CÓRDOBA. La UCR (Unión Cívica Radical) entró en etapa de escándalo en Córdoba tras las declaraciones de la intendente de Estación Juárez Celman, Myrian Prunotto, quien apuntó contra el partido por un desencuentro con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta el último fin de semana. La visita, que estaba programada para el día viernes, se canceló minutos antes del arribo de Larreta a Córdoba, algo que generó malestar tanto en la dirigente como en el referente del PRO.
FRACTURA
Tensión en JxC: UCR y una denuncia interna por machismo
La UCR en Córdoba entró en tensión tras las declaraciones de una dirigente, quien acusó al partido de acciones "machistas". Le impidieron ver a Larreta.
La suspensión de dicha reunión habría surgido por pedido de los propios compañeros de partido de Prunotto, quienes aconsejaron a sus pares del PRO que eviten el encuentro. Todo ello desató el enojo de varios dirigentes, que esperaban concretar una foto política.
Al respecto, la situación de Prunotto en Juntos por el Cambio y la UCR parece delicada. Con un acercamiento muy grande al candidato opositor, Martín Llaryora, la intendente parece cada vez más lejos de la oposición en términos provinciales. De hecho, se especula con la posibilidad de que el propio Llaryora le ofrezca una candidatura a la vicegobernación, en una dupla sin precedentes para la provincia.
Esa posición de la radical, alcanzada hace pocos meses, responde a un rechazo suyo a la eventual candidatura de Luis Juez. Según Prunotto, la UCR ya “le entregó el partido” al ex intendente de Córdoba, quien quiere ser candidato a gobernador.
No obstante, la intendente había anticipado que, si bien podía romper con el apoyo local, no iba a ceder su puesto en Juntos por el Cambio ya que pensaba apoyar a los candidatos nacionales. Entre ellos, Larreta.
En ese orden, el jefe de Gobierno porteño pretendía encontrarse con Prunotto para volver a acercarla a las bases. Pero en el radicalismo parecieron ver fantasmas y evitaron el encuentro.
Las sombras percibidas por los radicales se corresponden con el reciente encuentro entre Llaryora y Mauricio Macri. Para los integrantes de la UCR, el coqueteo del PRO con el oficialismo cordobés parece interminable, a punto tal que desató una especie de paranoia radical.
“Fue intencional. Hay una costumbre de la gente de mi partido en ese sentido. Es un acto de machismo: si no hacés lo que ellos digitan, empiezan los problemas”, dijo la funcionaria a Radio Pulxo. Además, aseguró que hay un arco de dirigentes radicales quedados en el tiempo.
“Los hombres no te escuchan en la UCR. Hay gente grande y no se han aggiornado. A los otros dirigentes no les dicen nada y a mí me matan”, disparó. Con todo ello en consideración, no sería descabellado que, en parte del radicalismo, hayan iniciado un operativo de “aislamiento” alrededor de Prunotto.
Para Juntos por el Cambio, el hecho de que haya intendentes dispuestos a pasarse a la vereda de enfrente supone un peligro de fuga de votos muy importante. Algo que cortaría en seco las posibilidades de ganar la gobernación.
“Nos avisaron 15 minutos antes del evento. Horacio aún estaba en vuelo a Córdoba cuando nos cambiaron los planes. No estoy molesta con él, seguro que está mal asesorado por alguien que no quería una foto entre él y yo”, denunció. así, exhibió una importante fisura entre los correligionarios radicales.
Por otra parte, el “segundo” enojado fue el propio Horacio Rodríguez Larreta. Al dirigente porteño no le gustó que los locales usaran su presencia a modo de “premio/castigo”.
Como figura aspirante a una presidencia, el jefe de Gobierno considera que eventos como ese son contraproducentes. Más aún teniendo en cuenta la tendencia aperturista de Juntos por el Cambio que plantea imprimir.
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