La información que circuló en la tarde de ayer en la cadena productiva ganadera es que representantes de Supermercados Coto recibieron la sugerencia de no presentarse en los remates de hacienda que se realizan en el barrio de Mataderos.
INFLACIÓN
Intervención en Liniers: Llamó Español y Coto se retiró
La inflación preocupa más al Gobierno que el Covid. Tanto es así, que ayer volvieron a aplicar los métodos de los viejos tiempos kirchneristas para frenar el precio de la carne y establecer una suerte de "precios máximos". Lo hizo la secretaria de Comercio, Paula Español, quien llamó a Alfredo Coto, uno de los principales operadores del mercado de Liniers, quien ya había comprado en un remate un lote de novillos de 400 kilos a $198 por kilo. La intención fue que hacer caer la demanda logrando así deprimir los precios pagados a los productores. El dilema es que con Moreno ya se vio que la medida no sirve...
La "sugerencia" a Coto habría surgido desde la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Paula Español, la funcionaria que trabajó con el polémico Guillermo Moreno. Aunque Español tiene mejores modales, viene expresando las posiciones más duras del Gobierno frente a la agroindustria. En las últimas semanas, advirtió que "está en análisis" un incremento de las retenciones "para contener el aumento de precios de los alimentos".
La mencionada cadena de supermercados es la principal compradora. A tal punto que los consignatarios estiman que, sin Coto en las operaciones, difícilmente se sostengan los precios, porque el 10% del total que representan sus compras es un porcentaje que pesa en todas las cotizaciones. Por eso, interpretaron el llamado de Español a Coto como una intervención de hecho del Gobierno en el sector ganadero para intentar forzar una baja de precios en los cortes de mayor consumo.
El disparador del "enojo oficial" habría sido la compra de parte de Coto de una lote de vacunos a $198 por kilo vivo, una valor que no llegó a ser el máximo en esa categoría: novillitos de 400 kilos. En ese sentido, se cree que las presiones tendrían que ver, más que con el precio, con el volumen que mueve Coto. Y también con la intención de que se difunda, aunque sin decirlo, que desde el Estado se batalla contra la inflación.
La acusación buscaría instalar la idea de que el Gobierno actúa para defender los alimentos de la mesa de los argentinos. Y para ello, como otras veces hizo el kirchnerismo en sus distintas etapas, señalar a un supuesto culpable, si es conocido mejor, se considera una táctica válida.
La situación causó un gran revuelo entre los operadores de Liniers, que volvieron a verse frente a un conocido escenario de los tiempos de Néstor Kirchner. En ese tiempo, la medida provocó bajas en el costo del producto final, en un principio, pero pronto, por la escasez de oferta, redundó en mayores precios a los consumidores.
Uno de los que manifestó su preocupación fue el presidente de CRA, Jorge Chemes. "Los consignatarios están conmocionados. Bajaron a Coto de la lista de compradores del Mercado de Liniers por el precio que pagó por un lote de novillos", señaló el dirigente.
"Están empezando a cometer las barbaridades que dijimos que iban a pasar. Ya lo estamos tratando a nivel de la Mesa de Enlace para salir a hacer público este atropello", agregó Chemes en un mensaje de voz que mandó a diversos grupos de productores para informarlos sobre el tema.
Para hoy se esperan remates por 7000 bovinos en Liniers. Y como Coto participa diariamente de esas subastas, se verá si se confirma o no que desde el Gobierno habrían solicitado que no compre hacienda al menos hasta la semana que viene, o tampoco en la tercera jornada semanal prevista para el viernes.













