Después de la Reforma Laboral, le quedará al gobierno de Milei un par de balas mediáticas obtenidas muy probablemente en el Congreso Nacional: nuevo régimen penal juvenil y modificación del Código Penal de Argentina.
RECESIÓN, DESEMPLEO E INFLACIÓN
"Si no hay pan, que haya circo": el fútbol salva a Milei de una agenda muy desfavorable
El gobierno de Javier Milei perdió el manejo de la agenda periodística tras el cierre de grandes empresas. Por eso, vuelven libertarios sobre el tema de la AFA.
Luego, habrá que recurrir a la creatividad extrema para maquillar un país cada vez más caro en dólares con empresas a las que se les hace casi imposible exportar. Muchas de ellas se están reconvirtiendo en importadoras netas, para mantener su cuota del mercado local.
En marzo, la Casa Rosada podrá recurrir a la Finalissima con España y luego vendrá la previa al mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
La TV Pública emitirá los partidos de Argentina, se sumará a la fiebre mundialista.
Gracias por el fútbol, Argentina
Aunque parezca increíble, en medio de un parate económico brutal (con una estanflación producto de la duplicación en 8 meses de la suba de precios mensuales y un nivel de actividad económica detenida) los libertarios han logrado que la mayoría de los temas centrales de los canales, radios, portales y TV estén referidos al deporte más popular para los argentinos.
La sumatoria de las desventuras de River y Boca (renuncia de Marcelo Gallardo a la que se podría sumar la de Claudio Úbeda) se amontonan con el paro dictado por la Asociación del Fútbol Argentino.
El escritor, periodista y ex embajador Jorge Asís suele explicar lo que ocurre en la Argentina actual de manera muy simple.
Sin embargo, la magia tiene un tiempo limitado.
Cuando George Bush padre se caía en las encuestas y ponía en riesgo su reelección en 1992 luego de haber triunfado en la guerra de Kuwait tras el operativo “Tormenta del Desierto”, los asesores del joven demócrata Bill Clinton (quien lo derrotó) explicaban lo que estaba ocurriendo de manera también sencilla: “Es la economía, estúpido”.
Cuando los bolsillos enflaquecen y la realidad se pone dura, hasta los más encumbrados en las encuestas terminan mordiendo el polvo.






