Actores internacionales han llamado a que haya una mediación en el conflicto que amenaza con desestabilizar el Cuerno de África, región turbulenta y estratégica.

Ahmed lanzó una campaña militar contra el Frente de Liberación del Pueblo Tigray (TPLF, según sus siglas en inglés), el pasado 4/11, tras acusarlos de haber atacado 2 bases militares etíopes en la región del norte, presuntamente para robar artillería y equipamiento militar (las autoridades de Tigray niegan que esto haya sucedido). Ahmed los acusa de buscar desestabiliazr su gobierno. 

2 semanas atrás, Amnistía Internacional informó sobre una masacre producida en la noche del 9/11, cuando "decenas o probablemente cientos de personas murieron acuchilladas y a machetazos" en Mai Kadra, en el oeste de Tigray. A.I. no ha podido corroborar la autoría de la masacre pero cuenta con testimonios que señalan a fuerzas leales al FLPT, tras perder una batalla ante tropas federales. El gobierno de Abiy también culpabilizó a Tigray de los crímenes, pero desde la región negaron las acusaciones.

Por otro lado, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) anunció que está colaborando con Sudán para ayudar a más de 7000 refugiados etíopes que hasta el 11/11 habían huido desde Tigray.

El pueblo Tigray tiene sus orígenes en los primeros grupos semitas que llegaron a la zona y se habrían establecido en el actual territorio del norte de Etiopía y Eritrea, explica Wikipedia, a partir del año 1000 a. C. De acuerdo a la tradición, el pueblo Tigray sería descendiente del antiguo reino de Saba, gobernado por Menelik I, hijo rey de Salomón y la reina de Saba, al igual que los sacerdotes de la Iglesia ortodoxa etíope Tewahedo. 

Así explica el portal Descifrando la Guerra el trasfondo del conflicto:

"Para muchos, esta ofensiva de Adis Abbeba, es considerada como una venganza hacía la región norteña por las elecciones no autorizadas que celebraron el pasado septiembre. Los comicios, fueron la respuesta del TPFL a la postergación sin fecha de las elecciones estatales que debían celebrarse este año, pero que el gobierno decidió retrasar a causa de la pandemia de Covid-19. Esto provocó las quejas de la oposición en todo el Estado y llevó a al gobierno de Tigray a no reconocer a ninguna autoridad federal desde el 5 de octubre, fecha en que debía terminar el mandato de Abiy Ahmed.

"Esto, se une a un creciente interés de la población tigriña (también llamada tigray o tigré) hacia la secesión. Los tigriña, a pesar de contar sólo con el aproximadamente 5% de la población total etíope, fueron durante años la etnia dominante en el país bajo el gobierno de Meles Zenawi, y ocupan actualmente la que muchos consideran como la región más rica y próspera del país, además de la más beneficiada por el fuerte crecimiento económico de Etiopía en los últimos años. Además, este pueblo se considera descendiente directo del mítico Reino de Saba. Todo ello ha provocado la animadversión de parte de la población etíope y, incluso el propio Primer Ministro, los ha llegado a considerar como 'arrogantes'."

Etiopía se rige desde 1991 por un federalismo étnico en el que cada una de las etnias mayoritarias gobierna 1 de las 9 regiones administrativas. Cuando llegó al poder, Abiy Ahmed inició una purga de los tigriña que ocupaban altos cargos administrativos o militares, explica Desccifrando la Guerra. "Esta situación no es nueva en Etiopía, acostumbrada a las tensiones étnicas y a las venganzas de las élites cuando se produce una alternancia en el poder."

El actual primer ministro aplicó políticas encaminadas hacia la centralización del poder y la recuperación de un nacionalismo estatal, el fortalecimiento de un sentimiento de unidad por encima de las particularidades comunitarias. Esta iniciativa encontró gran resistencia por parte de pueblos como los tigriña, que sienten que sus particularidades históricas están en peligro.

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