Roberto García fue parte fundamental del diario Ámbito Financiero casi desde sus inicios donde obtuvo todo tipo de primicias: desde la Guerra de Malvinas, el Plan Austral en 1985 y el Pacto de Olivos en 1994 hasta el corralito de 2001.
MIL PRIMICIAS DE ROBERTO GARCIA
"El tránsito hacia el posible superávit que busca Javier Milei será algo muy complejo".
Roberto García repasó más de medio siglo de política argentina en el programa “Shot Financiero” de Guillermo Laborda. De Primera Plana a Javier Milei
Sus inicios en el Cuarto Poder
"Empecé trabajando como colaborador de una revista femenina, Para ti y con esa experiencia me hicieron pruebas en Primera Plana en 1968. Estuve casi cinco años hasta que llegó el peronismo en 1973 y les pareció que quien no estaba afiliado al PJ no podía dirigir una revista. Echaron también a mi mujer, que trabajaba en la revista pero había entrado antes que yo".
"Al mismo tiempo que me dejaban sin Primera Plana, me llamaba Alejandro Romay para trabajar en Canal 9. Fui parte de un programa que se llamó "Derecho a Réplica". Participaban unos ocho periodistas. Era una época brava pero yo era joven. De ahí, también me echaron porque el peronismo irrumpió y estatizó la televisión. Volví al periodismo escrito en el diario La Opinión, de Jacobo Timerman. Quien me hizo la recomendación clave fue la misma persona que me había ayudado a ingresar a Primera Plana: Tomás Eloy Martínez. Esto ocurrió en 1974, el año de la muerte del presidente Juan Perón. Ese diario fue una especie de desgajamiento de Primera Plana".
El Rodrigazo
"El Rodrigazo me agarró en La Opinión, cuando había empezado a hacer gremiales. Allí, viví el ciclo con la concentraciones en Plaza de Mayo contra José López Rega. La usina ideológica de la época era el economista Ricardo Zinn, el Sturzenegger de la época. Julio Ramos trabajaba en La Opinión pero él hacía la Bolsa de Comercio y no concurría a diario a la redacción. Ramos logró encontrar en esa época su vocación empresaria y se asoció con sponsors hasta armar el boletín Ámbito Financiero, que se vendía en la calle, sin canillitas".
El golpe militar
"Cuando llegó el gobierno militar, yo estaba aún en La Opinión. En esos días mataron a varios compañeros de distinta extracciones políticas. En ese diario había una muchachada de distintos orígenes. Algunos fueron secuestrados y otros asesinados".
"Cuando los militares cerraron La Opinión, nos pagaban pero no nos daban trabajo. Luego, llegó el cierre y me encontré con un amigo del sector bancario que me sugirió ir con Julio Ramos. Ámbito ya era importante. Me encontré con Julio y ni siquiera hablamos de plata. Me dio un cheque en blanco y me dijo poné la cifra que te parezca. Durante varios meses cobré poco porque me daba vergüenza pasar una cifra sideral. Tenía esos gestos. Allí empezó un viaje de varias décadas”.
La guerra de Malvinas
“El primero de abril de 1982 tuvimos la primicia de que se recuperarían las islas Malvinas. Sabíamos que se estaba produciendo el hecho, pero era muy delicado cómo titular. Ramos puso un título absurdo: Las Malvinas son argentinas. A la distancia, es muy gracioso, pero reflejaba lo que pasaba ese día. Fue fantástico. El resto de los diarios simulaba que dormían la siesta, era demasiado obedientes en el tema militar. No se atrevían a publicar siquiera la rendición el 14 de Junio”.
El retorno de la democracia
“Cuando llegó la democracia, el presidente Raúl Alfonsín nombra a Bernardo Grinspun como ministro de Economía. Yo lo conocía, teníamos amistad. Tenía un carácter muy particular, era irascible, peleador, como Javier Milei. Tenía dificultades con las dos CGT, la de Saúl Ubaldini y Jorge Triaca. Por cuestiones de mi trabajo en gremiales, yo conocía a los dos sindicalistas y le propuse a Grinspun convocarlos para que se juntaran. Nos juntamos en secreto en la casa de Bernardo en Belgrano. Los gremialistas se hicieron amigos del ministro casi de inmediato porque el titular del Palacio de Hacienda era muy campechano. Entonces, Grinspun le dijo a Ubaldini y Triaca que el Fondo Monetario era un gigante negro. ¿Qué hago? Si salgo a la puerta, puedo putear al negro. Si no me da bolilla, le tiro piedras. Entonces, cuando el negro viene a buscarme, me meto en el ascensor y me escondo en mi casa, en el séptimo piso. En el fondo, decía que él toreaba al negro pero no se iba a pelear de verdad porque tenía todas las de perder”.
El plan Austral
“Esa gestión radical naufragó. No había plan y entonces aparecen cuatro o cinco economistas que trabajaban de manera muy profesional. Juan Vital Sourrouille los encabezaba. Eran una usina radical. Lo acompañaban Adolfo Canitrot, Mario Brodersohn y José Luis Machinea. Nosotros nos enteramos de algunas características del Plan Austral pero no eran suficientes para difundirlas. Podíamos dar la primicia, a pesar de algunas lagunas. Le dicté lo que sabía a Julio Ramos quien se sentó en su propia máquina a escribir el artículo que iba a salir con su firma. Luego de mandar el material al taller, me preguntó: ¿No nos estaremos equivocando? Era demasiado tarde. Teníamos terror y no la pasamos bien durante varias horas. Fue una bomba y el gobierno dictó un feriado cambiario para frenar la ansiedad. Era un buen plan pero luego lo hicieron fracasar. Desde entonces, Ámbito empezó a duplicar sus ventas, nos convertimos en otro tipo de publicación”.
La híper inflación de Raúl Alfonsín
“En 1989, llegó la híper. A pesar de nuestra historia con la inflación, esto era algo diferente, una calamidad. La gente tomaba la plata y compraba todo lo posible en los súper mercados. Solamente conocíamos ese tipo de fenómenos por lo que había pasado en la primera posguerra de Europa”.
La llegada de Carlos Menem a la Casa Rosada
“Los que estaban en la interna justicialista del lado de Antonio Cafiero eran supuestos intelectuales de la economía que creían saberlo todo. En cambio, Carlos Menem me parecía en un inicio un cachivache simpático. Yo le sugerí que se rodeara con intelectuales a nivel internacional que estuvieran más aggiornados, en un mundo que cambiaba tanto. Cuando llegó a la Casa Rosada, nos invitó a Juan Bautista Yofre y a mí para que le habláramos sobre la cuestión sindical. El Tata me contó más tarde que el presidente no había siquiera leído lo que le mandamos y que estaba recostado con un traje blanco recibiendo masajes. No me llames más, me dijo Yofre”.
“Ramos tenía desconfianza con el Menem de los inicios pero luego se hicieron amigos. Ámbito hablaba de las tendencias liberales de este primer mandatario riojano. Julio lo invitó a su casamiento y se hicieron cercanos”.
El uno a uno
“La convertibilidad llegó luego de que Ermán González se sentara sobre la caja e hiciera el trabajo sucio. Cuando llegó Domingo Cavallo buena parte del camino estaba ya transitado. Mingo era avasallante, Menem ni leyó el Plan del uno a uno. Tampoco había visto el de Bunge y Born en 1989”.
Pacto de Olivos
“En 1994, se produce el Pacto de Olivos entre radicales y peronistas. Otra vez, tuvimos la primicia en el diario. Mientras muchos negaban el acuerdo por la Reforma Constitucional, nosotros publicamos todo lo que sabíamos. Ramos estaba en desacuerdo con algunos de los cambios que se proponían.
El corralito
“Te conté Willy, un día antes, cómo sería la incautación de los depósitos y te pedí que me ayudaras con los textos. Gracias a lo que publicamos mucha gente pudo sacar sus dineros a tiempo, sin perder aún más dinero. Fue uno de nuestros más grandes aciertos. En 2001, cuando a la gente le quitaron su plata, entramos otra vez en un terreno desconocido”.
Javier Milei en el poder
“La sensación es que, si él fuera Messi, debería estar mejor rodeado porque a veces con Lionel solo no alcanza. Hizo un recorte fiscal extraordinario, aunque algunas cosas hayan quedado sin pagar. Si se cumpliera su esquema y Argentina termina a fin de año con superávit primario de un punto, es algo fenomenal, histórico. Pero, el tránsito hasta ese momento es muy complejo. La recesión machaza que viene no se resuelve con crédito para viviendas o autos. La V corta requiere de otros instrumentos. Se le está metiendo el cuchillo a gente que la pasa mal. Los servicios aún están muy bajos, sobre todo en el AMBA".
"La sociedad está más conservadora, no digo derecha o izquierda porque es algo que padecí mucho. Se te tildaba con facilidad. Está mal eso del presidente acusando a comunistas. Son exageraciones. Este hombre, Milei, les introdujo una visión a los votantes. Es algo similar a lo que pasó al inicio con Carlos Menem. El compró a Toto Caputo y se separó de otros. Compró al proyecto maratónico de Federico Sturzenegger. ¿Se implementará bien o serán simples anuncios? Hemos dado una vuelta de página en la cabeza de los compatriotas, aunque aún no sé cómo termina todo esto”.
















