La barra brava de Vélez Sarsfield se acercó a la Villa Olímpica ubicada en Ituzaingó para hablar con el plantel pero, al no permitirles el ingreso, se pusieron violentos con los de seguridad.
Una corta reunión entre fans y jugadores
Mientras los jugadores y la barra brava tenían una reunión, la cual duró casi 15 minutos, la gente de seguridad dio aviso a la comisaría tercera de Ituzaingó para que se haga presente, no sólo por el ingreso violento sino por la posibilidad que la situación pasara a mayores.
Por otro lado, los jugadores que pudieron hablar con “La Pandilla de Liniers” dijeron que estaban haciendo todo lo posible para sacar la situación adelante. Sin embargo, se sabe que la barra de Vélez parece tener manejo total de las situaciones y se teme que si no hay resultados positivos en los próximos partidos la cosa pueda ponerse violenta.
Antes de que llegue la policía, los miembros de la barra se subieron a los autos y se fueron por donde llegaron. Todavía no se sabe si habrá una denuncia del club y si se activará otra vez un derecho de admisión que para ellos parece no existir.














