Los extravíos internos e internacionales de la Casa Blanca le juegan en contra a los republicanos: todos los llamados “aperitivos” locales fueron favorables a los representantes de los demócratas a lo largo de 2025.
TRAS PERDER EN 4 GRANDES CIUDADES
Los republicanos de USA ya se preocupan por una derrota en 2026 en las parlamentarias
Donald Trump y los republicanos sumaron 4 duras derrotas: New York City, Nueva Jersey, Miami y Virginia cayeron entre noviembre y diciembre de 2025.
La caída más dura (e impensada) fue la última: la progresista Eileen Higgins ganó los comicios para la alcaldía de Miami tras derrotar al candidato republicano apoyado públicamente por el presidente de USA.
Acabó con una racha de casi tres décadas de derrotas de su partido en la ciudad donde habita la cúpula del trumpismo.
Recuerda un viejo chiste sobre la ciudad: “Qué linda que es Miami y que cerca que queda de los Estados Unidos”.
¿Por qué giró hacia los demócratas el votante del considerado “Hollywood hispano”?
Fundamentalmente por 2 cuestiones:
-las persecuciones de Trump a lo que llama despectivamente “brownies” (marroncitos) a pesar de no contar con causas penales en su contra
-el aumento de los precios de productos básicos que se registró luego de la guerra de aranceles desatada desde la Casa Blanca.
Las elecciones intermedias son cruciales para que el presidente no quede como un “pato rengo” en la segunda mitad de su mandato.
Joe Biden perdió la cámara de representantes en 2022, tras una inflación anual que rozó el 11% post Covid, y eso motivó que la presidencia cambiara de manos desde la demócrata Nancy Pelosi al republicano Kevin MacCarthy.
Luego, el ex mandatario progresista quedó condicionado en el capitolio a la hora de aprobar leyes que hicieran más sólida su gestión.
Una encuesta del mes de enero de 2026 elaborada por YouGov y The Economist (más de 1.500 respuestas) indicó 39% para el Partido Demócrata y 32% para el Partido Republicano.
Mientras tanto, el presidente Trump tuvo un 56% de desaprobación y el 58% de los consultados consideró que el país no va en la dirección correcta.
Los temas que generaron mayores controversias fueron el manejo de la inflación y las acciones defensivas de la Casa Blanca con respecto al escándalo tras la muerte de Jeffrey Epstein.
Otro de los trabajos publicados pertenece a la rastreadora de opinión Morning Consult: 44% para los demócratas y 42% para los republicanos.
Las mayores distancias las otorgan The Bullfinch Group (Partido Demócrata 44%, Partido Republicano 33%) y Atlas Intel (Partido Demócrata 54%, Partido Republicano 38%).
¿Dominio de los blancos republicanos o proyecto multirracial?
A principio de marzo se iniciarán las primarias de cada partido para definir candidatos.
En Texas, uno de los estados más conservadores de la Unión, la representante Jasmine Crockett, lanzó su carrera para el Senado atacando directamente a Trump y sugiriendo que puede atraer a nuevos votantes construyendo una "coalición multirracial".
En algunos de los distritos alcanzados, como Nuevo México, uno de cada dos votantes es de origen latino.
En otros, oscila entre el 25 % y el 40 %: California, Nevada, Arizona, Texas, Oklahoma, Louisiana, Arkansas, Mississippi, Alabama, Georgia, Florida, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Tennesse.
A lo largo de la historia reciente de Estados Unidos, las elecciones intermedias casi siempre han sido difíciles para el partido que ocupa la presidencia.
Le ocurrió hasta Ronald Reagan quien fue barrido en las “mid-term election” de 1982 y tuvo que esperar hasta 1986 para tener control de ambas cámaras legislativas.
También, el propio Barack Obama la pasó muy mal en 2010 ya que perdió 64 escaños en la Cámara de Representantes.
Los mayores riesgos para el oficialismo están en el senado ya que allí los republicanos tienen 49 bancas y los demócratas 48 curules (3 independientes).
Una derrota en noviembre le quitaría a Trump la capacidad para sacar nuevas leyes a partir de 2027.














