Ayer por la noche (10/8), los diputados federales desaprobaron la Propuesta de Reforma de la Constitución (PEC) N° 135/2019 que impulsa el retorno al voto impreso, una de las principales banderas legislativas del presidente brasilero, Jair Bolsonaro.
BRASIL
Rechazo del voto impreso y Jair Bolsonaro arde de la bronca
Ayer (10/8), los diputados desaprobaron la Propuesta de Reforma de la Constitución (PEC) que impulsa voto impreso defendido por el presidente Jair Bolsonaro.
Por tratarse de una reforma que modifica la Carta Magna de Brasil, la PEC necesitaba de una mayoría especial de 308 votos, es decir, tres quintos de los 513 integrantes del plenario de la Cámara Baja. Pero el texto recibió 228 votos a favor y 218 en contra. Aunque fue rechazada, recibió más apoyo de lo que se esperaba.
El presidente de la Cámara, Arthur Lira, sostuvo que "es importante que de ahora en adelante prevalezca el sentido común por parte del Poder Ejecutivo, del Poder Judicial para que encontremos una manera racional de aumentar la transparencia en el sistema electoral" actual, con urnas electrónicas.
Además, Lira dijo que espera que el asunto quede cerrado en diputados. “Me gustaría agradecer al pleno de esta Cámara por el comportamiento democrático de un problema que es manejado por muchos con particularidad y seguridad", afirmó.
La votación tuvo lugar el mismo día que Bolsonaro recibió un desfile de blindados y tanques en la Explanada de Ministerios. El acto fue visto como una intimidación a la oposición.
¿Qué dijo Bolsonaro?
Este miércoles (11/8), Bolsonaro cuestionó, otra vez, la equidad de las elecciones. El presidente afirmó que el resultado de la Cámara muestra que la mitad de los diputados no cree en el sistema electoral actual y que otros sufrieron represalias para votar por el derrocamiento de la PEC (haciendo referencia al presidente del Tribunal Supremo Electoral, Luís Roberto Barros, al que amenazó en reiteradas ocasiones). "Mientras yo viva, esta es nuestra bandera", sostuvo el mandatario.
Bolsonaro también dijo que la tendencia es que el resultado de las próximas elecciones se ponga en duda ante la ausencia del voto impreso. "En base a este principio, hoy estamos apuntando a una elección, no es que esté dividida, una elección donde no se confiará en los resultados de las urnas. Lo que quiero es que cada uno de ustedes aquí vote. Hay que contar. Si perdemos, el alcalde puede perder algún día la reelección, el vicepresidente también, pero tenemos que estar seguros al final de la línea que realmente fue la manifestación de la mayoría de su municipio", afirmó.
Y arremetió contra el expresidente Inácio Lula da Silva:
Bolsonaro también agradeció al Congreso los votos favorables, dijo estar "contento con el parlamento" y reiteró que algunos se abstuvieron por temor a "represalias" o "chantajes".
Finalmente, destacó que las elecciones de 2022 deben enfrentar lo que llamó la "mancha de la desconfianza".
Por su parte, el exmandatario Lula dijo que Bolsonaro no tiene la fuerza suficiente para promover, de hecho, un golpe militar, según afirmó la periodista Mônica Bergamo, en su columna en el diario Folha de S.Paulo.
A juicio del Partido de los Trabajadores (PT), Bolsonaro intenta crear un clima de miedo para alimentar la narrativa de que una supuesta polarización en las elecciones con el PT podría acercar al país a una situación de caos, ya que el presidente y sectores militares estirarían la cuerda.
Sin embargo, Lula refuerza que su partido, en este punto, no debe mostrar ningún tipo de temor ni mostrar especial reverencia a los militares, quienes, por cierto, fueron bien tratados y respetados en los gobiernos del partido.
Con respecto al desfile militar, Lula dijo que le pareció "patético" y que Bolsonaro se quiere parecer al presidente estadounidense Donald Trump.













