CÓRDOBA. Desde su discurso de los “pituquitos de Recoleta”, Martín Llaryora se ganó un espacio en la escena política nacional. El ahora gobernador de Córdoba se presentó esa noche de julio del 2023 como uno de los actores de la renovación generacional en la política argentina.
PJ CÓRDOBA
Para Martín Llaryora todavía no es tiempo: No va a Ferro
Martín Llaryora todavía no se mete en la discusión nacional del PJ. Mientras tanto, acerca las partes con el Gobierno nacional.
Tras algunos meses de ese suceso, y asunción mediante en Córdoba, Llaryora ganó aún más protagonismo. En el medio, el Gobierno nacional de Javier Milei lo ha tomado como un potencial aliado, luego como un enemigo de la reforma, y ahora como un agente de diálogo.
Sin embargo, tantas horas de vuelo nacionales en tan poco tiempo aún no dejaron que Llaryora se asiente sobre su gestión provincial. La prioridad número uno que el PJ cordobés se autoimpuso hace décadas.
Ese temblor nacional permanente no ha permitido que Llaryora pueda comenzar a desarrollar su gestión. De hecho, ahora está gestionando la crisis, pudiendo realizar poco de lo que había pensado para sus primeros meses como gobernador.
Sin recursos nacionales, el flamante gobernador cordobés intenta practicar un equilibrio financiero que debe durar, al menos, hasta en tanto se pueda alcanzar algún nivel de acuerdo con la administración Milei, posiblemente con vistas al Pacto de Mayo.
Martín Llaryora espera
Al mismo tiempo, en el PJ nacional se comienza a desarrollar una reconstrucción tras el fracaso del balotaje de noviembre. Un proceso que tendrá como primer hito el congreso peronista previsto para el próximo viernes, en el club porteño Ferro.
Allí, la convocatoria realizada por el formoseño Gildo Insfrán intentará darle forma a un peronismo reconstruido para comenzar a presentar oposición fuerte al Gobierno nacional. Algo que demandará la congregación de casi todas las variantes del PJ.
No obstante, en esa reunión no estará presente Llaryora, ni ningún representante del PJ cordobés. Con el foco puesto en estabilizar la provincia, el nuevo líder del oficialismo provincial considera que aún no es momento para generar más tensiones en un escenario más que tenso.
Además, el hecho de que la convocatoria haya sido propuesta por Insfrán, una de las banderas del kirchnerismo, también alejó la posibilidad de que Llaryora o su antecesor, Juan Schiaretti, propongan alguna presencia.
Para Llaryora, el juego nacional en el PJ es el paso siguiente en su construcción política. El gobernador cordobés está dispuesto al juego nacional con vistas al 2027, pensando en desterrar al kirchnerismo como cabeza conductora, en un ciclo que consideran agotado.
Ausencia prolongada
Desde el 2020, el PJ Córdoba no participa en las congregaciones nacionales del peronismo. Ese fue el punto más cercano entre el gobernador Juan Schiaretti y la administración K, en ese entonces encarnada por Alberto Fernández.
Meses más tarde, todo fue en bajada. Hasta que alcanzó su punto más bajo en 2023, cuando el oficialismo cordobés se mantuvo neutro para el balotaje que Sergio Massa terminó perdiendo.













