El día de ayer, 01/03, en la apertura de las sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación, el presidente Alberto Fernández lanzó una frase que generó polémica: al anunciar el swap de monedas con China, no solo tomó postura internacional en un contexto en el cual uno de los principales aliados de China, Rusia se enfrenta a Ucrania y a todo Occidente, si no que también ninguneo al FMI.
INOPORTUNO
Alberto Fernández se adhiere a la geopolítica de China y omite al FMI
Con una frase polémica en un momento inoportuno, Alberto Fernández confirmó su postura Internacional al anunciar el swap de monedas con China, ¿y el FMI?
Teniendo en cuenta la situación actual de las eternas negociaciones con el FMI, y los constantes choques del gobierno de Alberto Fernández con la oposición, y un vencimiento por U$D 2900 mil millones a fines de mes, Alberto Fernández se dio el lujo de declarar que “China siempre ha estado para nosotros en los momentos difíciles”.
Frase que no solo generara descontento en el FMI y en el mismo congreso de USA: recordemos que el mes pasado un diputado republicano, Matt Gaetz, denuncio las negociaciones del FMI con la Argentina “por aliarse al Partido Comunista de China y por ser aliado de Rusia” y que, por ende, USA no debería darle asistencia económica a través del FMI.
Del ala republicana trumpista, Gaetz también remato contra la gestión de Joe Biden:
Mientras el gobierno de Joe Biden, los medios y muchos miembros del Congreso hacen sonar los tambores de guerra por Ucrania, existe una amenaza mucho más significativa para nuestra nación que se acelera rápidamente cerca de casa, en la Argentina
Recordemos que Fernández había disparado contra Estados Unidos y el FMI en un encuentro con Putin.
El swap
Un swap de monedas consiste en un intercambio de la moneda local de un país con la moneda de otro, con la correspondiente diferencia cambiaria. En otras palabras, es la compraventa de una moneda por otra. El tipo de cambio será previamente pactado entre las partes, y para finalizar la operación se vuelven a intercambiar el nominal y los intereses que quedan pendientes.
El swap anunciado en cuestión, el cual según Alberto Fernández ya ha sido confirmado por el gobierno de China, se trata de intercambiar pesos a yuanes chinos para aumentar las reservas del BCRA en esta moneda. Sin embargo, las formas de realización y el monto no fueron anunciados por Alberto Fernández.
El swap está confirmado, pero dependerá de la cantidad de dinero a ejecutar para ver si este realmente producirá la “estabilidad cambiaria” que pregona el presidente.
En un país como la Argentina, las inestabilidades cambiarias han sido o una utopía disfrazada en la convertibilidad o un sueño inalcanzable de muchos gobernantes.
Objetivo
Según lo anunció Alberto Fernández, el swap tiene como fin fortalecer las reservas del BCRA para poder profundizar las importaciones y los repagos de las inversiones chinas en su moneda, el yuan, descomprimiendo así las cuentas en dólares para bajar la demanda.
Teniendo en cuenta que el presidente argentino visitó al líder del gobierno de China, Xi Jinping, el pasado febrero, asumimos que las negociaciones entre los Bancos Centrales de ambas naciones fueron el motivo principal de dicha visita. La cooperación entre los Bancos Centrales permitirá una profundización en las relaciones comerciales entre empresas Chinas en el país, y la llegada de inversiones.
Según lo que reportó Bloomberg semanas atrás, el monto, que rondaría alrededor de U$s 3000 millones, no es lo central en la operación, si no que lo central es aumentar el flujo de yuanes en la economía argentina. Lo que a su vez, busca pagar los déficits comerciales con China valuados en U$S millones puedan ser pagados en yuanes.
China, por su lado, es el gran ganador: el gigante asiático, que se encuentra ya hace más de una década en guerra comercial con USA, ha estado desplegando todo su arsenal de herramientas para atraer a economías en vías de desarrollo, principalmente en Latinoamérica y en África, a su esfera de influencia. Acentuando muchas inversiones en infraestructura, industriales y en términos financieros como lo es este caso, el objetivo es quitarle a USA la hegemonía que ejerce en término económicos en “su patio trasero”.
Estos países también representan una gran fuente de materias primas primordiales para la economía China, por lo que esta va a buscar acaparar sus mercados por muy poco gasto.
¿Y el FMI?
De esta forma, con el swap de monedas, Alberto Fernández se libraría un poco del peso que la escasez de dólares en la economía genera, aflojando también en la emisión monetaria y en la inflación.
Sin embargo, no olvidemos que Alberto Fernández y el gobierno argentino se encuentran en plenas negociaciones con el FMI y apunto de anunciar el cierre del acuerdo. Ayer, en su discurso, el presidente de la Noción recalcó que se había alcanzado un acuerdo con el organismo internacional y despejó dudas internas sobre las tarifas, confirmando que aumentarán por debajo del índice de salarios.
A pesar de ello, el presidente argentino luego remató con la atinada frase de que China“siempre está en los momentos difíciles”, ignorando completamente la consistencia del acuerdo con el FMI por motivos políticos y sobre todo ideológicos.
Tratando de marcar una distancia con USA y un acercamiento con China, Alberto Fernández parece olvidarse que actualmente el sistema internacional se ve conmovido por la guerra Rusia-Ucrania, donde los bandos se han vuelto bien claros una vez más: Rusia y su mayor aliado, China, por su lado, y el resto de occidente liderados por USA y la OTAN, por el otro, donde también las organizaciones internacionales financieras, como el FMI y el Banco mundial, jugaran un rol importante.
Aunque el día Lunes el canciller Santiago Cafiero haya lanzado un comunicado denunciando la invasión rusa, las ambigüedades de la postura del gobierno de Fernández son muy contradictorias respecto al FMI y a China. A parte de ser el principal inversor en el país, con instauración de miles de empresas en el país, con construcciones de infraestructuras, uno de los principales mercados para nuestras materias primas, y también el país con mas estrecha cooperación entre sus Bancos Centrales, también teniendo en cuenta la corriente ideológica "antiimperialista" del peronismo-kirchnerismo es indudable que a Alberto Fernández le conviene, y va a tirar para el bando Chino.
Las consecuencias, sin embargo, se harán ver muy pronto por parte de USA, el FMI, el Banco Mundial y el resto de occidente. Y cuando lleguen, porque el que avisa no traiciona, el grave error de lectura de Alberto Fernández será un golpe fuerte para todo el país.












