Lugones, que había designado en el cargo por la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y ratificado por el actual Ministro de Seguridad de la Provincia, Sergio Berni, explicó su decisión a través de un video difundido por las redes sociales.
VIOLENCIA DE GÉNERO
Lugones renunció al Aprevide y espera el juicio por abuso sexual
El titular de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte de la Provincia de Buenos Aires (Aprevide), Juan Manuel Lugones, que está a la espera de un juicio oral acusado de abuso sexual, amenazas y abuso de autoridad, renunció este martes (03/11) a su cargo tras afirmar que está “pagando el costo de luchar contra las mafias”. Lugones, quien publicó un libro sobre la connivencia de barras bravas con los gobiernos kirchneristas, había sido designado en el cargo cuando Cristian Ritondo era ministro de Seguridad de la provincia. Con la llegada de Sergio Berni, Lugones fue uno de los pocos funcionarios que sobrevivieron a la gestión de María Eugenia Vidal. Pero todo comenzó a tornarse oscuro unos meses después de la asunción del nuevo gobierno, en febrero, cuando Lugones fue denunciado por una policía que colaboraba con él por abuso sexual, amenazas y abuso de autoridad.
“Esta mañana presenté mi renuncia al cargo de titular de Aprevide”, expuso Juan Manuel Lugones, quien luego agradeció “la confianza” de Vidal y de Cristian Ritondo, actualmente diputado nacional y antecesor de Berni en la cartera bonaerense de Seguridad.
“Pudimos hacer cosas que nunca antes se habían hecho”, declaró Lugones, entre las cuales enumeró el encarcelamiento de distintos barrabravas, la posibilidad de organizar más de 500 partidos con hinchas de ambos equipos y devolver dinero a los clubes de servicios de seguridad que no se habían realizado.
Juan Manuel Lugones también agradeció “a los buenos policías” y el acompañamiento del actual presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia.
“Luchar contra las mafias del fútbol y contra todas las mafias tiene un precio y yo lo estoy pagando”, concluyó.
En septiembre, la fiscal Cecilia Corfield solicitó la elevación a juicio oral de la causa, lo que fue concedido el lunes 10/09 por el Pablo Nicolás Raele. Esto detonó el despido de Lugones, cuyo reemplazo ya estaría definido y sería anunciado en los próximos días.
Los hechos habrían comenzado a partir de mayo de 2016. Según la denunciante continuaron en el tiempo y se tradujeron en maltrato psicológico, agravios hacia el personal femenino en general, manoseos hacia una mujer policía y discriminación salarial en relación al resto del personal.
Cuando Berni le dio continuidad en el cargo a Lugones, la ONG Salvemos al Fútbol criticó la pérdida de “calidad democrática” en los operativos de seguridad que se constató durante su gestión. Organizaciones de Derechos Humanos hicieron lo mismo. Ahora, con la causa en trámite donde está imputado el funcionario, habían pedido su renuncia la Coordinadora de DDHH del fútbol argentino, la Coordinadora de Hinchas y la Coordinadora sin fronteras de fútbol feminista.
Juan Manuel Lugones tomó visibilidad pública como abogado de la ONG Familiares Víctimas del Fútbol, tras acusar penalmente al entonces presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, de encubrir y financiar a barrabravas.
Trabajó con la líder del GEN, Margarita Stolbizer, y en 2015 fue candidato a legislador porteño. Propuso las fiscalías especializadas en barras. Ese mismo año fue convocado por Ritondo. Con el cambio de gestión, sobrevivió políticamente y aceptó el ofrecimiento de Sergio Berni.
El miércoles 11/03 se oficializó su continuidad con la publicación en el Boletín Oficial bajo un decreto que llevaba la firma del gobernador y el jefe de Gabinete, Carlos Bianco.
El testimonio de la denunciante
En la denuncia, la mujer relató: “Cuando empecé a trabajar con Lugones en el APreViDe, empezó a preguntarme sobre mis gustos personales, si me gustaba comer pastas o si querría trabajar en las canchas. Ante eso, yo respondí que quería hacer el mismo trabajo que mis compañeros”.
De esta manera, la efectiva policial sostuvo que “de manera descolgada empezó a llamarme para invitarme a cenar” y añadió: “Con excusas, rechazaba la invitación. Al otro día de la invitación me tenía que aguantar un trato distinto, con caras de enojo y un trato cortante, obviamente por mi rechazo”.
Asimismo, rememoró en su declaración que “un día fuimos a Mar del Plata a un operativo, íbamos en dos camionetas. Él adelante y nosotros (los efectivos policiales) atrás”.
“En un momento nos hace parar en el medio de la ruta y nos dice de sacarnos una foto en la caja de la camioneta donde viajaba él. Cuando yo quiero subir a la caja, poniendo un pie en un estribo, siento unas manos en mi cola que me empujan hacia arriba y cuando miro hacia atrás, veo que era Lugones el que lo había hecho”, narró.
Luego de detallar la situación, indicó: “En ese momento, le pregunté '¿qué estás haciendo?' y él me contesta 'disculpame, no me di cuenta'”, a lo que agregó que sus compañeros le preguntaron por qué “no le dio un cachetazo”.
En tanto, de acuerdo a lo declarado por la víctima, el acoso y el abuso de autoridad continuó, aunque tiempo después la mujer policía fue designada en otro sector. Según consta en la denuncia, la mujer aseguró estar convencida de que fue Lugones quien dispuso su traslado porque ella nunca aceptó sus invitaciones.
“Hasta ahora nunca me quejé, aunque me resulta sumamente injusto que, por los caprichos de un superior a los que yo no accedo, tenga que sufrir las consecuencias en mi trabajo. Tengo un legajo impecable y acepté todos los traslados sin quejarme, pero esto ya es demasiado y por eso decidí hacer la denuncia”, manifestó la agente en febrero.










