ACTUALIDAD Sergio Massa > Alberto Fernández > CSJN

PARLAMENTARIAS

Acerca del sabotaje de Alberto Fernández a Sergio Massa

La decisión de Alberto Fernández de seguir vigente dinamitó la posibilidad de Sergio Massa de obtener acuerdos parlamentarios indispensables.

El intento de sesiones legislativas extraordinarias se encuentra muy cerca de fracasar, más allá de los intentos y apelaciones del ministro presidenciable Sergio Massa, para que ocurra el tratamiento de algunos proyectos de ley que considera indispensables para el futuro a corto plazo de su intento de estabilizar la economía argentina. En forma simultánea, Alberto Fernández recuperó un protagonismo inútil pero activo, con su ofensiva contra la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN), que le provoca un daño irreparable al plan de Massa para el inicio de 2023.

Alberto Fernández decidió que promover un juicio político a la CSJN le concedía la oportunidad de visibilidad, protagonismo y audacia que se le requería en el Frente de Todos, y ejecutó su acción sin interesarle ni consultar ni coordinar sus acciones con sus compañeros de ruta porque para él así demostraba liderazgo. La Mesa de Acción Política que le han reclamado varios de sus socios políticos en el FdT -desde Eduardo De Pedro y Axel Kicillof a Sergio Massa- nunca fue convocada por quien debía hacerlo, Alberto Fernández, y así es como la Administración decide: a borbotones, con espasmos, improvisando, tal como si no fuera consciente de que su poder está en disputa en el año electoral 2023.

La acción de Alberto Fernández fue un sabotaje cruel, letal e irresponsable de la estrategia de Massa, quien precisaba la coincidencia o, al menos, alguna complicidad de parte del FdT, con el señuelo de dejarle una economía más ordenada, si es que fuese la fuerza partidaria triunfante en el próximo acto electoral. Esta oferta implícita de Massa había logrado provocar un debate entre los opositores, y logrado convocar algunas voluntades de racionales dispuestos a concederle la oportunidad de tratamiento a algunos proyectos de ley que precisa el ministro de Economía.

alberto-fernandez-mdp1.jpg
Alberto Fernández firma el decreto para acelerar el juicio la Corte.

Alberto Fernández firma el decreto para acelerar el juicio la Corte.

El Presidente de la Nación cambió el eje de la agenda, la prioridad dejó de ser la economía y regresó con fuerza brutal, irresponsable, caótica, a la Grieta, escenario que él juzgó apropiado para mostrarse activo y protagonista; y si tuviera algún éxito, hasta pedirle a Cristina Fernández de Kirchner que lo apoyara para sostener su deseo de reelección (imposible). En el fondo, Alberto Fernández luce desinteresado por el futuro del Frente de Todos y se enfoca, en forma exclusiva, en su coyuntura personal.

El Presidente ni siquiera verificó sus alianzas parlamentarias que pudieran hacer posibles sus amenazas a la CSJN, y la evidencia es que él no cuenta con los apoyos indispensables para abordar un desafío de características ampulosas. Sin embargo, probablemente, tampoco le importa que su iniciativa fracase antes de comenzar porque él cree que ya ha logrado exhibir vitalidad, iniciativa y discurso. Y, al final de cuentas, que Massa arregle sus necesidades por sí mismo: si quería ser ministro, que le cueste.

Embutido en un 'sálvese quien pueda', que comienza con un 'yo primero', Alberto Fernández le quita al Frente de Todos el valor más importante para hacer proselitismo, que es el rescate posible de parte de la economía. Ninguna de las consignas sobre la CSJN importa al electorado pero sí la posibilidad de consolidar una baja de la inflación y defender en lo posible el nivel de actividad, para lo que se precisan recursos, no fantasías.

La consecuencia de todo esto, al transcurrir la 1ra. quincena de enero, es que la economía de Sergio Massa vive momentos de alguna confusión porque al cambiar la agenda, él tendrá que volver a improvisar, cuando los agentes económicos, quienes ya han felicitado la capacidad del ministro para tapar agujeros, imaginar escenarios y luchar contra imprevistos, sin embargo exigen el paso siguiente, que consiste en la consolidación de los progresos. Aquí surge una pregunta enorme:

Luego de este fracaso con lo de la CSJN ¿quién definirá la agenda y las acciones del FdT en el año electoral? Luego de este fracaso con lo de la CSJN ¿quién definirá la agenda y las acciones del FdT en el año electoral?

La respuesta es importante, cualquiera sea, porque el arranque del año electoral exhibe una fragmentación en términos de precandidatos, sin que ninguno prevalezca en forma definida entre los electores.

Todos los interesados se encuentra en niveles de vulnerabilidad, todavía. En ese caso, el funcionamiento de las fuerzas partidarias que sostienen el anhelo electoral, tiene una importancia mucho mayor a cuando hay precandidatos que ya han logrado el despegue de su ambición.

Es evidente que el período extraordinario de sesiones legislativas está muy cerca de fracasar. También es obvio que el temario se encuentra trastabillando por el suicidio de la ofensiva contra la CSJN. ¿Es posible que Massa logre rescatar del naufragio su porción de iniciativas? Y si esto no fuese posible, ¿Cuál es el Plan B del ministro de Economía? Los agentes económicos quieren saber de qué se trata.

Dejá tu comentario