"Lawfare" nunca fue una teoría jurídica. En 1975 iniciaron el desarrollo de la idea 2 humanitaristas australianos, según Wikipedia, refiriéndose a John Carlson y Neville Thomas Yeomans, quienes afirmaron que en Occidente la guerra convencional se camuflaba en las disputas en los tribunales.
LA OBSESIÓN K
El Lawfare no rescata a CFK pero derrota a Losardo, y a Alberto
"¡Bienvenidos al Lawfare! - Manual de pasos básicos para demoler el Derecho Penal" es el libro de Eugenio Raúl Zaffaroni, Cristina Caamaño y Valeria Vegh Weiss, con prólogo de Luiz Inácio Lula da Silva, que imprimió Capital Intelectual, una empresa de Grupo Insud, que igual que Chemo, fue fundado por Hugo Sigman, según la cuenta en LinkedIn del empresario. Sin embargo, el Lawfare carece de fundamento jurídico y consiste en una denuncia de conflicto no convencional en el que lo judicial invade la política, aunque también podría ser al revés.
La idea de una guerra no convencional que se libra en el Poder Judicial fue profundizada por el coronel estadounidense Charles J. Dunlap Jr., en 2001.
En el mismo año, John Comaroff afirmó que esa guerra no convencional, llamada 'Lawfare' ya había comenzado en el siglo 19, y la desarrollaron los poderes coloniales.
Y también en 2001, en el debate sobre si correspondía o no un tribunal de crímenes de guerra de Israel en Palestina, otra vez militares estadounidenses hablaron del 'Lawfare' como la guerra no convencional desatada por organizacion no gubernamentales de derechos humanos.
John Bolton, quien era el embajador estadounidense, mencionó aquella vez que el 'Lawfare' era la guerra jurídica para deslegitimar a Israel y lograr el reconocimiento del Estado Palestino.
¿Cómo no recordarle al 'mundo progre' que 'Lawfare' es lo que denunció Henry Kissinger cuando habló de "la tiranía de los jueces", que lo querían denunciar por la multinacional Operación Cóndor?
Por lo tanto, resulta muy curioso que el Mundo K reivindique la 'Doctrina del Lawfare' para explicar sus penurias judiciales.
Ahora bien, es cierto lo que manifestó Carlos Pagni en su extenso editorial en el programa Odisea Argentina (LN+): ¿cómo se fundamenta el 'Lawfare', que denuncia una persecución judicial contra Cristina Fernández de Kirchner, cuando cada secretario privado de Néstor Kirchner pudo 'amarrocar' US$ 70 millones, además en períodos muy breves?
¿Cómo se explica el 'Lawfare' cuando aparece José López, ex secretario de Obras Públicas de los Kirchner, con US$ 9 millones en un bolso y una ametralladora en la madrugada entre General Rodríguez y Luján?
¿Dónde se ubica el 'Lawfare' con Ricardo Jaime, ex secretario de Transporte de la Nación, reconociendo que se benefició de sobornos y dádivas durante su participación de la Administración K?
¿Qué hacer con el 'Lawfare' en la 'causa Cuadernos', que el Mundo K no consigue terminar de derribar?
¿Cómo insertar el 'Lawfare' en el 'caso Ciccone', que atrapó a Amado Boudou?
Es cierto que la 'causa Dólar Futuro' es una berretada muy PRO -más allá de lo que afirma el economista, no jurista, Martín Tetaz, pero el 'caso Lázaro Báez', la empresa Austral Construcciones y la obra pública cobrada pero no ejecutada en Santa Cruz no es 'Lawfae'.
Etc. etc. etc.
Urgente24 ya ha mencionado en reiteradas ocasiones que en el Palacio de Tribunales se insiste en que la defensa judicial de Cristina Fernández de Kirchner debería trajar más con los códigos abiertos en vez de remitir todo al 'Lawfare'. Pagni explicó que CFK elige esa estrategia porque para ella todo depende de la política, y la política depende de quién suma más votos.
¿Será que CFK ya renunció a reclamar su inocencia penal y por eso se aferra tanto al 'Lawfare'?
Si Alfredo Yabrán afirmaba que poder es impunidad, quizás CFK podría enunciar que más electores que sus contricantes es lo que concede impunidad.
No es lo que opinan otros en el propio movimiento nacional, y ahí aparecen los momentos de fricción.
Podría afirmarse que la abogada Marcela Losardo es victima de no creer en el 'Lawfare' y por eso el Mundo K provoca su derrumbe del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
Y tampoco Alberto Fernández creía en el 'Lawfare' y por ese motivo designó a su amiga y colaboradora Losardo en Justicia, hasta que CFK y sus amigos detonaron a Losardo.
Muy curioso lo de Alberto F.: no tuvo espaldas para sostener a Ginés González García y tampoco parece 'poner lo que hay que poner', dirían en el fútbol, para sostener a Losardo.
Lo llamativo de la 'Doctrina del Lawfare' que reclama CFK es que licúa la moderación que aproximaron Alberto F. y Sergio Massa al Frente de Todos para que ganara los comicios de 2019.
Luego, que a CFK no le alcanza con el 'Lawfare' aplicado a sus asuntos judiciales por presunta corrupción, y lo extiende a la economía y las finanzas, para explicar el choque con el Fondo Monetario Internacional. Difícil anticipar dónde termina esto.










