La interna del Frente de Todos se trasladó a los medios. Luego de los rumores sobre la salida del jefe de Gabinete, Juan Manzur, según Perfil, ahora Clarín pidió la cabeza del ministro del Interior, Eduardo 'Wado' de Pedro, quien tras la derrota de las PASO 2021, había presentado su renuncia al presidente Alberto Fernández.
'FINDE' CALIENTE
Clarín pidió la cabeza de 'Wado' y La Nación va a Ezeiza
Durante el fin de semana, Clarín y La Nación sorprendieron por dos notas que llamaron la atención en el famoso Círculo Rojo.
Tal vez la sorpresa no sea la nota sino la firma: el editor responsable y secretario general de la redacción, Ricardo Kirschbaum.
Titulada Luego de Máximo Kirchner, hablan de mover a Wado de Pedro, Kirschbaum cargó contra la vicepresidenta Cristina Kirchner y el diputado Máximo Kirchner, algo que no sorprende mucho, culpó también al ministro de Economía, Martín Guzmán, pero justificó al mandatario:
"El Presidente, esto es lo más grave, confunde sus extremas necesidades políticas con el interés nacional. Esa confusión lo hace caer en un descarado aventurerismo político que ningún país líder, como lo es Rusia, lo puede tomar muy en serio. La crítica en vivo a la dependencia argentina a EE.UU. y al Fondo, seguida por el ofrecimiento a Moscú de ser la puerta de entrada en la región, solo puede ser entendida como un mensaje interno para amortiguar el efecto que el acuerdo tuvo en el ala más radical del Frente de Todos.
Fernández sigue el consejo que le dio Andrés López Obrador, su maestro según Alberto, cuando le recomendó que no hablase en público “contra de los gringos”. El presidente de México sabe lo que se juega en cada pirotecnia verbal pero Alberto en su compulsión para agradar se mandó ante Putin en Moscú pensando en Uruguay y Juncal, donde reside Cristina.
Es también claro que el Gobierno está comprando tiempo con el FMI. Y que esa dependencia, que Fernández critica, se acentuará aún más porque el margen de maniobra se ha estrechado demasiado. Y en esto, el ministro Martín Guzmán tiene una fuerte cuota de responsabilidad".
Luego de mencionar un relanzamiento de la gestión de Alberto Fernández al frente de la Casa Rosada, Kirschbaum apuntó contra De Pedro como uno de los funcionarios próximo a salir del Gabinete Nacional:
" El primer paso de este hipotético plan consistiría en desplazar a Wado de Pedro del Ministerio del Interior a la cartera de Justicia y designar a Agustín Rossi en su reemplazo. Apuntaría a darle al kirchnerismo toda el área de Justicia, que es la que a Cristina la mantiene insomne, y colocar en Interior a un dirigente de buena relación con todos los sectores, pero sobre todo en el que los gobernadores tienen más confianza que en de Pedro.
La relación de Wado con el Presidente quedó marcada por aquella renuncia después del desastre de las PASO y nunca volvió a ser igual. No se trata, por supuesto, de un cambio sin costo, pero como está hoy el gobierno necesita un nuevo impulso", cierra.
Encuesta Wado de Pedro
Este lunes 7 de febrero, dicho medio publicó una encuesta relacionada a De Pedro. El estudio de opinión pública de CB Consultora fue "en exclusivo para Clarín" y concluye:
"El ordenamiento de la tabla de De Pedro -como la mayoría de las encuestas de imagen- se hace por los números de valoración positiva. Que a golpe de vista puede parecer bajos, pero en términos relativos no lo son tanto.
En realidad, lo que muestra este primer sondeo profundo sobre la figura del ministro del Interior es que su talón de Aquiles inicial es su desconocimiento. Pese a su rol en el Gabinete de hace más de dos años, que lo lleva por el interior del país por su relación con los gobernadores, en la mayoría de los distritos más del 40% de los consultados no sabe de quién se trata.
Pero entre quienes sí lo conocen, no le fue tan mal, si se tiene en cuenta que la mayoría de los políticos nacionales -en general con la excepción del porteño Horacio Rodríguez Larreta- tienen claramente más rechazos que apoyos".
Se trata de 600 a 1.020 por distritos en una encuesta nacional que dio +/-3,8% margen de error.
La Nación se ilusiona con el Albertismo
Más sorprendente aún fue la columna de opinión del prosecretario general del diario La Nación, Claudio Jacquelin, quien ya se ilusiona con el lanzamiento del Albertismo ni bien Fernández pise Ezeiza. ¿Irá a recibirlo?
"El preacuerdo con el FMI que precipitó la nueva (pero seguramente no la última) crisis de la coalición oficialista, la consecuente renuncia del hijo bipresidencial a la jefatura del bloque frentetodista y los resultados de la gira por Rusia y China (de concreción mediata, en el mejor de los casos) renovaron y empoderaron a Alberto Fernández, dicen en su entorno. Otra vez vuelve a escucharse el oratorio que cada tanto ensaya entusiasta el coro (de cámara) presidencial, titulado: 'Empieza el gobierno de Alberto'. Ahora renovado con un canon circular que reza: 'Lo veremos tomando decisiones. Aleluya. Aleluya'", desarrolla.
"Los voceros e intérpretes presidenciales sostienen sus pronósticos en charlas mantenidas con su jefe tanto como en señales más difusas y en antecedentes que recortan a medida, para hacerlos encajar en el rompecabezas siempre por armar de la zigzagueante conducción albertista.
Aunque no se descarta algún cambio (y no inmediato) en el gabinete, en segundas líneas de ministerios y en organismos dependientes del Poder Ejecutivo, las promesas de novedades se centran en la toma de decisiones. En el contenido y en las formas", apunta el columnista.
“'Siempre que hubo conflictos, Alberto reaccionó e hizo cambios tanto en la manera de relacionarse con el resto de los socios (incluidos Cristina y Máximo) como en la composición de su equipo. Ahora será igual, pero más acentuado. No le queda otra y sabe que entró en tiempo de descuento. Solo tiene que terminar de cerrar lo del Fondo', dice, con la fe de los necesitados y la benevolencia de los acólitos, un alto funcionario. Es uno de los que se autodefinen “albertistas funcionales”, una forma de diferenciarse de los “albertistas orgánicos”, que componen la mesa de amigos y colaboradores más antiguos del Presidente. La teoría de los conjuntos obligada a ingresar en la categoría de los subsubconjuntos. Otro ejemplo de la creciente fragmentación de los polos.
Esa interpretación prospectiva parte de una edulcorada construcción que dice que, por ejemplo, en la crisis que sobrevino a la derrota en la PASO Fernández, más que ceder a las demandas del cristicamporismo, no entregó a los suyos, sino que aprovechó para mover a los que ya no quería. Algunos propios deberían revisar su horóscopo.
La exégesis de conveniencia explica la idiosincrasia del albertismo tanto como las expectativas y el ánimo que por estas horas rondan en el equipo de funcionarios fieles obligados a cuidar la retaguardia local. La realidad y las evidencias suelen sucumbir ante las creencias. Aunque la fe no mueva montañas.
'La reacción de Máximo y el silencio de Cristina le dan más centralidad a Alberto. Y si ella y su hijo tienen que expresar sus críticas, incomodidades y diferencias por carta, no hacen más que demostrar que el que decide es el Presidente y que ellos se quejan, pero no se van', desafían desde uno de los pocos ministerios donde el albertismo no está obligado a la negociación permanente con delegados del Instituto Patria ni de La Cámpora, pero que no es ajeno a las tensiones estructurales", cierra.
Estos son los motivos que obliga al kirchnerismo a sospechar que Fernández y su entorno operan en los medios más importantes contra ellos y por el cual las diferencias se profundizan también.












