La caída en el consumo no tuvo tanto que ver con la cantidad de gente que visitó Mar del Plata sino con el perfil del consumidor: pocas días de estadía, menos visitas a los teatros, platos para compartir, ausencia de vino y postre.
¿BALANCE O AUTOPSIA DE ENERO?
La Asociación Hotelera y Gastronómica de Mar del Plata evalúa que cayó el consumo un 15 % en 2026
La comparación es con enero de 2025. A pesar de que hubo buen tiempo, con mucho sol y pocas lluvias, Mar del Plata tuvo un arranque 2026 muy gasolero.
La ciudad balnearia funcionó mejor de jueves a domingos, a pesar de los gastos cuidados, especialmente con los visitantes de Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
Quienes llegaron desde provincias más lejanas se quedaron algunas jornadas más para poder amortizar los largos desplazamientos.
Los turistas deciden a último momento
Hernán Szkrohal, el presidente de la entidad empresaria, sostuvo:
“En Mar del Plata estamos avanzando con muchos altibajos en la ocupación hotelera y gastronómica. El comportamiento del turismo cambió y hoy resulta cada vez más complejo medir la temporada”.
“El público actualmente busca alinear el clima con los eventos y decide su viaje de manera casi espontánea”.
Luego, especificó por qué 2026 no se presenta como una buena temporada:
La “perla del Atlántico” cuenta con unas 420 mil camas entre hotelería y extra hotelería lo que genera que muchos visitantes lleguen sin reservas porque casi nunca se termina de llenar.
El turista audita, espera y busca la mejor relación precio-calidad, confiando en que siempre va a encontrar disponibilidad.
En cuanto al sector gastronómico, Szkrohal señaló que muchos establecimientos decidieron bajar su rentabilidad para sostener el nivel de trabajo.
Claramente, la recuperación deseada todavía no se ha dado para la hotelería y la gastronomía de Mar del Plata.










