Los de Seattle solamente habían ganado un Súper Tazón en la edición 48ª en febrero de 2014 cuando superaron a los Denver Broncos: los de Nueva Inglaterra acumulan 6 Super Bowls y eso demuestra que a veces el pez chico puede comerse al pez grande.
LA ACTUALIDAD PESÓ MÁS QUE LA HISTORIA
Seattle Seahawks ganó su segundo Super Bowl: superó por 29 a 13 a New England Patriots
Los Halcones Marinos dominaron a lo largo de todo el partido y solamente la buena defensa de los de Boston evitó una catástrofe en el marcador del Súper Bowl.
La cita tuvo lugar en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Se estima que la audiencia global del evento que superó los 120 millones de espectadores.
El favoritismo se basaba en la consistencia del juego de los de Seattle a lo largo de la temporada, la solidez de su ofensiva y la eficiencia de su mariscal de campo, Sam Darnold, 28 años.
Un Super Bowl tejido desde las trincheras
Seattle controló casi siempre el ritmo, el territorio y la tensión del juego. Su ofensiva fue sumando de a poco sin cometer errores. La defensa construyó un muro que los Patriots no pudieron vulnerar en los primeros 3 cuartos de la gran final: quedaron en 0 hasta casi el final del match.
El dominio también fue estratégico: los Seahawks se alejaban en el marcador gracias a goles de campo cuando no podía marcar un touch down.
Cuando parecía que el match se equilibraba, los Seahawks volvieron a marcar tras un tremendo error del citado Maye (23 años) y la ventaja se tornó decisiva para los de la Conferencia Oeste.










